03/12/2020
CAPÍTULO 9
No sabía que este triunfo me iba a llegar sin ningún tipo de batalla, aunque sinceramente me hubiese gustado humillar un poco más al Sr. Lujan, me conformo con que al final salí victoriosa y super apoyada por los demás accionistas.
Me retiré temprano de la junta y dejé todo en manos de Thelma. Ella era la única que podía seguir el plan de negocios al pie de la letra y en menos de 6 meses dejar en equilibrio la empresa. Val me acompañó al hotel emocionada por haber comprado las acciones y volverse una accionista mayoritaria de la empresa. No se lo podía creer, y me hacía feliz verla así. La quería tanto que también celebraríamos su nueva compra.
—Ve a cambiarte y ponte más guapa Val, esta noche celebraremos nuestra victoria —me acerqué y le di un abrazo— sabes que eres la mejor amiga y ahora la mejor socia que tengo.
Val, sorprendida me devolvió el abrazo y me dijo:
—Por Dios, sabes que lo hago porque te quiero y mucho. No te defraudaré jamás, sabes que puedes confiar en mi Erin, —suspiró.
—Y tu en mí, te juro que eres la mejor —Te veo a las 8 en el lobby, va? —le sonreí— Voy a llamar a Santi para que se una a nuestra celebración. —le guiñé y me metí a mi habitación.
Todo el día estuve tratando de no ver mi celular. Sabía que Alicia me debió de estar llamando para saber que pasó. Sin embargo no me entusiasmaba la idea de tener esa platica por teléfono. Porque sé que ella se sentirá lastimada y dirá cosas horribles que no quiere decir.
Suspirando, me acomodo en la cama y enciendo mi celular. Me empiezan a llegar notificaciones de llamadas pérdidas de Alicia y una de A.D. y algunos mensajes sin leer. Elimino la notificación de llamadas perdidas y entro a la aplicación de mensajes. Entro primero a leer los mensajes de Alicia.
“¿Qué pasó? ¿Cómo te fue? ¿Te trataron mal los demás accionistas? ¿o te fue bien?”
“Te estoy llamando. ¿Qué pasa, aun no te has desocupado?”
“Ok. Entiendo que me contestarás apenas llegues al hotel, pero me muero de angustia”
“Ya llegaste? Todo bien? Me estoy preocupando ya por ti. Te pasó algo?”
Sonreí, al menos esta noticia no le molestaría del todo ya que se sentirá aliviada de que aún estoy viva.
“Mi querida Alicia. Todo salió bien. Soy la nueva accionista mayoritaria, por lo que destituimos y despedimos al Sr. Lujan. Estoy viva aún, pero saldré a una cita con mi hermano y Valeria esta noche. Así que no te preocupes si no tienes noticias esta noche de mí. xoxo”
Me llegó también un mensaje de mi mamá sonriendo por las primeras líneas que leía.
“He vuelto a conocer al amor, y esta vez es de verdad. Tienes que conocerlo cuando vuelvas a casa. Le he contado de ti y me dice que desea conocerte amor, te amo.
Suerte con el peligrosísimo señor Lujan, no te dejes intimidar por ese señor apestoso, jaja. Estoy feliz y espero que tu también. Cuídate y llámame cuando puedas.”
No me sorprende que mi madre tenga una nueva pareja, es que ella es muy guapa y siempre ha deseado tener a alguien a su lado y sinceramente me da gusto que algunos de los hombres con los que ha salido siempre la han respetado. Pero todos al fin de acabo terminan siendo lo que son, patanes.
“Me alegro de esta nueva persona en tu vida, mami. Y por supuesto quiero saber quien es el tipo que te robó el corazón.
No te preocupes que más por el Señor Lujan, ya me encargué de él.
Te amo.”
Y por último solo quedaban los mensajes que estaba tratando de ignorar, mensajes de A.D.
“He adquirido las acciones, gracias por la oportunidad. Te deseo éxito en este día. ☼”
“Te encuentras bien? Alguien esta preocupado por ti? Todo bien?”
“Me acaban de notificar acerca de tu nuevo cargo y de los cambios que se hicieron en la empresa así que supongo que todo está bien, verdad? Felicidades…”
“Me puedes decir cuando leas esto que todo está bien?”
Cerré mis ojos y suspiré, el estaba preocupado por mí. Sonreí. Espera, abro los ojos “alguien” … claro, se refiere a Alicia. De seguro les dijo que no contestaba el celular. Rodando los ojos le respondí:
“Ni lo menciones, gracias por apoyarme en la compra de las acciones.
Gracias por las felicitaciones.
Esta todo bien, pero gracias por preocuparte.”
Y por último le mande un mensaje a mi hermano.
“No te escapes, esta noche es de celebración, iremos al mejor antro de la ciudad. Ponte guapo, nos acompañara Val, hay que celebrar por nuestra nueva socia. Te quiero xP”
Cerré mis ojos y me dormí un rato. Las juntas no son mi parte preferida de tener empresas, las detestaba pero alguien tenía que supervisar el trabajo realizado. Y al final siempre terminaba sintiendo cansada.
