17/11/2018
SOLUCIONES A LA CRISIS:
Los mañanas de mi pueblo se han deshecho por el encanto del rapto de los potenciales económicos. Cuando deambulo por las calles me estremezco al observar las caras amargas y lánguidas de mis vecinos. No, no tienen para comer, no hay trabajo, no hay ilusión, no hay confianza en el futuro,.. Sin embargo, yo si tengo confianza en el devenir del tiempo, si tengo confianza en la justicia, porque tenemos que hacer el futuro.
En estos días todo son opiniones, todos con muchas razones, a nadie le falta la verdad en su boca, es la verdad de la desesperación, pero todo siempre tiene solución.
Mi banco, tu banco, el banco del político… está enmarcado en oro y diamantes como si nadie los pudiera tocar. Ese banco, tu banco,… es el banco que hemos hechos con los ahorros, con los sacrificios, con los impuestos de todos,.. Ese banco, tu banco, no funciona… abandonemos el barco antes que nos arrastre a las profundidades ya que todo lo que pongamos en él se hundirá. Los flotadores que los políticos quieran colocar son yunques que nos ahogarán a todos. Dejémosle hundir, al menos nos salvaremos los demás. Su capitán, sus paladines, sus asesores, sus íntimos los políticos de aquí o allí, que paguen el capricho de su ceguera de quita y pon por no saber vislumbrar el peligro de sus malas gestiones. Por qué no hacer una ley que castigue al que hunde o provoque la miseria o, incluso, la muerte de sus clientes, de sus paisanos. Estos los son buenos o malos pero ellos deciden a quien aupar o hundir, deciden quien vive o quien sufre. Pero desde lo alto de su torre no se les puede manchar, son insensibles al sufrimiento. Hagamos leyes que sean iguales para todos, para los poderosos y para los “desarrapados” todos somos dignos y sentimos el desprecio y el abandono.
Tengo una solución, tú quizás también, adelante con ella. Te explico la mía: Si vamos a pagar los desastres de las malas gestiones con intereses y gruesas cadenas durante muchos años apropiémonos de los bancos y que sean nuestros, es decir, nacionalizarlos. A fin de cuentas, los dineros que pongamos van a ser de todos.
Cuando el banco sea nuestros, los dineros que se arrimen para salvarlo lo será para nuestra resurrección. Los pisos, los ladrillos mu***os, el lastre sin solución, serán nuestros. Nosotros nos ayudaremos, ¿Cómo? ¿Cuánto ganas?.. No importa. Si ganas lo que ganes, una décima parte para alquilarte una vivienda, si tienes y si la quieres luego comprar, con derecho a compra.
Pero, se me olvida tenemos derecho a la vivienda pero es un derecho relativo y técnico pero no amparado por la Constitución. Cambiémosla por una que diga: derecho real a vivienda y a trabajar. ¿Trabajar? Si, aunque sea en el monte, en las calles,… pero no deambulando y entristeciendo a los tuyos y a los míos.