29/08/2026
Emiliano Quintero Zazueta: Padre del crecimiento urbano en Guasave.
> Marco general.
Guasave fue elevado a la categoría de ciudad en 1954, siendo gobernador del Estado Rigoberto Aguilar Pico. La recién nombrada ciudad apenas tenía unos 30 mil habitantes. En la actualidad cuenta con casi 80 mil, según datos del INEGI.
Regresando a 1954, año en el que empezó a funcionar la emblemática secundaria ESFI, la ciudad estaba frenada por el canal “El Doradito» que dividía físicamente a la ciudad. Othón Mena Camacho, siendo presidente municipal, decidió, en coordinación con la Comisión del Río Fuerte, desaparecer el canal. Por cierto, estaba formándose la colonia 18 de Marzo, por personas precaristas liderados por el luchador social Lorenzo Meza Sandoval.
Entonces se pavimentó un bulevar en lugar del canal, al que se le puso por nombre Alfonso G. Calderón, aunque la gente lo conoce como el bulevar Central. Misteriosamente la placa del nombre del bulevar desapareció y también de la voz del pueblo, logrando su cometido, dicen algunos, el gobernador Antonio Toledo Corro, borrando el rastro de su antecesor.
> Emiliano Quintero Zazueta.
El ejidatario Emiliano Quintero Zazueta contrajo nupcias con Refugio Arias, los cuales procrearon 10 hijos, 5 varones y 5 mujeres. Fue presidente del Comisariado del Ejido Guasave y SubAlcaide de la cárcel municipal. Zazueta Quintero viendo la problemática de Guasave en cuanto a espacio para su crecimiento, decidió lotear sus 7.5 hectáreas para ponerlas en venta, los lotes eran de 10 X 25. La idea era facilitar solares para aquellos que no tenían donde construir su casa, así como evitar un movimiento social. Don Emiliano nació en 1912 y fallece en 1968 a los 56 años de edad.
La parcela de Emiliano Quintero Zazueta se ubicaba al otro lado del canal “El Doradito”, aproximadamente desde donde actualmente están los Bomberos hasta donde comienza la ESFI.
A la decisión de Emiliano Quintero, dice don Ramón Hernández Rubio: le siguieron otros ejidararios que también lotearon sus parcelas para que la ciudad creciera. Estos ejidararios fueron Wesceslao Castro y Agustín Pinto Osobampo, entre otros. Cabe recalcar que el teniente y ejidarario el “Cuty” Pinto donó el terreno para la construcción de la ESFI*.
El distinguido guasavense Juan de Dios Quintero Arias, hijo de don Emiliano Quintero Zazueta, nos menciona: “Mi papá loteó y vendió su parcela por la necesidad de crecimiento de la ciudad, nadie se animaba a hacerlo, pero era algo que se tenía que hacer, independientemente si contravenía al Artículo 27 Constitucional de que la tierra ejidal no se podía enajenar (vender) como ahora. Mi papá logró romper el cerco que tenía frenado el crecimiento urbano de Guasave, a costa de echarse de enemigos a las autoridades ejidales, por lo que fue a parar preso a Mazatlán por varios meses, pero por la intervención del coronel Rodolfo T. Loaiza fue liberado”.
La Colonia Quintero.
Durante poco más de 20 años a ese predio que se fue poblando, la gente le dio el nombre de la “Colonia Quintero”, tan es así, dice Juan de Dios Quintero, que hasta en los primeros camiones urbanos tenían ese nombre de orientación de su ruta.
Así, Guasave empezó a crecer, incluso antes de la desaparición del “Doradito”.
Guasave está en deuda con este héroe urbano que “por sus pistolas” vendió su parcela, para beneficio de la gente y el crecimiento urbano de la ciudad.
Fotos restauradas con IA.
* Hernández Rubio, Ramón, (2015). GUASAVE, HISTORIA DE UN PUEBLO. Compilación y prólogo de Francisco Hernández Reyes. Editorial UAS.