14/08/2026
¿Qué tienen en común una ciudad fronteriza, el Congreso de México y la moneda de 5 pesos que traes en el bolsillo? El mismo nombre: Mariano Matamoros, el cura que cambió el púlpito por la insurgencia y que México decidió no dejar morir del todo.
Una moneda que probablemente ya te ha pasado por las manos sin que le pusieras atención no es cualquier pieza: pertenece a la colección "Bicentenario de la Independencia de México" que acuñó Casa de Moneda de México para el Banco de México en 2008, y su reverso lleva el retrato de Matamoros junto a la marca de la Casa de Moneda "Mo" y el año de acuñación.
Es bimetálica —un anillo de acero inoxidable que envuelve un núcleo de bronce y aluminio—, pesa 7.07 gramos y mide 25.50 mm de diámetro, casi del tamaño de una moneda de 10 pesos. Nada en su diseño es casual: cada símbolo, desde el Escudo Nacional en el anverso hasta el canto liso que la distingue al tacto, forma parte de un homenaje pensado para durar.
Y aunque su valor facial sigue siendo de $5, hay ejemplares con errores de acuñación o en estados de conservación excepcionales que coleccionistas han llegado a pagar por cientos de miles de pesos.
De cura perseguido y fusilado a nombre grabado en letras de oro en el Congreso, a ciudad fronteriza, a moneda que circula por millones de manos cada día: así fue como México decidió que Mariano Matamoros nunca se fuera del todo.