13/06/2026
Entre raíces y memoria: Ejidatarios de Bonfil abren las puertas de su historia a Rafa Marín
En un encuentro cargado de recuerdos, identidad y esperanza, ejidatarios de Bonfil dialogaron con Rafa Marín sobre el pasado, presente y futuro de Quintana Roo.
Cancún, Q. Roo. — En la tierra donde comenzó a escribirse gran parte de la historia de Cancún, las voces de los ejidatarios de Bonfil resonaron con fuerza y memoria durante el encuentro sostenido con Rafa Marín, fundador de Morena en Quintana Roo, quien fue recibido por hombres y mujeres que han sido testigos del crecimiento de esta región desde sus cimientos.
Bonfil no es solo un ejido; es memoria viva de quienes sembraron trabajo, sacrificio y esperanza en una tierra que con el tiempo se convirtió en uno de los motores económicos más importantes del país. Ahí, entre historias compartidas y miradas que recuerdan el esfuerzo de generaciones, Rafa Marín sostuvo un diálogo cercano con integrantes del núcleo ejidal, encabezados por el presidente del Comisariado Ejidal, Adolfo Valdés, junto al secretario Benito Estrada, la tesorera Nicolasa Segovia y Nereo Cruz, integrante del Consejo de Vigilancia.
Durante la reunión, Rafa Marín evocó sus primeros años en Quintana Roo, recordando su llegada al estado a finales de la década de los ochenta, cuando Cancún aún estaba construyendo su identidad. Con emoción, reconoció el papel fundamental que tuvieron los ejidatarios de Bonfil en el desarrollo urbano y económico del municipio, destacando que detrás del crecimiento de la ciudad existen historias de esfuerzo comunitario y amor por la tierra.
“Los pueblos que no olvidan sus raíces son los que logran construir un mejor futuro”, fue el mensaje que marcó el tono de un encuentro donde no solo se habló de política, sino de identidad, pertenencia y compromiso con la gente.
El fundador de Morena en Quintana Roo compartió también parte de su trayectoria empresarial y política, recordando los primeros pasos de un movimiento que, años después, transformaría el rumbo del país y abriría nuevas oportunidades para el sur-sureste mexicano. Habló de los avances impulsados durante los últimos años en infraestructura, programas sociales y proyectos estratégicos que han permitido visibilizar necesidades históricamente ignoradas en la región.
Pero más allá de los logros, el encuentro tuvo un espíritu de escucha. Frente a los ejidatarios, Rafa Marín insistió en la importancia de mantener un diálogo permanente con el pueblo para atender desafíos que hoy preocupan a Quintana Roo, como la seguridad, el impacto del sargazo y la desaceleración económica.
Al concluir, las voces de los asistentes dejaron claro que el presente de Quintana Roo no puede entenderse sin su historia, y que el futuro deberá construirse escuchando a quienes, desde hace décadas, han trabajado la tierra y acompañado el crecimiento de Cancún. Porque en Bonfil, la memoria no se olvida: se comparte, se honra y se convierte en esperanza para las nuevas generaciones.