17/09/2026
¿𝗣𝗮𝗿𝗮 𝗾𝘂𝗲́ 𝘀𝗶𝗿𝘃𝗲 𝘂𝗻 𝗿𝗲𝗴𝗶𝗱𝗼𝗿 𝗲𝗻 𝗟𝗮𝗴𝗼𝘀 𝗱𝗲 𝗠𝗼𝗿𝗲𝗻𝗼? 𝗟𝗮 𝗱𝗲𝘂𝗱𝗮 𝗱𝗲𝗹 𝗖𝗮𝗯𝗶𝗹𝗱𝗼 𝗮𝗰𝘁𝘂𝗮𝗹 𝗰𝗼𝗻 𝗹𝗮 𝗰𝗶𝘂𝗱𝗮𝗱𝗮𝗻𝗶́𝗮
Por: Rocío Salas Arreola
“𝘏𝘢𝘣𝘭𝘰́, 𝘩𝘢𝘣𝘭𝘰́, 𝘱𝘦𝘳𝘰 𝘤𝘰𝘯 𝘵𝘰𝘥𝘰 𝘦𝘭 𝘧𝘶𝘦𝘨𝘰 𝘥𝘦 𝘶𝘯 𝘳𝘦𝘱𝘶𝘣𝘭𝘪𝘤𝘢𝘯𝘰; 𝘩𝘢𝘣𝘭𝘰́ 𝘥𝘦 𝘱𝘢𝘵𝘳𝘪𝘢, 𝘥𝘦 𝘭𝘪𝘣𝘦𝘳𝘵𝘢𝘥, 𝘥𝘦 𝘪𝘯𝘥𝘦𝘱𝘦𝘯𝘥𝘦𝘯𝘤𝘪𝘢, 𝘺 𝘱𝘰𝘳 𝘶́𝘭𝘵𝘪𝘮𝘰 𝘱𝘳𝘰𝘤𝘭𝘢𝘮𝘰́ 𝘢𝘭𝘭𝘪́ 𝘮𝘪𝘴𝘮𝘰, 𝘥𝘦𝘭𝘢𝘯𝘵𝘦 𝘥𝘦𝘭 𝘷𝘪𝘳𝘳𝘦𝘺 𝘺 𝘥𝘦𝘭 𝘢𝘳𝘻𝘰𝘣𝘪𝘴𝘱𝘰 𝘺 𝘥𝘦 𝘭𝘢 𝘢𝘶𝘥𝘪𝘦𝘯𝘤𝘪𝘢, 𝘺 𝘥𝘦 𝘭𝘰𝘴 𝘪𝘯𝘲𝘶𝘪𝘴𝘪𝘥𝘰𝘳𝘦𝘴, 𝘦𝘭 𝘥𝘰𝘨𝘮𝘢 𝘥𝘦 𝘭𝘢 𝘴𝘰𝘣𝘦𝘳𝘢𝘯𝘪́𝘢 𝘱𝘰𝘱𝘶𝘭𝘢𝘳. 𝘈𝘲𝘶𝘦𝘭𝘭𝘢 𝘧𝘶𝘦 𝘭𝘢 𝘱𝘳𝘪𝘮𝘦𝘳𝘢 𝘷𝘦𝘻 𝘲𝘶𝘦 𝘴𝘦 𝘦𝘴𝘤𝘶𝘤𝘩𝘰́, 𝘦𝘯 𝘳𝘦𝘶𝘯𝘪𝘰́𝘯 𝘴𝘦𝘮𝘦𝘫𝘢𝘯𝘵𝘦, 𝘭𝘢 𝘷𝘰𝘻 𝘥𝘦 𝘶𝘯 𝘮𝘦𝘹𝘪𝘤𝘢𝘯𝘰 𝘭𝘭𝘢𝘮𝘢𝘯𝘥𝘰 𝘴𝘰𝘣𝘦𝘳𝘢𝘯𝘰 𝘢𝘭 𝘱𝘶𝘦𝘣𝘭𝘰”. Así retrató Vicente Riva Palacio la fuerza intelectual y la convicción democrática de Francisco Primo de Verdad y Ramos, el protomártir de la Independencia oriundo de la antigua Villa de Santa María de los Lagos. Primo de Verdad, un prominente abogado que llegó a integrar la Real Audiencia y a desempeñarse como Síndico del Ayuntamiento de la Ciudad de México, encarnó la responsabilidad de la función pública desde la representación ciudadana.
A distancia, el referente histórico sugeriría que los funcionarios públicos de nuestra época mantendrían ese compromiso con la representación popular. Sin embargo, en pleno 2026, la realidad institucional dista radicalmente de esa vocación. Al mirar el desempeño de la actual administración municipal 2024-2027, la pregunta es inevitable: ¿qué funcionarios son capaces de sostener el nivel de exigencia que exigió Primo de Verdad? Específicamente, ¿quiénes son los regidores y qué han aportado a la vida pública del municipio?
