29/05/2026
CUANDO LLEGA MAYO.
PASADO, PRESENTE Y FUTURO DE UN SÍMBOLO REVOLUCIONARIO
FULGOR de insurgencia.
"Recuerdo palpitante de tragedia sangrienta. Grito de esperanza en jornada de ardiente evocación. Decía un poeta, soñador y anarquista, que en el Primero de mayo, las amapolas, entre el oro de los trigales y bajo los rayos de un sol de fuego, eran más, mucho más rojas...
Evocar los Mártires de Chicago era elevar a categoría de símbolo el dramatismo de unos acontecimientos. En la Historia; en el desenvolvimiento social de la Humanidad, los últimos momentos de los ahorcados, la expresión de su sentir en la terrible hora de la verdad, despedían raudales de ejemplaridad, aliento para todos.
Símbolo de redención. Hito relevante, señalando camino hacia una Humanidad liberada de ancestrales coyundas. Compendiaba la aspiración hacia una vida libre; elevaba el sentimiento de dignidad, aureolado de justiciera, bienandanza. Símbolo reflejando el secular sueño de libertad de todas las víctimas sociales; de todo fervor de equidad y de fraterna convivencia universal".
"Arreciaban las huelgas en demanda de mejores condiciones de trabajo. Se pedía singularmente una reducción de horario. Se deseaba, frente a una extenuante jornada de trabajo, conseguir las ocho horas. La influencia anarquista se notaba en la acción de protesta y subversión. De ahí que uno de los condenados a muerte, Spies, manifestara en su discurso de defensa ante los jueces, que en realidad lo que se buscaba era hacer un proceso al anarquismo.
El capitalismo y el Estado coaligados tenían que ser inflexibles ya que se trataba de una pueba de fuerza ante la amenazadora pléyade reivindicadora de las masas oprimidas.
En torno a los hechos que originaron el ruidoso proceso, así como el trágico desenlace existe una copiosa documentación".
"Uno de los que mayor atención pusieron en todo lo relacionado con el crimen de Chicago fue el poeta y escritor alemán John Henry Mackay, en su obra ”Los Anarquistas”, descuella el capitulo que tituló: “La tragedia de Chicago".
"Han pasado los años; se ha demostrado que la evolución social ha seguido un rumbo bien distinto al que se vaticinaba por parte de los sectores de extrema izquierda. Las concepciones sociológicas impregnadas de romanticismo que, estaban en boga a fines del siglo pasado hoy podemos notar que, su sentido material no responde a la realidad que se vive, que se palpa cotidianamente. Existe una evidente transformación que no es la que se esperaba. Creíase que al antagonismo de clases se iría acentuando cada vez más; de una parte los ricos, de otra parte los menesterosos. Al llegar a una fase de máxima comprensión; al ser conscientes de su fuerza, de su valor; las masas proletarias asaltarían los baluartes del capitalismo y del Estado para implantar una sociedad liberada de la odiosa explotación económica que reducía al productor a la material inferioridad de no poder g***r de los adelantos de las ciencias y las artes. Las cosas no han ocurrido así. La realidad es harto elocuente para persuadirnos de ello.
Ciegos seríamos si no comprendiéremos que toda una literatura, toda una serie de apreciaciones de contenido sociológico, en lo que concierne a los países más industrialmente desarrollados, se halla, en buena parte, fuera de uso, resulta desplazada. ¿Cómo se les va a hablar de privaciones y miserias usando el estilo del siglo pasado, a esos trabajadores que pueden, como la burguesía, tener automóvil; que pueden, como la burguesía tener televisor, nevera eléctrica, máquina de lavar, etc.? ¿Cómo va a ser posible hablar de que quien trabaja apenas si puede mal comer, a quienes pueden darse el gusto de pasar un mes de vacaciones, como los turistas burgueses, en tal o cual país?
¿Qué fenómenos de orden económico y moral se han producido, originando tan profundas transformaciones en la vida obrera, y tan diferentes de lo previsto?
