19/05/2026
Conspiración contra Jesús.
Marcos 14:1-72
[1]Faltaban dos días para la Pascua y los Azimos. Los sumos sacerdotes y los escribas buscaban cómo prenderle con engaño y matarle.
[2]Pues decían: «Durante la fiesta no, no sea que haya alboroto del pueblo.»
Unción en Betania
[3]Estando él en Betania, en casa de Simón el leproso, recostado a la mesa, vino una mujer que traía un frasco de alabastro con perfume puro de nardo, de mucho precio; quebró el frasco y lo derramó sobre su cabeza.
[4]Había algunos que se decían entre sí indignados: «¿Para qué este despilfarro de perfume///?
[5]Se podía haber vendido este perfume por más de trescientos denarios y habérselo dado a los pobres.» Y refunfuñaban contra ella.
[6]Mas Jesús dijo: «Dejadla. ¿Por qué la molestáis///? Ha hecho una obra buena en mí.
[7]Porque pobres tendréis siempre con vosotros y podréis hacerles bien cuando queráis; pero a mí no me tendréis siempre.
[8]Ha hecho lo que ha podido. Se ha anticipado a embalsamar mi cuerpo para la sepultura.
[9]Yo os aseguro: dondequiera que se proclame la Buena Nueva, en el mundo entero, se hablará también de lo que ésta ha hecho para memoria suya.»
Traicion de Judas
[10]Entonces, Judas Iscariote, uno de los Doce, se fue donde los sumos sacerdotes para entregárselo.
[11]Al oírlo ellos, se alegraron y prometieron darle dinero. Y él andaba buscando cómo le entregaría en momento oportuno.
Preparativos para la cena de Pascua
[12]El primer día de los Azimos, cuando se sacrificaba el cordero pascual, le dicen sus discípulos: «¿Dónde quieres que vayamos a hacer los preparativos para que comas el cordero de Pascua///?»
[13]Entonces, envía a dos de sus discípulos y les dice: «Id a la ciudad; os saldrá al encuentro un hombre llevando un cántaro de agua; seguidle
[14]y allí donde entre, decid al dueño de la casa: "El Maestro dice: ¿Dónde está mi sala, donde pueda comer la Pascua con mis discípulos///?"
[15]El os enseñará en el piso superior una sala grande, ya dispuesta y preparada; haced allí los preparativos para nosotros.»
[16]Los discípulos salieron, llegaron a la ciudad, lo encontraron tal como les había dicho, y prepararon la Pascua.
Anuncio de la traición de Judas
[17]Y al atardecer, llega él con los Doce.
[18]Y mientras comían recostados, Jesús dijo: «Yo os aseguro que uno de vosotros me entregará, el que come conmigo.»
[19]Ellos empezaron a entristecerse y a decirle uno tras otro: «¿Acaso soy yo///?»
[20]El les dijo: «Uno de los Doce que moja conmigo en el mismo plato.
[21]Porque el Hijo del hombre se va, como está escrito de él, pero ¡ay de aquel por quien el Hijo del hombre es entregado! ¡Más le valdría a ese hombre no haber nacido!»
Institución de la Eucaristía
[22]Y mientras estaban comiendo, tomó pan, lo bendijo, lo partió y se lo dio y dijo: «Tomad, este es mi cuerpo.»
[23]Tomó luego una copa y, dadas las gracias, se la dio, y bebieron todos de ella.
[24]Y les dijo: «Esta es mi sangre de la Alianza, que es derramada por muchos.
[25]Yo os aseguro que ya no beberé del producto de la vid hasta el día en que lo beba nuevo en el Reino de Dios.»
Predicción de las negaciones de Pedro.
[26]Y cantados los himnos, salieron hacia el monte de los Olivos.
[27]Jesús les dice: «Todos os vais a escandalizar, ya que está escrito: Heriré al pastor y se dispersarán las ovejas.
[28]Pero después de mi resurrección, iré delante de vosotros a Galilea.»
[29]Pedro le dijo: «Aunque todos se escandalicen, yo no.»
[30]Jesús le dice: «Yo te aseguro: hoy, esta misma noche, antes que el gallo cante dos veces, tú me habrás negado tres.»
[31]Pero él insistía: «Aunque tenga que morir contigo, yo no te negaré.» Lo mismo decían también todos.
Agonía de Jesús
[32]Van a una propiedad, cuyo nombre es Getsemaní, y dice a sus discípulos: «Sentaos aquí, mientras yo hago oración.»
[33]Toma consigo a Pedro, Santiago y Juan, y comenzó a sentir pavor y angustia.
[34]Y les dice: «Mi alma está triste hasta el punto de morir; quedaos aquí y velad.»
[35]Y adelantándose un poco, caía en tierra y suplicaba que a ser posible pasara de él aquella hora.
