20/06/2026
El trabajo ya lo tienes. Y aun así, el domingo por la noche no puedes dormir.
Nadie habla de esto: el miedo al primer día no desaparece cuando firmas el contrato. A veces se hace más grande.
¿Sé cómo llegar? ¿Me van a tratar bien? ¿Voy a poder con el ritmo? ¿Y si fallo en algo que no había previsto?
Eso no es falta de preparación. Eso es ser humano. Y le pasa a prácticamente todo el mundo el primer día en un trabajo nuevo — con o sin discapacidad.
La diferencia es que cuando tienes una discapacidad, a veces hay una capa extra: la preocupación de si te van a ver como un número, como una cuota, o como lo que realmente eres. Una persona que ha llegado hasta ahí porque tiene lo que hace falta para estar ahí.
Lo que sí te podemos decir: el primer día siempre parece más grande de lo que es. El segundo ya es distinto. Y el tercero, ya tienes compañeros con nombre.
En IPRES acompañamos el proceso también después de firmar. Porque a veces lo que más falta hace es alguien que te diga: esto que sientes es normal. Y sí, puedes.
👉 ¿Cuántas noches de domingo has pasado así antes de un primer día? Cuéntanoslo en comentarios — te leemos.
📩 [email protected] · ipres.es