01/03/2016
PROGRAMA DE LA SEMANA DE LAS MUJERES 2016
LAS EMOCIONES, sin GÉNERO.
Este año la Semana de las Mujeres vamos a dedicarla a aprender y reflexionar sobre el tema de las Emociones y los determinantes de género presentes en el proceso de socialización de las niñas y niños.
Nuestro objetivo es facilita a las vecinas y vecinos del municipio una serie de elementos para reflexionar sobre el proceso de crianza y educativo de niñas y niños para facilitar su desarrollo integral, con el deseo de que lleguen a ser personas integras y felices que tengan su lugar en la sociedad. También pretendemos recalcar la importancia de que las niñas y niños puedan reconocer, gestionar y exteriorizar sus emociones de manera igualitaria, según su singularidad y libres de los condicionantes de género.
Desde la Concejalía de Mujer, entendemos que las creencias que se tienen sobre las forma de ser de niñas y niños, suponen que, a pesar de vivir en la misma familia, niñas y niños reciban mensajes diferentes. Mientras a las niñas se las alienta para demostrar afectos, sentimientos, vulnerabilidad… a los niños se les limita, entendiendo que éstos son expresión de debilidad, suponiendo que los chicos deben ser duros, o al menos aparentarlo.
Nos parece fundamental preguntarnos: Si un niño no debe llorar... ¿De qué otra manera puede expresar o desahogar sentimientos como rabia, impotencia, dolor, tristeza...? ¿...a golpes?
Entendemos que expresar sentimientos, demostrar afectos, ser sensible no son muestras de falta de fortaleza, si no que quienes no desarrollen estas capacidades pueden mostrar en un futuro desequilibrios emocionales, por no saber enfrentarse, o muchas veces, ni tan siquiera sabe nombrar lo que siente... lo que le pasa.
Las niñas, en cambio, suelen ser disuadidas de ser líderes, de alcanzar sus objetivos sin mirar atrás, no pueden expresar su enfado ni su rabia… así se reduce su confianza en su fuerza y en su determinación y sobre todo, se les estimula a reconocer y atender prioritariamente las necesidades de otras personas, a apoyar emocionalmente… y no tanto, a hacer todo eso consigo mismas.
La alternativa que planteamos es que el aprendizaje de los cuidados y las emociones incluya a niñas y niños; que ambos puedan ocuparse de sus necesidades, sepan cuidarse y cuidar a l@s demás… y que desde el diálogo y la negociación puedan crearse nuevos modos de convivencia en familias donde compartir la vida en igualdad, donde se contemplen las singularidades de cada persona, no los mandatos sociales de género que limitan y dificultan el bienestar familiar.