24/10/2016
Psicología - Consejos para padres y madres con hijos/hijas adolescentes
TENGO UN/A HIJO/A ADOLESCENTE - 2ª Parte
Patricia Ramírez . El País semanal
FRACASO ESCOLAR
1. Nuevas emociones.
Los chicos y las chicas conviven con un nuevo animal doméstico, el pavo, del que además hacen partícipes al resto de miembros de la familia. Idolatran las amistades, se enamoran, lloran, encuentran nuevas emociones, dan valor a las marcas y se desgañitan por sus cantantes favoritos.
A padres y madres les cuesta comprender esta etapa de la vida y en lugar de interesarse por lo que les fascina ahora a sus hijos e hijas, dirigen la atención a lo que resta. Dicen que les dedican mucho tiempo a sus redes sociales, que le quitan tiempo al estudio, que hablan largas horas por teléfono y que están todo el día de risitas. Y así no pueden estar concentrados en lo importante: estudiar.
2. ¿Cómo podemos ayudarles?
Inculque un hábito de estudio desde primaria. Y convierta este hábito en innegociable. Priorice en casa el deber por encima del placer. Eduque en valores, no hay recompensa sin esfuerzo. Si lo aprenden desde la infancia, será más sencillo que lo sigan respetando y aceptando de adolescentes.
Respete su intimidad. Si ha hecho sus deberes y ha cumplido con las tareas domésticas, deje que organice el resto de su tiempo. Lo que usted cree que es divertido, para ellos y ellas igual ha dejado de serlo. Puede que prefieran chatear antes que jugar a los juegos de mesa de toda la vida. Eso sí, todo dentro de unos límites. Participe en lo que les gusta e interesa, haga un pequeño esfuerzo. Seguro que a sus padres y madres tampoco le hacían gracia los Hombres G, Duncan Dhu o Loquillo. Pregúnteles qué escuchan, sobre qué temas chatean y cuénteles cómo se relacionaba usted en su adolescencia. Si quiere ser algo amigo o amiga de sus hijos, tenga conductas típicas de la amistad, como hablar de lo que a ellos y ellas les interesa.
Tenga en cuenta sus resultados, pero también su rendimiento. Con la adolescencia coincide también el cambio de ciclo a la ESO. A muchos alumnos y muchas alumnas les cuesta adaptarse al instituto, al hecho de ser más independientes y organizarse solos y solas. Concédales un periodo de ajuste. Valore si se esfuerzan, si dedican tiempo a sus estudios, valore su responsabilidad, no solo las calificaciones. Las notas son el termómetro, pero no siempre son el reflejo del esfuerzo y la actitud que puedan tener sus hijos e hijas.