05/09/2026
En 1984, el gobierno de Muamar el Gadafi inició la construcción del Gran Río Artificial. Se trataba de la mayor red subterránea de tuberías y acueductos del mundo. Fue diseñada para bombear agua fósil desde el Sistema Acuífero de Areniscas de Nubia —situado a gran profundidad bajo el desierto del Sahara— hasta las ciudades costeras de Libia.
Su coste fue de 25.000 millones de dólares. Se financió en su totalidad sin recurrir a préstamos extranjeros. Suministraba el 70 % de toda el agua dulce utilizada en Libia para consumo humano y agricultura.
Gadafi lo calificó como la «octava maravilla del mundo». En julio de 2011, durante la intervención liderada por la OTAN, las fuerzas de la Alianza bombardearon la planta de Brega. Esta planta era la fábrica donde se producían las enormes tuberías de hormigón necesarias para reparar y mantener el sistema hídrico.
La OTAN alegó que las instalaciones se utilizaban como depósito militar. Días después, la propia red de suministro de agua fue atacada. La destrucción de la fábrica de tuberías garantizó que el pueblo libio no pudiera reparar los daños en la red hídrica. Un proyecto de infraestructura civil que había requerido 27 años de construcción y que llevaba agua a millones de personas en el desierto quedó prácticamente inutilizado en cuestión de días. Hoy en día, Libia se enfrenta a una grave y persistente crisis del agua.
💬 Bombardearon la red de agua y la fábrica que producía las tuberías de repuesto. Un proyecto civil de 25.000 millones de dólares, arruinado. Comparte esto: la mayoría de la gente solo conoce la narrativa política de 2011.
👁️ ¿Qué hay detrás de muchas de las historias que nunca aparecen en los medios? Descúbrelo en “La Narrativa del Control” de Asier Magán. Descárgalo desde el enlace de nuestro perfil o comenta “LIBRO” 👇
Comenta “AMAZON” si lo prefieres en formato físico. 📘