04/01/2025
“Construyendo el futuro desde las bases”
Guatemala se encuentra en una encrucijada histórica. Los desafíos que enfrentamos hoy, como la corrupción, la pobreza y la falta de oportunidades, no son nuevos, pero lo que sí es inédito es la fuerza del cambio que yace en nuestra juventud. Sin embargo, muchos de nosotros seguimos atrapados en la apatía y el conformismo, pensando que el futuro lo construyen otros, cuando la realidad es que depende de nosotros.
Esta semana, el panorama político y social nos ofrece una clara lección: los cambios profundos no vendrán desde las élites políticas ni desde las estructuras que nos han fallado durante décadas. Vendrán desde abajo, desde las comunidades, desde los jóvenes que decidan dejar de ser espectadores y convertirse en protagonistas.
El caso de corrupción en Villa Nueva y San Miguel Petapa es un claro ejemplo de lo que debemos erradicar. Según informes recientes, la empresa Roberto Mario González Donado se ha convertido en el proveedor favorito de estas municipalidades, adjudicándose contratos millonarios de manera cuestionable en 2024.
121 millones de quetzales fueron asignados a este proveedor bajo modalidades que despiertan serias dudas: desde la perforación de pozos sin procesos de compra en Guatecompras, hasta la utilización del fideicomiso de Villa Nueva como una herramienta para adjudicar contratos en tiempo récord.
La distribución es simplemente indignante:
• Villa Nueva: Q73,126,801.20 millones
• San Miguel Petapa: Q48,158,746.00 millones
• Total General: Q121,285,547.20 millones
Estos recursos, que deberían haberse destinado a resolver los problemas urgentes de estas comunidades, terminaron siendo asignados de manera opaca, favoreciendo intereses particulares en lugar del bien común. Este tipo de prácticas no solo perjudica las finanzas públicas, sino que perpetúa la pobreza y la desconfianza en nuestras instituciones.
Es momento de reflexionar: ¿hasta cuándo vamos a permitir que estas prácticas sean la norma? ¿Cuántas veces más vamos a aceptar que los recursos destinados al desarrollo de nuestras comunidades terminen en los bolsillos de unos pocos?
Este caso es un llamado urgente a la acción. No podemos quedarnos de brazos cruzados mientras las necesidades básicas de nuestras comunidades —como agua potable, infraestructura y salud— son ignoradas en favor de intereses privados. Es hora de exigir rendición de cuentas, auditorías independientes y procesos de compra transparentes.
No basta con denunciar; debemos organizarnos, participar en espacios de decisión y, sobre todo, educarnos para combatir este sistema corrupto desde sus raíces. Solo con ciudadanos informados, activos y comprometidos lograremos construir una Guatemala más justa.
Invito a cada joven guatemalteco a reflexionar sobre esto: ¿cómo quieres que te recuerde la historia? ¿Como parte de una generación que miró desde la barrera o como parte de aquella que cambió el rumbo del país? La lucha será difícil, pero cada paso que demos, desde el aula hasta la plaza pública, nos acercará a una Guatemala más justa y próspera.
Es nuestro momento. No lo desperdiciemos.
Daniel Reyes
Joven empresario y político comprometido con el cambio social