06/08/2026
Es una meta inmediata de México, fortalecer un diagnóstico oportuno para robustecer la vigilancia epidemiológica y consolidar una política nacional de inocuidad alimentaria.
Preservemos el prestigio internacional de nuestros productos y preparemos al país para enfrentar con éxito los desafíos sanitarios del presente y del futuro.
El reciente brote de ciclosporiasis investigado por las autoridades sanitarias de los Estados Unidos constituye una llamada de atención para México, no sólo por nuestra condición de principal socio comercial agroalimentario de ese país, sino porque se pone de manifiesto la enorme responsabilidad que implica garantizar la inocuidad de los alimentos que consumen millones de personas dentro y fuera de nuestras fronteras, manifestó el diputado Víctor Antonio Corrales Burgueño.
El pasado 16 de julio, la Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos, la FDA, y los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, la CDC, informaron el inicio de una investigación epidemiológica relacionada con un brote de ciclospora cayetanensis, presuntamente asociado con lechuga iceberg, servida en restaurantes de la cadena Taco Bell. En el caso específico de la ciclosporiasis, diversos estudios internacionales señalan que ciclospora cayetanensis es un parásito emergente asociado principalmente al consumo de frutas y hortalizas frescas contaminadas con agua de mala calidad.
Nuestro país exporta anualmente productos agroalimentarios por un valor superior a 55 mil millones de dólares, de los cuales alrededor del 80% tiene como destino el mercado estadounidense. Tan solo las exportaciones mexicanas de hortalizas y verduras representan miles de millones de dólares y sostienen cientos de miles de empleos, particularmente en estados productores como Sinaloa, Sonora, Baja California, Guanajuato y Jalisco.
Frente a esta situación, el gobierno de México, que encabeza la doctora Claudia Sheinbaum Pardo, a través de la Secretaría de Salud, la COFEPRIS, el SENASICA y la Dirección General de Epidemiología, han mantenido una postura responsable, esta coyuntura también evidencia áreas de oportunidad.
Diversos especialistas han advertido que la ciclosporiasis probablemente se encuentra subdiagnosticada en México, debido a que no todos los laboratorios cuentan con las capacidades diagnósticas necesarias y porque muchos cuadros diarreicos prolongados no son estudiados específicamente para identificar este parásito. Esto limita nuestra capacidad para conocer la verdadera incidencia de la enfermedad y responder oportunamente ante posibles brotes.
Desde el Poder Legislativo debemos impulsar una agenda preventiva y de largo plazo que contemple el fortalecimiento del Sistema Nacional de Vigilancia Epidemiológica, la modernización de los sistemas de trazabilidad agroalimentaria mediante herramientas digitales que permitan identificar el origen de cada lote de producción, mayores inversiones en laboratorios estatales con tecnología molecular, la capacitación permanente de productores, empacadores y transportistas en buenas prácticas agrícolas, el fortalecimiento de la vigilancia de la calidad del agua utilizada en los cultivos, propuso el diputado Víctor Antonio Corrales Burgueño.
Desde el Grupo Parlamentario del Partido Sinaloense, la diputada Jesús Angélica Díaz Quiñones y un servidor, hacemos un respetuoso llamado a las autoridades sanitarias de los tres órdenes de gobierno para fortalecer el diagnóstico oportuno de las ciclos poriazis, robustecer la vigilancia epidemiológica y consolidar una política nacional de inocuidad alimentaria que proteja la salud de las familias mexicanas, preserve el prestigio internacional de nuestros productos y prepare al país para enfrentar con éxito los desafíos sanitarios del presente y del futuro.