27/10/2020
Gerónima Castillo Martha nació en Naxthey, Alfajayucan el 16 de septiembre 1928, como la mayoría de las niñas indígenas de aquellos tiempos, a temprana edad se integró a las actividades familiares propias del pueblo hñahñu, cómo parte de sus juegos infantiles aprendió a hilar el ixtle y a manejar el telar de cintura.
Doña Gerónima se casó a los catorce años, de su marido aprendió a elaborar canastos de ixtle y palma, así como los “gallitos”; pero sus habilidades no paparon ahí, pues se habilitó en el bordado con puntada de hilván, aplicado al vestido tradicional de la mujer ñhañhu del Valle del Mezquital.
Desde que era niña le gustaba asistir a la iglesia del pueblo para escuchar oraciones y cánticos, afición que la llevó a convertirse de adulta en la “rezandera del pueblo”, acompañando velaciones y novenarios. En esta modalidad su participación era muy importante en la peregrinación anual de la comunidad al santuario del Señor de Chalma para pedir agua, y en la fiesta patronal dedicada al “Santo Niño de Atocha”, el primer día de enero.
En las últimas décadas de su vida, además de producir sus propias obra, se dedicó a impartir talleres para compartir sus conocimientos, en especial, aquellos relacionados con el significado de las imágenes bordadas en las blusas de las mujeres.
Su papel como creadora y promotora de la cultura hñahñu la hizo merecedora de premios y reconocimientos, entre los que destaca el Premio Estatal de Artes y Tradiciones Populares de Hidalgo 2015. También es de mencionar que supo sembrar en sus hijos el interés por continuar con algunas de las múltiples facetas que ella dominaba y que asistió a diversos espacios tanto estatales como nacionales para difundir las tradiciones y costumbres de su pueblo.
Descanse en paz.