El Área de protección de Flora y Fauna Manglares de Nichupté, alberga 4,257 hectáreas de humedales, localizados en medio el desarrollo urbano y turístico de Cancún, en el Estado de Quintana Roo; y a pesar de ello no contiene asentamientos humanos. Los humedales son ecosistemas reconocidos con un gran valor ecológico, económico y social. Manglares de Nichupté presta una gran cantidad de servicio
s ecosistémicos derivados de alta productividad primaria que este ecosistema sustenta. Esta productividad explica la diversidad y abundancia de especies, especialmente de invertebrados, que forman parte de cadenas tróficas que sostienen importantes poblaciones costeras de peces, reptiles y aves principalmente. Esta alta productividad primaria es también la causa de los valores elevados de los manglares (hasta 4 veces más), como sumideros de carbono, por lo que se consideran ecosistemas clave, ante el escenario de cambio climático. Los manglares sanos, funcionan como plantas naturales de tratamiento de agua, mejorando la calidad del agua que se vierte al mar, y a los ecosistemas marinos. Juegan un papel importante en la protección de las poblaciones costeras y su infraestructura ante los fenómenos hidrometeorológicos, por lo que se comprende estas relaciones funcionales con un enfoque ecosistémico. Manglares de Nichupté, por su localización geográfica, es un área que permaneció sin afectación, en medio del desarrollo, lo que incrementa su valor biológico, social y económico.