31/12/2022
Compartimos con todos vosotros el último artículo de opinión de Dámaso Aparicio!
2022, un año perdido para Orihuela
Finaliza un año difícil para todos los españoles y, más si cabe, para los oriolanos. Cuando parecía que se iba a iniciar la recuperación de la DANA, Gloria, Covid-19, llegó la invasión rusa de Ucrania y para nuestra ciudad algo peor: una moción de censura que ha traído consigo una parálisis de la gestión municipal, que parece se va a prolongar hasta final de legislatura.
Muchos logros se intentan vender desde el actual equipo de gobierno, pero casi todo es humo. No hay mejoría en la calidad de vida de los ciudadanos. Sí de algunos concejales y asesores. Eso es innegable.
Terminamos 2022 sin comenzar las obras de rehabilitación del Palacio de Rubalcava, de la Plaza de la Salud, de Las Norias, de la restauración de la Caja de Ahorros de Monserrate, sin ejecutar partidas del Plan Vega Renhace, ni tampoco del Plan de Obras de la Diputación. Finaliza el año sin los presupuestos municipales que fueron la excusa de la moción de censura, sin iniciar las obras del centro de trabajo de RSU y LV de la costa, nuestros parques infantiles y nuestras zonas verdes siguen abandonados, el contrato de los chiringuitos, con sentencia en Primera Instancia declarándolo nulo, continua sin licitar, concejales investigados por el contrato de mantenimiento de la zona costera, los fondos europeos “Next Generation” sin solicitar para rehabilitar el Casco Histórico y los barrios más degradados para poder adquirir inmuebles y destinar a vivienda social. Se han perdido más de 20 millones de euros en ayudas europeas y a nadie se le cae la cara de vergüenza.
Pero hay más. No se ha inyectado un céntimo a las ayudas que ha concedido la Diputación a los autónomos, tampoco para incrementar el bonoconsumo, no se ha bajado el recibo del agua, no se publican subvenciones en el área de Medio Ambiente como todos los años se viene haciendo, no se cumple el convenio con la Oficina Xaloc, no se construye la rotonda del polígono, no se invierte ni un euro en la sierra para proteger a la ciudad de inundaciones, pasan olímpicamente del servicio de RSU, llegan tarde a todo. A lo único que llegan pronto es a la concesión de licencias urbanísticas, Ahí es donde están las “perricas” para algunos claro y mientras la ciudad histórica se nos cae a pedazos.
En fin, podría estar así hasta mañana. Lo peor de todo es que esto ocurre con un Ayuntamiento que tiene las cuentas saneadas, pero son incapaces de usar el dinero para algo productivo.
Me hallo en una ciudad que se ha envuelto en la locura política. PSOE y CS han firmado un acuerdo con VOX para poder llegar a final de la legislatura. Cambiemos ya no les da su apoyo. Sabe que ha sido engañado. Se dejó engañar también.
Esta situación, insólita, hace que, desde mi posición de concejal y de ciudadano de Orihuela, me ocupe y me preocupe como siempre lo he hecho y lo seguiré haciendo, ya que mi ciudad merece algo mejor. Orihuela merece planificar su recuperación; merece un acuerdo de todos, sin excepción, que nos devuelva la ilusión. Orihuela necesita volver a ser lo que nunca dejó de ser por culpa de políticos acomplejados y débiles cuyo único objetivo ha sido mantenerse en el poder.
Siento si les he aburrido, pero necesitaba decir lo que siento.
Feliz 2023, el año que espero nos traiga el cambio que Orihuela necesita.