[36]Y decía: «¡Abbá, Padre!; todo es posible para ti; aparta de mí esta copa; pero no sea lo que yo quiero, sino lo que quieras tú.»
[37]Viene entonces y los encuentra dormidos; y dice a Pedro: «Simón, ¿duermes///?, ¿ni una hora has podido velar///?
[38]Velad y orad, para que no caigáis en tentación; que el espíritu está pronto, pero la carne es débil.»
[39]Y alejándose de nuevo, oró diciendo las mismas palabras.
[40]Volvió otra vez y los encontró dormidos, pues sus ojos estaban cargados; ellos no sabían qué contestarle.
[41]Viene por tercera vez y les dice: «Ahora ya podéis dormir y descansar. Basta ya. Llegó la hora. Mirad que el Hijo del hombre va a ser entregado en manos de los pecadores.
[42]¡Levantaos! ¡vámonos! Mirad, el que me va a entregar está cerca.»
Prendimiento de Jesús
[43]Todavía estaba hablando, cuando de pronto se presenta Judas, uno de los Doce, acompañado de un grupo con espadas y palos, de parte de los sumos sacerdotes, de los escribas y de los ancianos.
[44]El que le iba a entregar les había dado esta contraseña: «Aquel a quien yo dé un beso, ése es, prendedle y llevadle con cautela.»
[45]Nada más llegar, se acerca a él y le dice: «Rabbí», y le dio un beso.
[46]Ellos le echaron mano y le prendieron.
[47]Uno de los presentes, sacando la espada, hirió al siervo del Sumo Sacerdote, y le llevó la oreja.
[48]Y tomando la palabra Jesús, les dijo: «¿Como contra un salteador habéis salido a prenderme con espadas y palos///?
[49]Todos los días estaba junto a vosotros enseñando en el Templo, y no me detuvisteis. Pero es para que se cumplan las Escrituras.»
[50]Y abandonándole huyeron todos.
[51]Un joven le seguía cubierto sólo de un lienzo; y le detienen.
[52]Pero él, dejando el lienzo, se escapó desnudo.
Jesús ante el sanedrín.
[53]Llevaron a Jesús ante el Sumo Sacerdote, y se reúnen todos los sumos sacerdotes, los ancianos y los escribas.
[54]También Pedro le siguió de lejos, hasta dentro del palacio del Sumo Sacerdote, y estaba sentado con los criados, calentándose al fuego.
[55]Los sumos sacerdotes y el Sanedrín entero andaban buscando contra Jesús un testimonio para darle muerte; pero no lo encontraban.
[56]Pues muchos daban falso testimonio contra él, pero los testimonios no coincidían.
[57]Algunos, levantándose, dieron contra él este falso testimonio:
[58]«Nosotros le oímos decir: Yo destruiré este Santuario hecho por hombres y en tres días edificaré otro no hecho por hombres.»
[59]Y tampoco en este caso coincidía su testimonio.
[60]Entonces, se levantó el Sumo Sacerdote y poniéndose en medio, preguntó a Jesús: «¿No respondes nada///? ¿Qué es lo que éstos atestiguan contra ti///?»
[61]Pero él seguía callado y no respondía nada. El Sumo Sacerdote le preguntó de nuevo: «¿Eres tú el Cristo, el Hijo del Bendito///?»
[62]Y dijo Jesús: «Sí, yo soy, y veréis al Hijo del hombre sentado a la diestra del Poder y venir entre las nubes del cielo.»
[63]El Sumo Sacerdote se rasga las túnicas y dice: «¿Qué necesidad tenemos ya de testigos///?
[64]Habéis oído la blasfemia. ¿Qué os parece///?» Todos juzgaron que era reo de muerte.
[65]Algunos se pusieron a escupirle, le cubrían la cara y le daban bofetadas, mientras le decían: «Adivina», y los criados le recibieron a golpes.
Negaciones de Pedro.
[66]Estando Pedro abajo en el patio, llega una de las criadas del Sumo Sacerdote
[67]y al ver a Pedro calentándose, le mira atentamente y le dice: «También tú estabas con Jesús de Nazaret.»
[68]Pero él lo negó: «Ni sé ni entiendo qué dices», y salió afuera, al portal, y cantó un gallo.
[69]Le vio la criada y otra vez se puso a decir a los que estaban allí: «Este es uno de ellos.»
[70]Pero él lo negaba de nuevo. Poco después, los que estaban allí volvieron a decir a Pedro: «Ciertamente eres de ellos pues además eres galileo.»
[71]Pero él, se puso a echar imprecaciones y a jurar: «¡Yo no conozco a ese hombre de quien habláis!»
[72]Inmediatamente cantó un gallo por segunda vez. Y Pedro recordó lo que le había dicho Jesús: «Antes que el gallo cante dos veces, me habrás negado tres.» Y rompió a llorar.