11/02/2026
“Chimbo” Contreras: Mi mayor miedo es fallarle a Dios
Por Débora Leiva
Santa Cruz de Yojoa. Él, tuvo una infancia donde se combinó lo bonito y lo difícil de la vida. Desde muy pequeño le gustó trabajar mucho para ayudar a su madre María Adexi Rivera, quien fue una mujer luchadora que nunca abandonó a sus 7 hijos y los sacó adelante como pudo.
Ese pequeño de contextura fornida y estatura baja que juagaba en las rústicas calles del barrio Los Pinos de Santa Cruz de Yojoa, hoy a sus 27 años es un habilidoso del balompié que posee carismas, una sonrisa que ilumina su rostro y uno de los futbolistas admirados por los que gustan de este deporte: sí, hablamos de Luis Fernando Contreras Rivera, mejor conocido como el “Chimbo” Contreras.
Este talentoso futbolista que nació el 16 de junio de 1997 recuerda entre carcajadas que el apodo del “Chimbo” viene desde niño y se lo debe a un amigo de su mamá, ya que era gordito y “pequeño” de estatura, cualidades que le valieron para el sobrenombre que lo lleva hasta hoy.
El futbolista, tiene seis hermanos, inició su carrera desde muy pequeño en el equipo de nombre Palmeto FC, luego el profesor Juan Carlos Castillo, mejor conocido como “Pega”, observó las habilidades de Contreras llevándolo a las reservas del Municipal, oncena santacruzana con la que la mayoría futbolistas soñaban en pertenecer.
El talento del “Chimbo” Contreras tampoco podía pasar de desapercibido en las reservas del “Muni” por lo que entrenadores como Julián Serrano “Wayita” y Wilmer Cruz, sin pensarlo dos veces, le dieron un cupo en el conjunto de Segunda División que en ese entonces ya era Atlético Municipal.
“Ahí empecé, tras varios años de pertenecer en el Municipal di el salto a Parrillas One, estuve 4 años en este equipo, pasé a Lones FC siempre en Segunda División, volví a Parrillas, donde hasta el momento sigo ligado a ellos”, comenta el jugador.
Contreras confiesa que ha querido renunciar varias veces, pero Dios ha sido bueno con él y no lo ha dejado caer. “He tenido momentos difíciles como cuando estuve en Municipal, me lesioné una rodilla y no pude jugar al fútbol por dos años por esa lesión, pero Dios hizo el milagro en mí y me puso en el campo otra vez y Gracias a Él no me he vuelto a lastimas.
Siento que el momento más oscuro en mi vida fue esa lesión, sufrí mucho, sentí que no volvería a jugar, por lo que lloraba. Sufrí porque mucha gente, hasta mí propia familia ya no creían en mí. Dios fue tan bueno que me dio otra oportunidad y me tiene jugando, todo se lo debo a Dios. No me engaño para nada, siempre que estoy en un terreno de juego volteó al Cielo y le doy gracias a Dios, porque sé que es Él es quien me tiene ahí. Me querían ver arruinado al no estar en el campo más, Dios hizo el milagro en mí y pues me mando más fuerte al campo”, recuerda con mucha fe y fortaleza.
La palabra fracaso no existe en el vocabulario de este habilidoso mediocampista, porque considera que aún no termina su carrera futbolística y está claro que ha tenido momentos muy difíciles, pero son más los buenos gracias a Dios que no lo suelta de la mano. “Las situaciones complejas las he superado poniendo todo en manos de Dios que dé Él depende todo y, pues, claro esforzarse siempre, trabajar duro, tener disciplina y esas cosas vence los fracasos”, explica.
El pensamiento de colgar los tacos antes de tiempo ha pasado por el “Chimbo” como toda persona cuando las cosas no resultan como lo planean, pero manifiesta que al final Dios le da la fuerza y lo mantiene con la fe puesta en ese anhelo que está en mi corazón. Solo piensa en llegar y retiro olvidado, dice entre risas, ya que su deseo es solo estar en el campo porque cuando piensa en rendirse trae a su memoria la lesión que Dios le sanó.
Este volante llevó la camisola número 32 en su paso por el Parrillas One como tributo a su abuela, además manifiesta que admira a su madre. “Cada día me sorprende más y siempre se lo digo, porque nos sacó adelante sola sin la ayuda de nadie. Siempre voy admirarla y nunca olvidaré lo que ella hizo por mí, cono jugador admiro a Messi, pero mi favorito es Neymar jajajaja”, comenta.
“Me gustan las mujeres humildes”
Los futbolistas viven en un ambiente de banalidades y muchos de ellos fracasan porque se dejan seducir por el engaño, donde impera el dinero, los falsos amigos y las mujeres. Este mediocampista confiesa que a él le gustan las féminas humildes y temerosas de Dios, por lo que no se va por el físico, “busco un buen corazón, lo demás no me llama la atención”, dice Contreras.
Reconoce que su mayor temor es fallarle a Dios, aunque está consciente de que muchas veces camina en pecado, pero manifiesta que llegará el día en tocará servirle a Dios.
A este jugador, le gustaría que lo recuerden por alguien que luchó por su sueño y que los logró.
Aconseja a las personas a no usar dr**as, ya que son dañinas. “Gracia a Dios no tengo ningún vicio, pero al que las usa motivarlos a que hagan el esfuerzo de dejarlas porque no es bueno eso”, manifiesta.
Conversando de todo un poco con Luis Fernando le preguntamos ¿Qué opina de las autoridades” a lo que respondió: no opino nada, solamente a los que hacen bien sus trabajos felicitarle, y a los que no, motivarlos a que lo hagan jajaja.
“Chimbo” invita a los jóvenes a no tener miedo al fracaso. Les motiva a que pongan sus sueños y sus anhelos en manos de Dios, pero también a que se esfuercen, luchen y trabajen duro., claro, lo primero es creer en sus capacidades, ya que Dios nos da un don y eso nos toca a nosotros fortalecerlo”.
Luis Fernando Contreras se despide diciendo que Dios es todo para él y que lo ama sobre todas las cosas.