28/07/2025
CHICLEROS Y BICICLETEROS.
La Vida es como Viajar en Bicicleta.- 201807261835
Cuando mi hermano Carlitos y yo teníamos 9 y 7 años respectivamente, nuestra mayor ilusión era tener una bicicleta. No recuerdo bien en que momento aprendí ésta habilidad que he compartido con mis hijas. Con la menor de ellas cuando estamos en Mexicalpan de las Tunas, nos integramos al paseo dominical y viajamos cuidados y protegidos por diversas autoridades de la ciudad.
Hoy mi hija fue a su clase de yoga a 2 cuadras de la casa en su bicicleta sin avisarnos. Ya de regreso me entero de su Odisea y en lugar de regañarla me admiré de su audacia. Así era yo a su edad. No conocía el miedo y hasta llegué a pensar que el miedo me temía a mí.
Sin relacionar que hoy cumpliría años mi Tata Santana, les platiqué a mis hijas que el Abuelito Santana no quería comprarnos a Carlitos y a mí una bicicleta porque temía que pudiéramos sufrir un accidente fatal como otros tantos que ya habían ocurrido en aquel mi chiclero, bicicletero y hermoso pueblo: Nuestro Tuxtla Antiguo
Fue entonces que mi hermano y yo nos las ingeniamos para hacerle los mandados a un señor llamado Jonás (que significa ‘paloma’ en hebreo) que rentaba bicicletas y vivía frente al Parque Benito Juárez, del Barrio Santo Domingo allá en Macondito; y así mientras hacíamos los mandados paseábamos en las bicis.
A cada vuelta que daba por aquel pequeño parque iba aprendiéndome la frase famosa del Benemérito de las Vespucias: “Entre los Individuos como entre las Naciones, el respeto al Derecho Ajeno es la Paz”. Como en el frontón de Delfos, así estaba inscrito, en aquella fuente vertical cubierta de Mosaico Veneciano que engalanaba aquel jardincito frente al cual del lado poniente vivía el Poeta Jaime Sabines. Del lado contrario y opuesto a la Poesía estaban las oficinas del desde siempre detestable PRI. Por el sur de aquel parque estaba el Jardín de niños Sonia Rincón Castillejos y el templo Santo Domingo. Y al norte estaba el negocio del señor Jonás El Mormón. Hoy existe ahí un restaurante de comida Chiapaneca, denominada: Las Canteras.
Todo iba bien en nuestros paseos cotidianos y gratuitos, hasta que un día mi padre nos encontró en la calle haciendo malabares en aquellos velocípedos (bicicletas): a Carlitos que en una mano llevaba una bolsa con media docena de huevos y yo que era menos diestro transportaba las tortillas bajo el brazo para que no se enfriaran.
Golpeándose la frente con la diestra y dándose cuenta el riesgo mayor que corríamos de mandaderos, nuestro papá nos compró una bicicleta Chopper la más hermosa y cómoda que nunca pudimos tener. Porque mi Santo Padre era (perdónenme ustedes) como un Dios que cuando daba lo hacía a manos llenas y rebosando.
“Cuando Dios Da,
Hasta los Costales Presta”
“Dios Sólo Da, es lo Único
que Sabe Hacer"
¡¡¡Feliz Cumpleaños Papá!!!
Aquí te seguimos recordando, venerando y extrañando. Siempre tendrás un sitio acá con nosotros.
PD: Por cierto, gracias a Jonás El Mormón, a quien llamábamos Jonís conocimos la primera televisión a color, que no era otra cosa que una TV blanco y negro a la que se le anteponía una mica con los colores primarios que atravesaban horizontalmente aquel acetato, y que por obra de nuestro imaginación asignaba a cada imagen el color correspondiente.
¡Hasta Nuestro Próximo Encuentro en Ocasión Venidera Deo Volente!
Francisco Javier Gómez Mandujano