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Entramos al antro emocionados, quien diría que este día iba a ser tan emocionante.
Me siento muy sexy con mi cabello con pocas ondas y suelto, y mi muy ajustado y corto vestido de satén rosa pastel, de tirantes y de cuello desbocado. Sin embargo Val no se queda atrás, tiene el cabello recogido en una cola alta de caballo ondulado, lleva puesto un vestido corto y entallado de color vino, que no dejaba nada de escote a la vista, sin embargo tenía la espalda descubierta. Mi hermano se puso una camiseta blanca lisa y sus ajustados pantalones negros, sin embargo antes de bajar del elevador del hotel se regresó a la habitación por una chamarra de mezclilla.
—Vamos a buscar asientos —grite sobre mi hombro para que me escucharan.
Ellos asintieron y nos dirigimos a las mesas VIP del lugar. El cadenero me reconoció en seguida y nos dejó pasar. Nos sentamos y pedimos una botella de tequila y mi hermano media de whisky.
—Que tal el día de hoy, no sabes que tanto disfruté esa junta —sonreí— me sentía en la gloria —reí.
—Me hubiera encantado haberte visto en acción, lastima que entre cuando todo estaba tranquilo. —se encogió de hombros y miró a Val— pero tu me puedes decir que tanto pasó en la sala, no?
Val se encogió de hombros: —No estarás buscando que me despidan, verdad? Sabes que mis labios están sellados —le guiñó y le sonrió.
—Ya! Dejen de hablar de trabajo, tenemos que aprovechar esta noche, que mañana tengo que regresar a la cruda realidad. Bueno tenemos.
Val asintió y miró hacia Santi esperando que el objetara sin embargo el estaba entretenido viendo a dos rubias mientras que bailaban tan sexy que parecía que estaban haciéndolo ahí mismo, y es que hasta le podíamos ver las bragas, ya que tenían unos minivestidos, y al parecer no llevaban bragas ya que todo el asunto se les movía con toda libertad.
—Aquí tienen —la voz del mesero me trajo de vuelta a la realidad, asentó las botellas en la mesa, los vasos y se alejó.
Agarré la botella y serví el tequila en los caballitos, le pasé el de Val, tuve que darle un pequeño empujoncito en el brazo ya que aun veía el espectáculo que andaban montando las rubias, y me fije que Santi estaba babeando, no literalmente pero es que le faltaba poco, como sacada de un trance, Val me miró avergonzada y tomó la bebida.
—Gracias. Pero que tipas tan raras —me sonrió.
—Ignóralas. —le sonreí— Que hoy quiero celebrar por el nuevo negocio que acabamos de cerrar, que sin tu ayuda no hubiera sido posible, y quiero felicitarte porque al fin te animaste a unirte a este mundo de tiburones.
Chocamos los vasos y tomamos de un solo trago el tequila. Sentir el sabor del tequila en la lengua fue exquisito, amo este sabor, simplemente exquisito. Val me agarra el caballito y me sirve más, y luego se sirve a ella, nos tomamos el shot, y nos rellenamos de nuevo el vaso.
Nos sirvo la siguiente ronda y antes de que me lo tome ella me para y me dice:
—Antes que nada y antes de que se me olvide —me lanza una sonrisa—, porque ya sabemos cómo acaban estas celebraciones. —alza el vaso y la imito— Quiero felicitarte por la nueva adquisición y tu victoria, aunque ya sabíamos que era una cosa segura, no deja de ser algo bueno que así haya sido. —chocamos los vasos y bebemos.
Tomamos otras rondas más y mientras nos reímos de los bailes ridículos de los demás. Al escuchar nuestras carcajadas, mi hermano que aún seguía hipnotizado por las rubias, sacude su cabeza como para salir del trance, toma la botellas y se sirve en su vaso, le da un sorbo y nos mira con la cabeza ladeada.
—¿Cómo se atreven a beber sin mí? No lo puedo creer, no me esperaron, ni me avisaron, ni nada —nos mira decepcionado.
—No te íbamos a interrumpir tu espectáculo, —le guiñé— estabas tan entretenido que ni cuenta te disté que esta ya es nuestra segunda botella de tequila —me encogí de hombros.
Santi miró a Val tan rápido que casi no lo vi, tomo un sorbo de su vaso. Me gire hacia Val quien tenía puesto su mirada en la pista de baile. Ella se gira y capta mi mirada.
— ¿Quieres bailar? —Val me sonríe mientras me estira su mano para que la acompañe, mientras que con la otra mano se toma el shot de su vaso.
— Es lo que más deseo —me tomo el shot, dejo el vaso en la mesa, tomo su mano, nos paramos y caminamos hacia la pista.
Nos paramos en un lugar en donde no hay tanta gente y empezamos a bailar, la música esta tan fuerte tiene un ambiente electrónico y muy fiestero, que no podemos dejar de contonear las caderas. Val y yo nos damos cuenta que hay hombres mirándonos, nos sonreímos y le lanzo un guiño.
