09/10/2026
La caminata de la muerte:
El 10 de enero de 1914, Ojinaga vivió uno de los episodios más duros de la Revolución Mexicana. La batalla entre las fuerzas federales y los revolucionarios terminó con la derrota de los primeros y obligó a miles de mexicanos a cruzar la frontera para buscar refugio en Estados Unidos.
Las cifras hablan de 4,987 refugiados, entre ellos más de 600 soldados federales. detrás de esos números hubo mucho más que hombres derrotados. Había familias, mujeres, niños y personas que, de un momento a otro, tuvieron que dejar sus hogares, pertenencias y la tierra donde habían vivido.
La llegada repentina de tanta gente puso en aprietos a Marfa, Texas. La ciudad no tenía la capacidad para recibir y atender a todos aquellos mexicanos que buscaban un lugar seguro. La falta de espacio y de condiciones para mantenerlos obligó a organizar su traslado hacia Fort Bliss, en El Paso, Texas.
Comenzó entonces una larga y agotadora marcha. Miles de personas tuvieron que recorrer el camino en medio del cansancio, la incertidumbre y la preocupación por lo que les esperaba. Aquel episodio sería recordado como la caminata de la muerte.
Desde la mirada de la historia revolucionaria, hablamos de batallas, generales, victorias y derrotas. a veces paramos en los nombres de quienes encabezaron los ejércitos y en las decisiones que cambiaron el rumbo de la guerra. Pocas veces nos detenemos a pensar en la gente que tuvo que abandonar su casa para salvar la vida.
La Revolución también fue eso: pueblos vacíos, familias separadas y hombres que tuvieron que dejar su tierra sin saber cuándo volverían a verla.
Ojinaga fue escenario de la batalla, pero también fue el punto donde surgio una tragedia humana. Mientras unos escribían la historia con sus armas, otros la vivían caminando, cargando lo poco que pudieron rescatar y tratando de mantener a sus familias a salvo.
revisitar la historia significa mirar más allá para darle un lugar a quienes también padecieron la guerra.
Carlos Méndez Villa