02/09/2026
LA CRISIS DE CEUTA
El día 2 de septiembre el PP junto a la presidenta de la FEMP (Federación Española de Municipios y Provincias) pero sin contar con el resto de fuerzas políticas que componen la dirección de la FEMP, y posteriormente se unió VOX, convoca a la ciudadanía a las puertas de los ayuntamientos.
Creemos necesario un breve análisis de la situación.
Marruecos es el principal aliado de EEUU e Israel en el Magreb,es un país que, por mucho que se empeñe el Gobierno de España en calificarlo de “amigo”, lleva años chantajeando a nuestro país Si para conseguir sus objetivos tiene que lanzar al mar a su propio pueblo, lo hace.
En esta ocasión, parece que hay dos motivos: el acercamiento de España a Argelia, y la abierta reivindicación por parte del Ministro de Justicia marroquí de Ceuta y Melilla como parte de su territorio nacional, idea que ha sido apoyada tanto por EEUU como por Israel.
Ahora cabe preguntarse: “¿Qué empuja a miles de personas a dejarlo todo atrás y a arriesgar sus vidas yéndose a otro país? ¿De qué huyen? Si yo viera que no tengo una vida digna ni nada que ofrecerle a mis hij@s, ¿acaso no trataría de intentarlo en otro lugar?”
Ceuta, ciudad de 80.000 habitantes no puede hacerse cargo de casi 10.000 personas porque no tiene los recursos necesarios..Lo razonable es el realojo por todo el estado español. España con 49 millones de habitantes, que recibe anualmente casi 100 millones de turistas, que dice que puede gestionar un mundial y un premio de Fórmula 1, no debería tener problemas para dar alimentos, atención sanitaria y cobijo a 10.000 seres humanos.
Tenemos que cuestionarnos el porqué de tanto empeño en que nos hagan pensar que nuestro problema es la inmigración y no la falta de vivienda asequible o el hecho de que nuestros sueldos sean insuficientes para el coste creciente de la vida.
¿Qué podemos hacer al respecto? Mantener activo nuestro pensamiento crítico
Ya están en Ceuta grupos de extrema derecha para impedir que les llegue la ayuda humanitaria y para hacerles la vida aún más difícil a las personas migrantes. Si lo permitimos y justificamos, estamos abocados a nuestra propia destrucción.