30/07/2026
Desde Santa Lucía de Tirajana queremos trasladar nuestro más profundo apoyo y solidaridad a todas las personas afectadas por los devastadores incendios que están golpeando a la Comunidad de Madrid y a la provincia de Ávila.
En estos momentos de enorme dificultad, pensamos especialmente en las familias que han tenido que abandonar sus hogares, en quienes viven con incertidumbre la evolución del fuego y en todas las comunidades que ven amenazado su entorno, sus medios de vida y su patrimonio natural.
Queremos reconocer y agradecer públicamente el extraordinario esfuerzo que están realizando los miles de profesionales que trabajan sin descanso para proteger a la población y combatir las llamas. La Unidad Militar de Emergencias (UME), la Guardia Civil, Protección Civil, las Brigadas de Refuerzo en Incendios Forestales (BRIF), los equipos del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, los servicios autonómicos de emergencias, los cuerpos de bomberos y el conjunto de personal técnico y voluntario representan lo mejor del servicio público: compromiso, valentía y vocación de servicio.
Asimismo, valoramos la movilización de los recursos desplegados por el Gobierno de España y la coordinación entre las diferentes administraciones y cuerpos operativos, una actuación imprescindible para afrontar una emergencia de esta magnitud y proteger a la ciudadanía.
Sin embargo, estos incendios vuelven a evidenciar una realidad que no puede seguir ignorándose. Los incendios forestales son cada vez más frecuentes, más extensos y más difíciles de controlar. Frente a esta realidad, no basta con actuar cuando las llamas ya avanzan. Es imprescindible reforzar las políticas de prevención, la gestión sostenible de los montes, la limpieza y mantenimiento de las zonas forestales, la planificación territorial responsable y la adaptación al cambio climático.
Durante años, la falta de inversiones suficientes en prevención y la ausencia de una estrategia sostenida de cuidado del territorio han aumentado la vulnerabilidad de muchas regiones frente a este tipo de emergencias. La prevención no puede ser una cuestión secundaria ni depender de la urgencia del momento; debe convertirse en una prioridad permanente de las políticas públicas.
Hoy más que nunca hacemos un llamamiento a todas las administraciones, instituciones y fuerzas políticas para que sitúen la prevención de incendios en el centro de la agenda pública. Invertir en prevención, en gestión forestal, en educación ambiental y en recursos humanos especializados no es un gasto, es la mejor herramienta para proteger vidas, hogares, patrimonio natural y futuro. Cada euro destinado a prevenir evita sufrimiento, pérdidas económicas y daños ambientales irreparables.
Al mismo tiempo, apelamos a la responsabilidad colectiva de la ciudadanía. El cuidado del medio natural, el respeto a las recomendaciones de seguridad y la colaboración con los servicios de emergencia son elementos esenciales para reducir riesgos y construir comunidades más resilientes.
Hoy es tiempo de unidad, responsabilidad y solidaridad. Desde Santa Lucía de Tirajana enviamos un abrazo sincero a todas las personas afectadas y nuestro reconocimiento a quienes arriesgan su seguridad para proteger la de los demás.
Toda nuestra solidaridad con Madrid y Ávila. Todo nuestro respeto y agradecimiento a quienes están luchando contra el fuego. Y todo nuestro compromiso para seguir defendiendo una cultura de la prevención que permita evitar que tragedias como esta se repitan.