09/05/2026
El caso de Vicentito nos viene a recordar la urgente necesidad de contar con un departamento de psicología especializado y exclusivo para el área judicial en materia familiar.
Como abogado, sé de primera mano que un dictamen psicológico puede tardar de 1 a 2 años en estar listo, y durante ese tiempo muchas decisiones provisionales ya fueron tomadas respecto a menores de edad. También reconozco el esfuerzo que realiza el DIF con los escasos recursos con los que cuenta para tratar de cubrir esta deficiencia institucional del Poder Judicial.
Por ello, convoco a abogados, barras y colegios de abogados, psicólogos, representantes de todos los colores e instituciones, a trabajar en la creación de normas y propuestas que tengan como finalidad establecer un área de psicología exclusiva para procesos judiciales donde intervengan menores de edad.
Esto además abriría oportunidades para muchos profesionistas de la psicología, tanto en su formación práctica como en su vida profesional.
Como abogado, conozco la dificultad de estos procesos y entiendo de primera mano el sentir de muchos padres. Resulta injusto que en ocasiones se dicten medidas provisionales sin un análisis profundo y especializado, otorgando custodias de manera casi automática cuando existen conflictos entre padres o tutores. Y esto debe analizarse siempre sin importar género, privilegiando únicamente el interés superior del menor.
Atentamente:
Lic. Gabriel Reyes Martínez
Abogado
C.P.F. No. 10961012