23/09/2026
".... Debemos comprender que sin una sólida fundamentación filosófica ningunas Ciencias Naturales, ningún materialismo podrían soportar la lucha contra el empuje de las ideas burguesas y el restablecimiento de la concepción burguesa del mundo. Para soportar esta lucha y llevarla a cabo con pleno éxito hasta el fin, el naturalista debe ser un materialista moderno, un partidario consciente del materialismo representado por Marx, es decir, debe ser un materialista dialéctico. Para obtener este fin, los colaboradores de la revista Pod Známeniem Marxizma deben organizar el estudio sistemático de la dialéctica de Hegel desde el punto de vista materialista, es decir, de aquella dialéctica que Marx aplicó también prácticamente en su obra El Capital y en sus otras obras históricas y políticas, con tal éxito, que en la actualdiad cada día del despertar de las nuevas clases a la vida y a la lucha en el Oriente (el Japón, la India, China) -- es decir, de aquellos centenares de millones de hombres que constituyen la mayoría de la población del globo y que hasta ahora con su inactividad y letargo históricos eran causa del estancamiento y de la putrefacción de muchos Estados adelantados de Europa --, cada día del despertar a la vida de nuevos pueblos y de nuevas clases confirma, cada vez más y más, el marxismo.
Naturalmente, la labor dedicada a tal estudio, a tal interpretación y a tal propaganda de la dialéctica de Hegel es sumamente difícil y, sin duda, los primeros intentos en este sentido se verán acompañados por errores. Pero únicamente quien no hace nada no se equivoca. Basándose en el modo como Marx aplicaba la dialéctica de Hegel, concebida de una manera materialista, podemos y debemos desarrollar esta dialéctica en todos sus aspectos, publicar en la revista fragmentos de las principales obras de Hegel, interpretarlas de un modo materialista, comentándolas con ejemplos de la aplicación de la dialéctica por Marx y también con ejemplos de la dialéctica aplicada al terreno de las relaciones económicas y políticas, ejemplos que la historia contemporánea, sobre todo la guerra imperialista y la revolución actuales, nos ofrecen en cantidad extraordinariamente abundante."
V. Lenin.