Simplemente: como bien sabemos, el egoísmo de los capitalistas en plan de asegurar ventajas en los mercados ha debido mejorar los instrumentos, el material de producción a fin de conseguir en el rendimiento más y mejor. Al obtener los capitalistas mayores ventajas ello ha traído como consecuencia el que los trabajadores hayan podido aumentar, con el acrecentamiento de los salarios, sus medios adquisitivos. La llamada racionalización en el trabajo ha facilitado el acrecentar la producción a trueque de hacer en muchos casos un autómata, un apéndice de la máquina al que trabaja".
El movimiento anarquista en general debe de tener en cuenta tales características de orden psicológico. No hacerlo así equivale a predicar en desierto. Importa dar singular preponderancia a lo que son factores de orden moral, usando el lenguaje, los argumentos apropiados para ello. Interesa ir al individuo, hacer vibrar sus resortes emotivos, su inteligencia, independientemente de la clase social a la que pertenezca. Hoy, en costumbres, en modos de pensar, en la conducta existe una manifiesta mezcolanza en lo que se refiere al sentido de clase propiamente dicho. Ya Volin, en su interesante obra: “La revolución desconocida” , puso de relieve que los primeros chispazos revolucionarios en la Rusia de los zares, no partieron precisamente de la clase trabajadora. Antes que él habían apuntado algo de ello Stepniak y el propio Kropotkin.
Es aconsejable, a los efectos de una propaganda eficiente de amplio radio de acción, hacer uso de un nuevo molde (utillage). Como ha dicho el compañero Charles Augusto Bontemps en su última obra “L´Anarchimme et le réel”, que, dicho sea de paso, ha sido bien poco comentada en nuestros medios, no obstante su evidente interés, en lugar de una propaganda que en el orden material y económico va en algunos tramos paralela a la marxista, sería conveniente el profundizar y sacar el máximo contenido del humanismo que plasma en las apreciaciones filosóficas de los enciclopedistas. Lo importante, evidentemente, ha de ser encontrar formas, modos de difusión doctrinal que sean susceptibles apetencias materiales, que al sentimiento de los individuos cultivados y con un claro sentido de la dignidad humana.
La civilización atraviesa, se dice y se repite, por una fase crucial. Las pugnas entre modalidades estatales, los acrecentados progresos de la energía atómica, el brusco despertar de los pueblos colonizados, no se sabe a qué resultados pueden conducir. Pensadores de relieve: Camus, Sartre, Jaspers, Buber, Fromm, Lewis Mumfort, Bertrand Russell, Friedman, entre otros, han escrito obras de importancia; han tratado y tratan de trazar diagnóstico y hallar soluciones al eterno problema de la libertad y de la justicia entre los hombres. No se ha de perder nada por parte de los anarquistas en captar lo que de asimilable a nuestro sentir descuelle en hombres de esclarecida inteligencia. A la postre, es lo que hicieron los más descollantes valores del anarquismo, que han sido nuestros maestros, asimilándose aquellos conocimientos que destacaban en los hombres de ciencia y pensadores de su tiempo. Así Kropotkin al asimilarse los postulados de un Guyau y de Espinás para fundamentar sus opiniones en torno a la ayuda mutua y a la ética libertaria.
Y mientras subsista el anhelo de superación social es evidente que ha de quedar perenne ese matiz simbólico que representa la lucha de unos hombres que vivieron y murieron trágicamente por algo más que por satisfacer las primarias satisfacciones del estómago. Lucharon por algo más que el posibilitar el advenimiento de un mundo de “robots” bien cebados y dispuestos, por atrofia mental, a ser maniobrados por cualquier Estado, rojo, blanco o negro".
FONTAURA.
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FONTAURA es el seudónimo de Vicente Galindo Cortes, periodista, maestro racionalista, militante anarcoindividualista y anarcosindicalista, colaboró asiduamente en la prensa anarquista.
Estos fragmentos son del artículo publicado en el número 163 de la revista CENIT de marzo- Abril de 1965.
Puedes consultar el texto completo en sala, aquí en la Biblioteca social reconstruir
Salud y un abrazo fraterno