23/08/2026
Compartimos esta información difundida por la ministra de Sanidad, Mónica García, en la red X:
"Hoy el señor Núñez Feijóo ha pedido que confinemos a la población migrante de Ceuta por motivos de salud pública. Creo que merece la pena responder señalando algunos aspectos importantes desde la ciencia:
1. Las competencias en materia de salud pública en Ceuta las tiene el Gobierno de la Ciudad de Ceuta. Es decir, cada vez que Feijóo dice que esto es una emergencia de salud pública, lo primero que tendría que hacer es preguntar al gobierno de la ciudad qué está haciendo.
2. El señor Feijóo señala cuatro enfermedades: tuberculosis, varicela, sarna y gastroenteritis. Vamos a ver qué hay hasta ahora con eso:
- Tuberculosis: tres casos confirmados, de los cuales I) uno ya venía con tratamiento, no siendo contagioso, II) otro se trataba de una tuberculosis cerebral, que no es contagioso y III) el tercero era una persona presente en Ceuta desde antes que estaba sometida a un proceso diagnóstico desde hace tiempo y que ha iniciado tratamiento. Además, la ciudad de Ceuta, en el ejercicio de sus competencias, está haciendo estudios de detección sistemáticos en centros donde tiene a la población controlada y cuando una prueba de tuberculina da positiva (lo cual no supone un diagnóstico, en absoluto) lo deriva a INGESA para que hagamos el descarte o confirmación diagnóstica. De esas sospechas, ninguna ha sido confirmatoria.
Desde el cierre de fronteras en 2020 hemos tenido unos 90 casos en Ceuta de TBC y unos 20.000 en toda España.
- Varicela: se han detectado tres casos sospechosos. Uno procedente de la Operación Paso del Estrecho (nada que ver con lo que estamos hablando), que fue descartado. Otros dos ingresados pendientes de confirmación diagnóstica pero que no tienen nada que ver con la población migrante de la que estamos hablando, y que tampoco tienen relación entre ellos. La varicela no está erradicada de nuestro país y existen casos de vez en cuando.
- Sarna: en un estudio publicado en 2025 en Eurosurveillance se señalaba que la escabiosis (sarna) en España era mucho más frecuente de lo pensado, siendo más frecuente allí donde había programas de detección más claros (el caso de Euskadi es paradigmático). Entre 2021 y 2023, por ejemplo, se detectaron 1529 brotes con un total de 11301 casos en España. Cabe resaltar que de la detección y control de los casos de sarna, así como del estudio de los brotes, que no precisan de ingreso hospitalario ni confinamiento, se está encargando el gobierno de la ciudad de Ceuta, a lo mejor el señor Feijóo podía ayudar a los equipos de salud pública de la ciudad a reforzarse y así facilitar su trabajo en el ejercicio de sus competencias.
- Gastroenteritis: habla de 450 casos, pero con agrupación de brote y estudiados por parte del servicio de Medicina Preventiva del Hospital de Ceuta podríamos hablar de 55 casos de probable E. coli enteroinvasiva ya controlado y sin desarrollo posterior de más casos. Esto estaría muy especialmente ligado al consumo de aguas no aptas para el consumo humano dentro de Ceuta.
Es decir, enfermedades presentes en nuestro entorno y cuyos sistemas de vigilancia están siempre activos, más en una situación como esta. Además, cuando se llega a ciertos diagnósticos ya se aísla a esas personas y se hace el estudio de contactos, de acuerdo con los protocolos existentes y que son comunes en todas las CCAA.
3. Lo fundamental en este caso y lo más urgente es albergar a las personas y dotarlas de las condiciones de higiene y saneamiento básicas asegurando agua potable, acceso a medidas de higiene y comida en condiciones. Con eso, la grandísima mayoría de los elementos de riesgo de desarrollo de brotes serían controlados.
4. La población migrante llegada en el contexto de la crisis humanitaria y la población ceutí no conviven en los mismos espacios, ni siquiera en la generalidad de los procedimientos de asistencia sanitaria, y las interacciones breves que puedan existir en vía pública no son susceptibles de constituir un riesgo de salud pública. Para los profesionales en contacto con pacientes con posibles enfermedades infecto-contagiosas existen protocolos que ni son nuevos ni son exclusivos de esta crisis.
5. La evaluación rápida de riesgo elaborada por el Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias dice lo siguiente: "El riesgo de transmisión de enfermedades transmisibles entre la población migrante se considera moderado, debido a condiciones de hacinamiento, situaciones de calle y a las limitaciones en el acceso a medidas higiénicas y dietéticas adecuadas. El riesgo de enfermedades no transmisibles en el momento más cercano a la llegada se considera moderado, fundamentalmente por las necesidades sanitarias derivadas de lesiones sufridas durante el trayecto; posteriormente el riesgo es bajo. El riesgo del incremento de enfermedades transmisibles y no transmisibles para la población residente en Ceuta a consecuencia de este evento se considera bajo."
6. Se está trabajando cercanamente con la gente de salud pública de la Ciudad de Ceuta tanto en materia de vigilancia como en materia de despliegue de los programas de vacunación, en consonancia con el protocolo de vacunación de población migrante y refugiada aprobado en junio de 2026 por parte de la Comisión de Salud Pública. Para ello, mañana hay una reunión de dicha comisión, en continuidad con la reunión de la ponencia de vacunas realizada la semana pasada, para facilitar la donación de vacunas a la Ciudad de Ceuta mientras el gobierno de la ciudad adquiere más dosis en el ejercicio de sus competencias.
7. Con estos datos, declarar el confinamiento de un grupo concreto de población como es toda la llegada entre los días 30 y 31 a Ceuta parece injustificado y totalmente desmesurado, si la justificación esgrimida son motivos de salud pública. Además se trata de un concepto con implicaciones jurídicas importantes, a diferencia de la situación de aislamiento derivada de un diagnóstico para el que este esté indicado. Hay que recordar que la Ley Orgánica 3/1986, de 14 de abril, de Medidas-Especiales en Materia de Salud Pública, habla de la existencia de "indicios racionales", y no parece que con lo que tenemos a día de hoy esto suceda.
Además, no solo no parece que esté justificado, sino que podría ser contraproducente. Los confinamientos como medida de salud pública tienen que guardar relación con el mecanismo de transmisión de las enfermedades que pretende controlar, y en este caso, podría suponer mucho más dañino que beneficioso en términos de salud pública.
Si el señor Feijóo quiere ayudar, que le pida al Gobierno de la Ciudad de Ceuta la cesión inmediata de todos los espacios disponibles para poder alojar de manera salubre a estas personas mientras se desarrolla el proceso por parte de los ministerios competentes y que deje de azuzar con miedos y medidas que no sacaría a la luz si la población no fuera migrante procedente de África.