27/08/2020
Reproducción asisitida DLAB 2020
La presencia del síndrome blanco que afecta los corales ha motivado acciones urgentes del INAPESCA, en conjunto con la UNAM y Healthy Reefs for Healthy People, bajo un proyecto patrocinado por MARFund, para la conservación “ex situ” de las especies más afectadas como última alternativa para su sobrevivencia.
Bajo esta estrategia, se colectaron colonias de coral cerebro de la especie Diploria labyrinthiformis para mantenerlas en los estanques de cultivo del CRIAP Puerto Morelos, y aprovechar su confinamiento para estudiar sus patrones reproductivos. Las colonias se adaptaron tan bien a esta condición que liberaron sus gametos en eventos reproductivos en los meses de julio y agosto. Esto permitió criopreservar algunas de estas muestras en el laboratorio de la UNAM, y realizar la fertilización asistida para producción de reclutas sexuales.
El proceso de fertilización produjo aproximadamente 500 mil larvas, de las cuales se lograron asentar de manera exitosa un 10% para formar nuevos reclutas sexuales. A partir de aquí inicia su arduo cuidado en los sistemas de cultivo, lo cual incluye el proceso de inoculación de simbiontes, en donde el coral adquiere las algas microscópicas que viven dentro de su tejido y le ayudan a la formación de su esqueleto de CaCO3. Para ello se colocaron los reclutas sexuales en el estanque junto a las colonias madre, y 3 semanas después se puede apreciar los reclutas con su simbionte.
Este es un gran logro, ya que estos nuevos corales lograron pasar exitosamente este cuello de botella en su ciclo de vida. ¡Ahora solo queda continuar con su cuidado para lograr su crecimiento, y finalmente su siembra en el arrecife!
Dra. Claudia Padilla Souza
Investigadora de INAPESCA
La presencia del síndrome blanco que afecta los corales ha motivado acciones urgentes del INAPESCA, en conjunto con la UNAM y Healthy Reefs for Healthy People, bajo un proyecto patrocinado por MARFund, para la conservación “ex situ” de las especies más afectadas como última alternativa para su sobrevivencia.
Bajo esta estrategia, se colectaron colonias de coral cerebro de la especie Diploria labyrinthiformis para mantenerlas en los estanques de cultivo del CRIAP Puerto Morelos, y aprovechar su confinamiento para estudiar sus patrones reproductivos. Las colonias se adaptaron tan bien a esta condición que liberaron sus gametos en eventos reproductivos en los meses de Julio y Agosto. Esto permitió criopreservar algunas de estas muestras en el laboratorio de la UNAM, y realizar la fertilización asistida para producción de reclutas sexuales.
El proceso de fertilización produjo aproximadamente 500 mil larvas, de las cuales se lograron asentar de manera exitosa un 10% para formar nuevos reclutas sexuales. A partir de aquí inicia su arduo cuidado en los sistemas de cultivo, lo cual incluye el proceso de inoculación de simbiontes, en donde el coral adquiere las algas microscópicas que viven dentro de su tejido y le ayudan a la formación de su esqueleto de CaCO3. Para ello se colocaron los reclutas sexuales en el estanque junto a las colonias madre, y 3 semanas después se puede apreciar los reclutas con su simbionte.
Este es un gran logro, ya que estos nuevos corales lograron pasar exitosamente este cuello de botella en su ciclo de vida. ¡Ahora solo queda continuar con su cuidado para lograr su crecimiento, y finalmente su siembra en el arrecife!
Dra. Claudia Padilla Souza
Investigadora de INAPESCA