01/05/2026
Este año celebramos el 60 aniversario del descubrimiento de los restos del Padre Kino como todo el mundo lo conoce, les quiero compartir mi investigación sobre el hallazgo de los restos del Padre Kino: una crónica histórica
El 20 de julio de 1965, el historiador y antropólogo mexicano Dr. Wigberto Jiménez Moreno fue comisionado por el presidente Gustavo Díaz Ordaz para encabezar un equipo multidisciplinario cuya misión era localizar los restos del misionero jesuita Eusebio Francisco Kino. Esta encomienda histórica culminaría en el descubrimiento de la tumba del Padre Kino en Magdalena de Kino, Sonora, tras siglos de incertidumbre.
Uno de los integrantes del equipo fue el Dr. Jorge Olvera, quien documentó minuciosamente esta experiencia en su libro Encontré los restos y el espíritu de Kino. Diario de campo de Jorge Olvera (1965-1966). Esta obra narra desde los inicios de la investigación hasta el momento del hallazgo, describiendo tanto los desafíos técnicos como las limitaciones materiales que enfrentaron, así como las deducciones arqueológicas e históricas que guiaron sus pasos.
La búsqueda comenzó en un lugar donde ya se habían realizado excavaciones infructuosas: la capilla de San Miguel, a menudo confundida con la de San Francisco Xavier. Esta capilla había recibido distintos nombres según los excavadores anteriores, como "capilla Proctor" o "capilla Pesqueira". Sin embargo, el nuevo equipo adoptó una estrategia sistemática: investigar todos los lugares posibles, incluso aquellos previamente descartados, eliminando posibilidades mediante un análisis riguroso de los testimonios locales y los pocos documentos históricos disponibles.
El presupuesto era limitado. Durante los primeros días, el equipo carecía incluso de herramientas básicas como picos y palas. A pesar de estas carencias, persistieron en la investigación, guiados por fuentes como el acta de defunción de Kino y algunos textos históricos recopilados por el historiador estadounidense Herbert Bolton, como las Favores Celestiales, memorias escritas por el propio Kino.
Fue necesario complementar la investigación documental con el estudio de las ruinas de antiguas misiones jesuitas, comparando su arquitectura con la encontrada en el sitio. Estas observaciones permitieron confirmar que los restos hallados pertenecían a una construcción misional atribuida a Kino.
Finalmente, el hallazgo de una sepultura, junto con los objetos encontrados y el contexto arquitectónico, permitió confirmar que se trataban de los restos del Venerable Padre Eusebio Francisco Kino. Este descubrimiento dio lugar al Mausoleo en Magdalena de Kino, que hoy resguarda la cripta del gran misionero, símbolo de su legado evangelizador, científico y humanista en el norte de Sonora ,el sur de Arizona y la gran California.
Tomado del muro de Cesar Arturo Andrade Valle
Fotos DR