25/08/2026
Algunas dalias "rebeldes" 🌸
Si te das una vuelta por el jardín estos días, seguro que te paras a mirar las dalias. Esta que ves en la foto vino del vivero etiquetada como 'Color Spectacle' (una variedad tipo semi-cactus), pero ofrece una de esas variaciones que llaman la atención: una de las inflorescencias se ha desarrollado de forma completamente diferente al resto de la planta.
Para entender qué ha pasado, conviene recordar que las dalias pertenecen a la familia de las compuestas, por lo que lo que llamamos "flor" es, en realidad, un capítulo floral (un conjunto de muchas flores diminutas agrupadas).
- Lo normal en este tipo de dalia es que el capítulo esté densamente poblado por lígulas (las flores externas con forma de pétalo alargado que se enrollan hacia atrás), tan juntas y apretadas que ocultan todo lo demás.
- Sin embargo, el ejemplar diferente de la foto ha desarrollado un número menor de lígulas, dejando al desnudo su disco central. Ese botón amarillo brillante está formado por cientos de flores tubulares, que albergan las estructuras reproductivas de la planta.
¿Por qué ocurre esto? Aunque es común que algunos ejemplares o variedades de dalia muestren un centro amarillo de forma natural pero más discreto, un cambio tan drástico suele deberse al estrés o a su propia genética. Las dalias cultivadas tienen un genoma complejo y muy variable. A veces, factores como los cambios térmicos ambientales al final del verano (el calor intenso o las noches más frescas) alteran temporalmente la expresión de los genes que controlan el desarrollo floral.
Como respuesta fisiológica a este estrés, el meristemo (el tejido vegetal responsable del crecimiento) reduce la formación de lígulas externas y prioriza el desarrollo de las estructuras reproductivas del disco central. De este modo, optimiza los recursos de la inflorescencia para facilitar la polinización.
¿Has notado esta curiosa transformación en tus dalias al avanzar la temporada?