𝗟𝗮 𝗶𝗿𝗿𝗲𝗹𝗲𝘃𝗮𝗻𝗰𝗶𝗮 𝗰𝗼𝗺𝗼 𝗻𝗼𝗿𝗺𝗮 𝗲𝗻 𝗲𝗹 𝗖𝗮𝗯𝗶𝗹𝗱𝗼
En las últimas administraciones, la figura del regidor se ha apartado de su función original —la fiscalización, la reglamentación y el contrapeso democrático— para convertirse en una posición burocrática orientada al beneficio de facciones o a la continuidad de pactos familiares y políticos.
Si bien los regidores que acompañan la planilla del presidente municipal suelen respaldar sistemáticamente los proyectos del primer edil, el aspecto más crítico radica en el papel de la oposición dentro del Ayuntamiento:
𝗜𝗻𝗰𝗼𝗻𝘀𝗶𝘀𝘁𝗲𝗻𝗰𝗶𝗮 𝗱𝗲 𝗹𝗮 𝗼𝗽𝗼𝘀𝗶𝗰𝗶𝗼́𝗻:
Perfiles que en su momento mantuvieron discursos críticos, como Alfredo Olvera durante su breve paso por la regiduría, concluyeron su gestión sin iniciativas de impacto relevante. La crítica posterior responde con frecuencia a la ruptura de cuotas y acuerdos políticos no cumplidos, más que a la defensa del interés público.
𝗨𝘀𝗼 𝗱𝗲 𝗰𝗼𝗺𝗶𝘀𝗶𝗼𝗻𝗲𝘀 𝗽𝗮𝗿𝗮 𝗶𝗻𝘁𝗲𝗿𝗲𝘀𝗲𝘀 𝗽𝗮𝗿𝘁𝗶𝗰𝘂𝗹𝗮𝗿𝗲𝘀:
La gestión de carteras clave ha quedado comprometida. La representación en áreas como Ecología, encabezada por Aneken Álvarez, ha sido objeto de cuestionamientos por la falta de resultados sustantivos y el señalamiento del uso de la posición para mantener concesiones familiares, como el comodato del Panteón Municipal.
𝗠𝗼𝘃𝗶𝗹𝗶𝗱𝗮𝗱 𝗽𝗮𝗿𝘁𝗶𝗱𝗶𝘀𝘁𝗮 𝘆 𝗿𝗲𝗰𝗼𝗻𝗳𝗶𝗴𝘂𝗿𝗮𝗰𝗶𝗼́𝗻:
El reacomodo de fuerzas al interior del Cabildo responde al pragmatismo personal. Marco González opera de forma independiente tras romper con su partido, en un contexto de especulación sobre su incorporación a Movimiento Ciudadano, mientras que otros ediles cambian de bancada hacia el partido en el poder para asegurar continuidad política.
𝗗𝗲𝘀𝗲𝗺𝗽𝗲𝗻̃𝗼 𝗽𝗮𝘀𝗶𝘃𝗼 𝘆 𝗮𝘂𝘀𝗲𝗻𝗰𝗶𝗮𝘀:
La actuación de ediles como Ana Laura Delgadillo, Ángeles Romo y Francisco Javier Estrada se ha caracterizado por un perfil de escasa intervención edilicia. En el caso de la regiduría de Delgadillo, el debate público se centró más en las disputas internas entre Denisse Salazar y Alfredo Olvera por acceder a la posición que en la entrega de resultados legislativos. En tanto, figuras como Antonio Alcántara registran constantes ausencias por priorizar la estructura de los próximos procesos electorales, e Ignacio Ángel mantiene una postura pasiva. Dentro del bloque vinculado al equipo de Tecutli Gómez, únicamente Danae Lara ha mostrado cierto nivel de dinamismo en la agenda local.
𝗔𝘂𝘀𝗲𝗻𝗰𝗶𝗮 𝗱𝗲 𝗮𝗴𝗲𝗻𝗱𝗮 𝗲𝗻 𝗽𝗮𝗿𝘁𝗶𝗱𝗼𝘀 𝘁𝗿𝗮𝗱𝗶𝗰𝗶𝗼𝗻𝗮𝗹𝗲𝘀:
Las representaciones del PRI y del PAN en el actual cuerpo edilicio han carecido de contrapeso técnico y de propuestas reglamentarias con impacto en la administración pública.
𝗘𝗹 𝗱𝗶𝗹𝗲𝗺𝗮 𝗻𝗼𝗿𝗺𝗮𝘁𝗶𝘃𝗼 𝘆 𝗹𝗮 𝗲𝘅𝗶𝗴𝗲𝗻𝗰𝗶𝗮 𝗰𝗶𝘂𝗱𝗮𝗱𝗮𝗻𝗮
Frente a un escenario donde la labor edilicia se percibe como una plataforma de colocación política antes que como un servicio público, la discusión de fondo debe girar hacia la normatividad: ¿qué reformas legales son necesarias para fiscalizar el trabajo real de los regidores y exigir la rendición de cuentas?
Resulta indispensable revisar los mecanismos de desempeño, la obligatoriedad de dictaminación en comisiones y la justificación de los recursos asignados a cada regiduría, para evitar que el cargo siga siendo un mero requisito formal carente de compromiso con la soberanía popular que defendió Primo de Verdad.
𝗡𝗮𝗿𝗿𝗮𝗿 𝗹𝗼 𝗾𝘂𝗲 𝗦𝗼𝗺𝗼𝘀 🧠