09/05/2026
POBRES DE DERECHA: LA REBELIÓN DE LOS QUE MARCHAN POR SUS PATRONES.
La marcha de Rafael López Aliaga(El Porkerya) fue un espectáculo sociológico deprimente digno de estudio clínico. Un desfile de indignación cuidadosamente dirigido contra todo aquello que jamás causó su pobreza: NO el abuso empresarial, No la precarización laboral, No la concentración obscena de riqueza, sino fantasmas ideológicos fabricados para mantenerlos obedientes y emocionalmente excitados.
Ahí estaban todos, trabajadores eventuales explotados, desocupados, hijos de mamá que nunca trabajaron, defendiendo privilegios ajenos con la pasión de Cruzados Medievales . Gente que jamás tendrá un banco, una minera ni un canal de televisión, marchando como si el patrimonio de los ricos fuera patrimonio nacional. La vieja alquimia de la derecha peruana: convertir frustración social en fanatismo reaccionario.
“Con mi borracho no te metas”. La caricatura perfecta de una política degradada al nivel de barra brava. Ya no se debate el país, se defiende compulsivamente al caudillo, aunque el caudillo jamás haya defendido a quienes hoy lo vitorean.
Y quizá ahí reside lo más brutal del fenómeno: la derecha peruana ni siquiera necesita convencer a los pobres, a los incautos, a los precarios de que tendrán justicia social; le basta convencerlos de odiar a otros pobres. Esa es su verdadera obra maestra política.
Al final, la oligarquía siempre encuentra voluntarios para cargarle las banderas. Incluso entre quienes apenas pueden cargar el costo de vida.
Como dueles Perú.
® Manfred Vargas Ulffe