31/08/2026
En el Día Internacional de las Víctimas de Desapariciones Forzadas recordamos a quienes fueron víctimas de uno de los episodios más dolorosos de nuestra historia y a las familias que durante décadas han mantenido viva la exigencia de verdad y justicia.
México conoció épocas en las que la desaparición forzada fue utilizada desde el poder para perseguir y silenciar. Esa historia no puede olvidarse ni repetirse.
Hoy enfrentamos una realidad distinta, pero igualmente dolorosa. Persisten casos de desaparición y la actuación de grupos delictivos ha profundizado un problema que lastima a miles de familias. Frente a ello necesitamos instituciones cada vez mejor preparadas, coordinación efectiva y capacidades suficientes para buscar, investigar y procurar justicia.
Nuestra solidaridad debe estar, ante todo, con las madres, padres, hijas, hijos y familiares que buscan. Escucharlos, acompañarlos y trabajar para que encuentren respuestas es una responsabilidad pública y humana.
La memoria también sirve para eso: aprender de nuestro pasado, atender el presente y trabajar para que ninguna familia tenga que vivir con la incertidumbre de no saber dónde está un ser querido.