01/09/2026
Texto y fotos por Wr Afe
El poder atras del trono en Honduras
Cuyamel Fruit Company en los años 20 del siglo pasado
Desde inicios del siglo XX. Samuel Zemurray ya era el birrey en Honduras había desempeñado un papel activo en la política hondureña desde que llegó por primera vez al país. En 1910, la administración del presidente Miguel R. Dávila otorgó a la Compañía de los Hermanos Vaccaro tierras para la construcción del ferrocarril y prohibió a los competidores construir un ferrocarril rival a menos de 20 kilómetros de la línea Vaccaro. Zemurray no era partidario de la administración de Dávila, ya que había brindado apoyo y ayuda financiera en un intento fallido de golpe de Estado en 1908 contra Dávila.
Cuando un gobierno no era a a fin a la Cuyamel Fruit Company sencillamente los quitaban referente a las concesiones de Dávila a Vaccaro empujaron a Zemurray al límite. encontró su oportunidad en el expresidente Manuel Bonilla para reinstalarlo de nuevo en el poder y haci seguir gozando de sus privilegios fiscales y Zemurray le suministró armas y transporte a Bonilla para lanzar un golpe de Estado contra Dávila. El presidente Dávila huyó y Bonilla asumió nuevamente la presidencia de la nación, debido en gran parte a la intervención directa de Zemurray.
Poco antes de que Bonilla ascendiera a la presidencia, en 1911 Zemurray transformó su compañía de Hubbard-Zemurray en Cuyamel Fruit Company. Adquirió 5.000 acres de tierra para la agricultura a lo largo del río Cuyamel en el extremo noroeste de Honduras, cerca de la frontera con Guatemala. La empresa tomó su nuevo nombre de este río o de la ciudad de Cuyamel cercana. Como pago por su apoyo, Bonilla también le otorgó a Zemurray una concesión para construir un ferrocarril entre la ciudad de Cuyamel, en la costa, y Veracruz, en el interior
La oficina principal de la compañía en Honduras estaba en la ciudad costera de Puerto Cortés .
En 1918 la Cuyamel Fruit Company como la United Fruit Company. impusieron formas de pago antojadizas en abierta contradicción con las leyes de Honduras y la United iba más allá pretendía pagar salarios cada cuarenta días mediante Decreto No. 93 el empresario Zemurray obtuvo una concesión para la construcción de un ferrocarril desde Puerto Cortés hasta la localidad de Mata de Guineo en 1918 y en 1920 el gobierno de Honduras entregó el Ferrocarril Nacional de Honduras a la Compañía Agrícola de Sula cuyo mayor accionista y propietario era el empresario Roberto Fasquelle (íntimo amigo de Zemurray), esta compañía subsidiaria de la Cuyamel Fruit Co. admitió el contrato de arrendamiento y pasando así al control total a los intereses de Zemurray.
Para 1923 la Cuyamel Fruit Company fue incorporada en Delaware, a pesar de muchas reuniones de sus ejecutivos en Nueva Orleans. En Honduras contaba con una oficina gestora la “Cortés Company” como de otras filiales “Bluefields Company”, “Empresa de Transporte” y “Empresa Azucarera Sula”. Al año siguiente 1924 los activos combinados de estas empresas afiliadas ascendían a US 3,97 millones de dólares. En 1925 Cuyamel Fruit Co. Emitió US 5 millones de dólares en bonos de oro de primera hipoteca a pagar en quince años, fondo del negocio realizó por Lehman Brothers, Goldman Sachs & Company, AG Becker & Company, Ames y Emerich & Company éstos bonos tenían la intención de ser retirados con US 3 millones de dólares en bonos emitidos del 7.5 % para comprar tierras en Úlua, y amortizar la deuda capital, aumentando el trabajo. Sucedió que en 1924 la Cuyamel Fruit Co llegó a importar la inmensa cantidad de 6.600.000 tallos de banano a los Estados Unidos de América.
En 1924 Barron`s atribuyó el “efectivo éxito” de la Cuyamel Fruit Company al amor por los estadounidenses al plátano, de hecho en la década de los años 1920 esta empresa la segunda mayor vendedora de plátanos y otras frutas tropicales en el mundo, sólo después de la United Fruit Company.
Para 1927 Cuyamel Fruit Co. Importó 9.000.000 de tallos de plátano, más del 14 % del total de 61 millones importados a los Estados Unidos ese mismo año. Dos años después (1929) el presidente de la Cuyamel Fruit Company míster Samuel Zemurray vendió las propiedades y los activos de las empresas a la United Fruit Company (UFCO) a cambio de 300 mil acciones valuadas en US$ 31 millones de dólares, la United Fruit con este buen negocio reforzó su posición en el mercado americano del banano.