08/02/2026
⚠️Entre el abandono oficial y la acción ciudadana: Javier Alejandro Cázares Gutiérrez responde donde el sistema de salud no pudo ⚠️
Una vez más, la realidad del sistema de salud en Matehuala expone una falla grave que no puede seguir normalizándose. La carencia de atención médica especializada y la falta de reacción por parte de las autoridades municipales y estatales colocan a los pacientes y a sus familias en situaciones límite, donde la vida parece depender más de la voluntad ciudadana que de las instituciones.
En días recientes, un joven que sufrió un accidente tuvo que ser trasladado de manera urgente a la ciudad de Monterrey, ya que el Hospital General de Matehuala no cuenta con los especialistas necesarios para atender casos de alta complejidad. Lejos de ser un hecho aislado, este episodio refleja una problemática estructural que ha sido ignorada por quienes tienen la responsabilidad de garantizar el derecho a la salud.
La situación se agravó cuando a la familia, ya golpeada por la emergencia, se le pretendió exigir el pago de $11,500 pesos por el traslado médico, como si la atención urgente dependiera de la capacidad económica y no de la urgencia clínica. Fue gracias a la intervención directa del Lic. Javier Alejandro Cázares Gutiérrez que este cobro no se concretó, evitando un abuso más contra quienes atravesaban un momento de profunda angustia.
A ello se suma un hecho que resulta alarmante: la falta de sensibilidad dentro de un hospital público, donde incluso el uso de una cobija generó incomodidades hacia un paciente en estado delicado. Detalles como este revelan una crisis que no solo es médica, sino también humana.
Ante la pasividad del gobierno municipal y la indiferencia del gobierno estatal, surgen acciones que contrastan con la omisión oficial. Personas como el Lic. Javier Alejandro Cázares Gutiérrez deciden actuar, gestionar y acompañar, no por obligación política, sino por convicción social. Su actuar no buscó reflectores, sino soluciones; no discursos, sino apoyo real.
Hoy la exigencia es clara: se necesita compromiso, recursos suficientes y un trato digno para los pacientes. Pero también es necesario reconocer a quienes, desde la sociedad, se niegan a aceptar que la negligencia sea la regla.
Porque cuando las instituciones fallan, la solidaridad se convierte en la última línea de defensa.
Ricardo Gallardo CardonaGobierno del Estado de San Luis PotosíSecretaría de Salud