10/01/2015
~~ FlashBack Nefera Le Fay (17 años)~~
* Jötunheim hogar de gigantes de roca y hielo o más conocidos como Jötnar, altas montañas de piedra caliza cubiertas de nieve de arriba abajo entremezclándose con las explanadas nevadas y los extensos lagos de agua completamente congelada. Bajo un gran abeto se alzaba una cabaña o más bien una posada para gigantes. En su interior un gran fuego calentaba a todos aquellos que buscaban cobijo alrededor de la chimenea. Todos hablaban, reían, cantaban, contaban historias y leyendas, la comida llegaba a las mesas con rapidez mientras los Jötnar la devoraban, el alcohol corría por doquier calentando los gaznates de todos los presentes. Apartado un gran gigante se sentaba alrededor de una mesa redonda de madera, su nombre Belgermir, cenaba plácidamente con sus compañeros. Llevaban más de 26 meses lejos de su hogar, sus esposas, sus familias. Desde que Nefhmir fue inundado por la sangre acuosa de Ymir, abuelo de Belgermir, este había quedado junto a su esposa como último Jotun o gigante de la escarcha y entre ellos dos crearon una nueva raza. Tantos meses fuera de casa luchando por la existencia de su raza estaban volviendo locos a aquellos Jotun. La taberna de aquella posada se fue vaciando conforme la noche se acercaba quedando solo el dueño, su joven esclavizado ayudante y Belgermir con sus cuatro compañeros a los que hablaba* Es duro compañeros, lose, yo también echo de menos nuestro hogar, nuestra comida casera, nuestras bebidas! * Dijo dándole fuerza a sus últimas palabras con un gran golpe de su jarra de cerveza sobre la astillada mesa* y el tacto de nuestras mujeres... * En aquel instante en mitad del discurso de Belgermir la puerta se abrió provocando un chirrido el cual hizo que todos los presentes giraran hacia la entrada mientras la puerta seguida de otro chirrido y un ruido seco y chocante se cerraba tras un joven, apenas una niña. Los gigantes la miraban extrañados, no era común que una raza no gigante viajara por aquellas tierras y menos una niña. La joven bastante desarrollada para sus escasos 15 años se adentró en la posada hasta la barra, con facilidad se aferró con sus manos a la silla y escalo hasta lograr aposentarse sobre la silla la cual de por si triplicaba su tamaño. Retiro su capucha dejando ver una fina cabellera de negro pelo recogida grácilmente en un moño ya despeinado. Su pálida tez hacia destacar sus largas y tupidas pestañas que enmarcaban unos ojos azules pálidos y fríos. El silencio ahora reinaba en la posada, Belgermir no podía evitar mirar aquella delicada fémina la cual apoyo el puño sobre la barra, abriéndolo y dejando caer dos docenas de brillantes piedras preciosas* Comida y algo de beber * Dijo la adolescente sin levantar la mirada hacia los trabajadores de aquella posada. Mientras la comida se posaba frente a ella Belgermir abandono su mesa acercándose a ella sin ningún miedo ¿Cómo iba a temer a una criatura tan delicada? apoyo su codo sobre la barra posando su cuerpo de medio lado y con la mirada fija sobre la joven mientras le decía* Yo soy Belgermir rey de los Jotun, aunque supongo que ya me conocerás.. * dijo este con total confianza de que su historia era conocida por cualquier criatura que mereciera la pena, aunque ante sus palabras la joven ni se inmuto simplemente negó con la cabeza mientras daba un sorbo a su cuenco de sopa*..Supongo que eres joven para conocerla * se justificó el gigante* ¿Quién eres? ¿Qué haces tan alejada de tu hogar? * La joven permanecía en silencio ante las preguntas del nieto de Ymir, seguía sorbiendo su sopa disfrutando de su fuerte sabor, al terminar el cuenco aclaro levemente su garganta* Mi nombre es Nefera.. Nefera Le Fay y solo estoy de paso * Le dijo contundentemente al gigante, este frunció el entrecejo