CSA La Fabriquilla de Ideas

CSA La Fabriquilla de Ideas Centro Social Autogestionado "La Fabriquilla de Ideas" “La Fabriquilla de Ideas” es un Centro Social Autogestionado en proceso de construcción. Horizontalidad.

Un punto de encuentro, trabajo, coordinación y difusión de los diferentes proyectos que han surgido y puedan surgir. También será un espacio abierto a todo tipo de asociaciones y colectivos. En definitiva un lugar desde el que lanzar propuestas, retos, ferias, concursos, creaciones… La idea también es a medio plazo la creación de una Cooperativa Integral Motrileña que se puede integrar o ser parte

de la Cooperativa Integral Granaína que ya está echando a andar. Las acciones irán dirigidas a cumplir, entre otros, con los siguientes objetivos básicos:

Cooperación. Apoyo Mútuo. Sostenibilidad. Soberanía. Cultura Libre. Decrecimiento. Desarrollo local. Conciencia social. Igualdad en la diversidad. Integración juvenil. etc…

PROYECTOS:

Banco del tiempo
Cine Forum
Cooperativa Integral
Bolsa de trabajo
Moneda social
Biblioteca
Talleres
Cursos
Intercambios europeos
Exposiciones
Actuaciones
Charlas
Grupo de consumidoresy productores. DONDE: Plz. de la Paz, barrio La Fabriquilla, Motril-Granada

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Nos encantará contar con cuaquie colaboración para la realización de talleres, conciertos, exposiciones, proyecciones, charlas, conferencias, actividades lúdicas y sugerencias por vuestra parte.

PAREMOS EL GENOCIDIO, Concentracion: Motril se suma a la convocatoria, 18-S Jueves,  19:30h, Plaza de la Aurora, Motril.
16/09/2025

PAREMOS EL GENOCIDIO, Concentracion: Motril se suma a la convocatoria, 18-S Jueves, 19:30h, Plaza de la Aurora, Motril.

Si miramos para otro lado con el   en  ,entonces habremos abierto las puertas del in****no para la humanidad.
17/07/2024

Si miramos para otro lado con el en ,
entonces habremos abierto las puertas del in****no para la humanidad.

09/05/2022
11/12/2020

[També en: català] Diez años. Una década. ¿Son muchos o pocos años? Si Som Energia pudiera cerrar los ojos e ir al primer momento de todos, aquel primer segundo de vida, ¿qué nos diría? Aquella ilusió

21/06/2018
El miércoles, 16 de mayo, estamos convocadas a concentrarnos en la Plaza de la Aurora, a las 20:00, ya que el gobierno n...
12/05/2018

El miércoles, 16 de mayo, estamos convocadas a concentrarnos en la Plaza de la Aurora, a las 20:00, ya que el gobierno no ha cumplido con su compromiso contra la violencia machista, habiendo reducido de 200 millones €, como estaba establecido, a 80 millones € el presupuesto destinado al pacto contra la violencia de género, con lo cual nos volvemos a ver obligadas a salir a la calle a defender nuestros derechos.

09/05/2018
26/04/2018

La Justicia española dice que no es violación, es abuso. Por lo tanto, 9 años de prisión, de los cuales ya han cumplido 2. Absueltos de agresión sexual.

Vivo en un país en el que no se considera agresión sexual que 5 hombres me metan de noche en un portal, agarrándome de las muñecas, cuando estoy en estado de embriaguez, aprovechando su evidente superioridad física y numérica. No se considera agresión sexual que me penetren simultáneamente – a mí y a mis 18 años – por la boca, por el ano y por la va**na mientras me graban con sus móviles. No se considera agresión sexual que, en esas condiciones, eyaculen dentro de mí y lo hagan sin pr********vo. No se considera agresión sexual que ellos estén tan cachondos como eufóricos, jaleándose y pidiendo a gritos turno para metérmela, mientras yo no hago ni la más mínima muestra de estar disfrutando de la situación. Vivo en un país en el que no hay ni rastro de agresión sexual en que los que hablaban de que “hay que llevar burundanga, que luego queremos violar todos” difundan vídeos con contenido sexual en los que yo aparezco. Siete vídeos explícitos en los que se ve cómo me humillan y me vejan. No hay rastro de agresión sexual cuando, después de su fechoría, ellos se van a seguir la fiesta y a mí me dejan tirada en el portal, sin ropa, robándome el móvil antes de marcharse para que no pueda ponerme en contacto con nadie. Nada hace pensar que haya sufrido un agresión sexual aunque esté sola de madrugada, llorando en un banco de una ciudad desconocida, hasta que una pareja me encuentra y llama a la Policía. No hay agresión sexual aunque los guardias, el personal médico y mi estrés post-traumático digan lo contrario. No hay agresión sexual aunque, dos años después, siga necesitando asistencia psicológica. No hay agresión sexual porque la educación sexual en mi país nos la ha enseñado el p***o.

