13/07/2026
Hay noches que organizas. Y hay noches que te cambian. La del sábado pasado fue una de esas.
Quince años después de aquel primer paso, el patio del idda volvió a llenarse de vida. De familias orgullosas. De amigos. De profesores que han dejado parte de sí en cada aula. De alumni que regresan porque saben que esta siempre será su casa. Y, en el centro de todo, una promoción extraordinaria.
Nueve meses compartiendo dudas, retos, aprendizajes, risas, renuncias y también muchos descubrimientos personales.
Porque el | idda nunca ha sido sólo un máster. Es un viaje que transforma la manera de dirigir...pero, sobre todo, la manera de mirarse a uno mismo. Anoche entregamos las orlas a los alumnos de la XV promoción.
Una edición que, curiosamente, también marca otro comienzo. El de una escuela que evoluciona y que inicia una nueva etapa. No fue una promoción más. Fue la promoción que cerró una etapa de quince años y abrió otra. La primera que se gradúa bajo el nombre de idda Business School, pero heredando intacta la esencia construida durante estos quince años: una escuela donde las personas siempre han estado por delante de todo. Cambia el nombre. Crece el proyecto. Se renueva la estrategia. Pero permanece intacto aquello que nos ha traído hasta aquí: creer que las empresas mejoran cuando mejoran las personas.
Escuchar a Juan José Gavilán Hernández, a nuestra madrina Beatriz Calzada y a Silvia Crespo Cabrera y Pedro Massieu, en representación de sus compañeros, fue confirmar que todo el esfuerzo de estos meses ha merecido la pena. Hubo palabras que emocionaron, silencios que dijeron mucho y miradas que hablaban por sí solas.
Porque las orlas no celebran el final de un programa. Celebran la persona que eres cuando sales por nuestra verja.
Gracias a todos los que hacéis posible que esta siga creciendo.
A quienes estuvieron ayer... y a todos los que, durante estos quince años, habéis dejado un pedacito de vuestra historia entre nuestras paredes.
El futuro del empieza hoy. Y no podría hacerlo con mejor compañía 💙.
Fotazos. Gracias por captar la esencia de lo vivido.