ante el hablar de la joven* Una niña tan sola, tan pequeña * comenzó a decirle mientras alzaba la mano hacia su mejilla acariciándosela con el dorso de su áspera mano* tan frágil, delicada y.. *Alzo sus cejas levemente al notar el tacto de la tersa piel de Nefera* fría... * Alargo sus brazos con intención de atraparla pero en el instante que sus brazos chocaban uno con otro se dio cuenta de que la joven ya había saltado de la silla, había recorrido la posada y se encontraba frente la puerta la cual abrió con rapidez. Belgermir profirió un rugido que hizo temblar los cimientos de aquella cabaña y salió a paso raudo tras ella siguiendo las pisadas de la joven en la virgen, pura y blanca nieve* ¡¿Quién eres?! ¡¿Por qué tan fría?! Vuelve, los seres fríos se lo pueden pasar muy bien entre ellos!! * Nefera corría todo lo que sus piernas le dejaban, la noche ya había caído, apartaba constantemente ramas que se cruzaban en su camino por el bosque. Escuchaba los gritos del gigante y como cada vez este se acercaba más y más. Un último paso en el que la joven engancho su pie izquierdo en las raíces de un gran árbol, tropezando y cayendo por una breve cuesta la cual era la orilla de un enorme lago congelado desde hacía siglos. Se levantó con rapidez sacudiendo la nieve de sus oscuros ropajes observo el hielo mientras su respiración acelerada revelaba su posición, giro la cabeza hacia atrás. Ya veía a Belgermir, oía sus pasos y gritos, sentía cada paso de el en la tierra. Respiro hondamente y con cuidado de no resbalar comenzó a cruzar el lago, su única escapatoria* Vamos niña!! No huyas, ven con Belgermir!!! * Gritaba el mientras posaba uno de sus enormes pies en la orilla del lago, rio como un poseso al ver a la joven correr incansablemente por la mitad del lago. Sin temor Belgermir inicio su paso por el lago, ni cinco pasos tuvo que dar antes de alcanzar a Nefera* Este juego a sido muy divertido niña, pero ahora me toca jugar a mi * Dijo este mientras su aliento se veía salir de su boca a cada bocanada de aire que soltaba, Nefera no puedo evitar sentir el pánico, el terror en su cuerpo. Se giró hacia el quedando completamente paralizada ante aquella bestia. Con su respiración aun agitaba buscaba a su alrededor la manera más certera de huir, a la vez que el gigante lograba alcanzarla con sus manos* ya eres mía.. * Murmuro Belgermir en el mismo instante que un estrepitoso ruido les sobresaltaba a los dos, las placas de hielo habían comenzado a moverse, una grieta se creó bajo los pies del gigante y el agua había comenzado a humedecer su piel. Aprovechando la confusión Nefera se zafo de sus manos alejándose varios metros del gigante* Que es esto?! * Grito el confundido mirando sus pies, dio dos pasos hacia atrás con lentitud intentando alejarse de aquella grieta. Pero la grita no se quedó atrás siguió sus pasos agrandando su longitud y anchura, el gigante atemorizado empezó a correr hacia una de las orillas pero en el momento que su pie se posó en el hielo, para dar el primer paso, este se quebró por completo convirtiendo aquella enorme placa de hielo en miles de virutas pequeñas de hielo haciendo que el pesado cuerpo de Belgermir cayera al agua, este pataleaba y arañaba la orilla nerviosamente, pero el agua no ayudaba la corriente le arrastraba hacia el fondo como si aquella calmada agua tuviera más fuerza y presión que cualquier cascada. En el momento que sus dedos se soltaron de la orilla y notaba su cuerpo cada vez más cansado de luchar contra el agua, se rindió, dejo de luchar. El agua presionaba su pecho impidiéndole respirar, mareado por la falta de oxígeno su vista comenzó a nublarse, abrió sus ojos por última vez mirando la orilla donde la joven Nefera le observaba colocándose la negra capucha la cual ocultaba su rostro por completo*