31/08/2026
“No todas las personas merecen el mismo lugar en nuestra vida” habla de límites, reciprocidad y amor propio.
No significa que debamos ser crueles, arrogantes o dejar de valorar a los demás; significa aprender que el acceso que una persona tiene a nuestra vida debe estar relacionado con la manera en que nos trata y con lo que construye con nosotros.
No todos merecen el mismo nivel de acceso
Hay personas que pueden ocupar un lugar muy cercano porque demuestran respeto, lealtad, cuidado y reciprocidad.
Otras pueden ser importantes, pero desde una distancia diferente. Y también existen personas a las que necesitamos poner límites porque su presencia constantemente nos genera daño, manipulación, desgaste o inseguridad.
No todas las personas tienen derecho a conocer nuestras heridas, nuestros planes, nuestros problemas o nuestros aspectos más íntimos.
La confianza no debería entregarse automáticamente; se construye con el tiempo y se confirma con los actos.
Aprende a observar los hechos
A veces damos a alguien un lugar importante simplemente porque lo queremos, porque tenemos historia con esa persona o porque esperamos que algún día cambie.