02/09/2026
Ceuta es España, es Europa y, ante todo, el hogar de miles de familias que merecen vivir con paz, estabilidad y dignidad.
Apoyar a la ciudad no va de siglas ni de partidos: es una cuestión de solidaridad, humanidad y sentido de Estado que nos apela a todos, por encima de cualquier color político.
La situación que vive la ciudad es seria y no admite más tiempo que perder.
A la presión que soporta la población local se suma el deber moral de atender con dignidad a las miles de personas que llegan a su frontera.
Esto no se puede sostener sobre los hombros de una sola ciudad ni convertirse en munición para el debate político.
Todo nuestro reconocimiento, empatía y apoyo a los hombres y mujeres de Ceuta. Su resiliencia es un ejemplo, pero no deben llevar esta responsabilidad en solitario: los problemas de Ceuta son, y deben ser, los problemas de todos