26/05/2026
🏫👏🏼 El éxito del modelo de las Universidades Laborales supone uno de los mayores avances sociales del Ministerio de Trabajo, en la época en que estaba capitaneado por el sector azul del Movimiento, en la persona de José Antonio Girón de Velasco.
Estas Universidades responden al afán falangista de formar integralmente hombres y mujeres forjados en los ideales del Estado Nacional del 18 de julio, y fundamentalmente en el humanismo cristiano y patriótico del Régimen.
El propio Girón de Velasco comenta en sus memorias este afán de formación y atención integral de los españoles al decir: “una vez atendida la primera línea de flotación, es decir las necesidades apremiantes de los hombres: alimento, vivienda, vestido y asistencia sanitaria, creo que la igualdad de los hombres en la cultura es la única base sólida para la paz social, mucho más sólida que la que ofrece una igualdad económica.”
Podemos resumir el fin de las Universidades Labores en un triple objetivo:
- Desproletarización de la clase obrera: se busca fundamentalmente librar al trabajador del dogma marxista de la lucha de clases, y le elevación de su nivel económico y social.
- Atraer a los hijos del otro bando combatiente en la Guerra a las filas del Estado del 18 de Julio, promoviendo la reconciliación entre españoles y desterrando la división en vencedores y vencidos.
- Fundir en el camino formativo el mundo laboral y el mundo académico, proporcionando al alumno no sólo los conocimientos técnicos necesarios para trabajar, sino también una amplia cultura que eleve su nivel de vida.