17/03/2026
EL PT QUE NO SE DOBLÓ: LA VICTORIA DE LA CONVICCIÓN
POR: DON MAQUI
En la política de la 4T hay quienes prefieren callar para no incomodar… y hay quienes saben plantarse firme cuando creen que algo no está bien, ese fue el caso del Partido del Trabajo, encabezado por el senador Alberto Anaya Gutiérrez y la legisladora Lupita Rodríguez Martínez, quienes se llevaron una de esas victorias públicas que en política saben a gloria, cuando llegó la primera versión de la reforma electoral impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum, el PT no dudó en marcar distancia al considerar que podía representar un retroceso democrático, y lo hicieron aguantando de pie las presiones y amenazas de los sectores más radicales de Morena, esos que creen que la disciplina se mide en silencio.
Pero el tiempo terminó acomodando las piezas, porque cuando llegó la nueva reforma con el objetivo de reducir cargos de regidores, diputados locales y el gasto en congresos y cabildos, el PT volvió a mostrar de qué lado está: del lado del pueblo, no por consigna, sino por convicción, el propio Beto Anaya lo explicó con claridad: “Sucedió que en el Plan B no se incluyeron algunos procesos de avanzada democrática y por eso en aquella ocasión retiramos el apoyo… ahora hemos cuidado que no se afecten los avances logrados desde la reforma de 1977, cuando Andrés Manuel López Obrador pudo contender por la Presidencia y nuestra presidenta Claudia Sheinbaum lo logró también bajo esas mismas reglas”.
La frase resume la jugada completa: no se trata de oponerse por deporte ni de aplaudir por consigna, sino de sostener principios, y en política, sostener principios cuando soplan vientos de presión suele ser una de las formas más claras de demostrar liderazgo.
Por eso dentro del movimiento muchos empiezan a reconocer lo evidente: después de más de dos décadas caminando junto al proyecto que encabeza el líder moral Andrés Manuel López Obrador, el PT volvió a demostrar que no es comparsa de nadie, y que el liderazgo de Beto Anaya se ha ganado algo más que respeto: la categoría de estratega paciente, aliado leal y auténtico gurú político de la 4T.
Porque en la política real, la que deja huella, no gana quien grita más fuerte… gana quien sabe resistir cuando todos quieren que te dobles.