Val se acerca a susurrarme:
—Al menos nos están viendo porque somos guapas, no por otra cosa, estamos bailando más decente que las rubias —se ríe.
Le sonrío: —No pues como ellas jamás, tendría que tomarme cinco botellas de tequila para hacer una demostración como aquella.
—Bueno, al menos te quiero como una amiga y sé que no le tiras a este bando, así que no lo tomaré como una insinuación —reímos.
—Lo que tenemos que hacer ahora es ver si podemos atrapar a algún hombre por acá— me río y ella niega con la cabeza.
—Hombres, no los necesito —niega con la cabeza— mentira, necesito uno en mi vida lo más pronto posible —ríe
Los shots de tequilas empiezan a hacer su efecto, poco a poco me siento más relajada. En un punto las dos estamos bailando más cerca, ya que la pista se empieza a llenar, y aunque ya estamos sudando, no dejamos de disfrutar la música.
De pronto alguien me toma por la cintura y me jala hacia su pecho, se empieza a contonearse en mi espalda baja, miró a ver rápido a Val y solo veo que niega con la cabeza y suspira. Otro tipo se acerca a Val y la toma por la cintura. A este hombre lo reconozco, miro hacia atrás, sobre mi hombro, y veo a la persona que una vez quiso matarme.
Miro a la mesa donde estaba Santi, sin embargo el ya no está sentado, está caminando hacia nosotras con una cara que dice: pelea, rápido tomo la muñecade Val y la jalo junto a mí y le grito al tipo:
—Aléjate, ella viene acompañada, si no quieres problemas suéltala.
Apenas termino de decir eso, Santi ya aparece a lado de Val tomándola del brazo, la empuja a su pecho y le gruño al tipo.
—Vete, no la toques.
Suspirando, me giro hacia mi enemigo o amigo, aun no sé, Uziel Lira, empresario de las empresas más importantes de celulares y podría asegurar, si tan solo tuviera pruebas, narcotraficante.
—Dile a tu guardaespaldas que se retire, si no quieren tener problemas. Por favor. —le inste, el hizo un ademán con la cabeza y el tipo se retiró.
—Suéltala a ella también si no quieres problemas. —gruñó Santi.
Bufando Uziel me susurró: —Creo que te tengo más miedo a ti que a ese pobre diablo.
—No le digas así, es mi hermano —me volví hacia Santi —No te preocupes, conozco a este.
Santi frunció el ceño pero asintió, y empujo a Val fuera de la pista. Suspirando me alejé un poco de Uziel y lo miré alzando una ceja.
—¿Qué quieres? ¿Me estas siguiendo? ¿Cómo supiste que estaba aquí?
El se acerco más a mí y empezó a moverse, sin tener otra opción, empecé a bailar con él.
—Contéstame -insté, con los dientes apretados.
—No quiero nada, no te estaba siguiendo—me susurró— y simplemente fue suerte. —me sonrió— acabo de cerrar un negocio y vine a celebrar, te vi desde el segundo piso, así que pensé en venir a saludar a mi persona favorita.
—Bien, ya saludaste, ya te puedes ir. —le gruñí.
—Pero cual es la prisa, princesa? —Me tomó la cintura con sus dos manos— Quiero decirte que acabo de comprar una residencia lejos de aquí y de todo el mundo, que esta a tu servicio cuando tú lo necesites solo tienes que pedirlo.
—Hasta crees que aceptaré esa oferta. —le quité sus manos de mí, y me aleje— no quiero nada que tenga que ver con tu dinero sucio.
—No, pero esta residencia es con dinero legal —llevo su mano en el corazón— creo que sabes mejor que nadie que no miento y mucho menos a ti.
—Bien, lo consideraré. Ahora adiós, no me sigas. —Me di la vuelta y regresé a la mesa.
Val tenia puesta la chamarra de Santi sobre sus hombros, ella se veía acalorada. Me senté en la mesa, Santi no estaba. Me serví en mi vaso y tome el ultimo shot de la noche.
—Donde esta Santi? —pregunté a Val, quien se sirvió otro trago, se lo tomo y se paró.
—Vamos, fue a pagar la cuenta y a pedir al chofer que venga —se encogió de hombros.
Sin pensarlo dos veces me serví ahora si el ultimo shot y seguí a Val hacia el frio de afuera. Santi estaba esperando en la puerta y cuando nos vio llegar se acerco a nosotras. Tomo de un brazo a Val y del otro a mí, nos ayudo a entrar al carro y nos fuimos al hotel.
—De donde conoces a ese tipo Erin? ¿Se ve un poco peligroso, no crees? —Santi me miró, le regresé la mirada y la aparté.
El encuentro más extraño de mi vida la he tenido con Uziel. Miré afuera de la ventana y empecé a recordar nuestro primer encuentro.
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Ya volví, mil disculpas.... Pero espero no ausentarme tanto tiempo.