Vivo en un país en el que la Justicia da carta blanca a violadores y asesinos y me dice que si siento que me van a violar, no puedo entrar en estado de shock. Tengo que gritar mucho, patalear una barbaridad y oponer toda la resistencia física que mi cuerpo me permita para que me hagan daño. Para que se me note después. Sangre, moratones y alguna fractura, como mínimo. Para que controle ese instinto de supervivencia que me sale en situaciones de pánico y, en vez de enfrentarme a esas bestias contra las que sé no puedo, decida volverme tan loca que mi as*****to pueda ayudar a que alguien ahí fuera crea mi versión. Vivo en un país en el que aceptar ser violada para poder seguir con vida no se entiende. “Si no quería que la penetraran entre cinco, ¿por qué no se marchó de allí?” De aquella ratonera. No puedo con uno, estando en plenas facultades, y quieren que pueda con varios, sin estarlo. Pero también vivo en un país en el que enfrentarme a mi violador, sabiendo las consecuencias fatales que puede tener, tampoco se entiende. “¿A quién se le ocurre plantarle(s) cara sabiendo que tiene todas las de perder?” Además, si les denuncio, me dicen que es mentira. Que les quiero joder la vida, aunque no les conozca de nada. Y si no les denuncio, me dicen que porqué no lo hago si es verdad. Que cómo soy tan tonta.

Vivo en un país en el que, haga lo que haga, las preguntas siempre me las hacen a mí. Supongo que la sociedad se centra en lo que yo hago (o dejo de hacer) porque todavía no tienen el valor suficiente para preguntarse a sí mismos qué estamos haciendo mal para que lo que me hicieron a mí, se lo hagan – con total certeza – a tres mujeres al día en España. Qué estamos haciendo mal para que sólo una de cada 8 mujeres violadas en nuestro país decida presentar una denuncia. Qué estamos haciendo mal para que sigamos siendo objeto de uso y consumo. Vivo en un país en el que todavía le debemos nuestro cuerpo a ellos. Se nos cosifica hasta la saciedad y, al final, somos eso. Sólo un cuerpo. Inerte. Un cuerpo. Sin vida. De hecho, mira hasta qué punto se nos cosifica que, aunque parezca increíble, muchos aún no tienen claro cuándo estamos disfrutando y cuándo estamos sufriendo. Les importamos tanto que no lo saben diferenciar. Sólo somos un cuerpo. Sin más.

Vivo en un país en el que sé que antes de tener 25 años, podré volver a encontrármelos en cualquier calle, en cualquier fiesta, en cualquier ciudad. A José Ángel Prenda, Alfonso Jesús Cabezuelo, Jesús Escudero, Ángel Boza y Antonio Guerrero (de izquierda a derecha en la imagen). Podré cruzármelos de nuevo y será entonces cuando todos los pedazos que intento reconstruir a diario, vuelvan a tambalearse. Por mí y por todas mis compañeras. Pero seguiré luchando con objetivo muy claro. Como decía aquella yaya, “que lo que no tuve para mí, sea para vosotras”. Hermanas.

NOTA MUY IMPORTANTE: No soy la chica de la violación de San Fermín, aunque podía haberlo sido. Sólo escribo en primera persona para que la empatía en este país despierte de una vez por todas.

https://www.instagram.com/_noesnadapersonal/

Dirección

Calle Doctor Tercedor, 10, Bajo
Motril
18600

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