18/05/2019
Los cómplices de la fiera utópica.
Hace un par de años, meses antes de la copa del mundo Rusia 2018, prometí nunca más tratar de analizar un partido de fútbol. Cierto es que mi gran amor por el “pambol” nunca me cegó del todo para tratar de ser ecuánime y objetivo en mis ejercicios analíticos, sin embargo todos mis amigos y familiares (Gatitos, chicas rayadas, suspiritos azules etc.) pretendían retirarme el habla y su amistad, eso nunca. Puse en la balanza el amor por el fútbol y el amor por la amistad de tantos años.
Hoy, recompongo el camino; Y no es fallar a una promesa, no, simplemente recuerdo de pronto que hasta las promesas en el altar se recomponen al paso del tiempo.
¿Olvidarme del deporte de mis amores, así, de pronto? No, como decía don Manuel Bernal “No fuera quién soy, ni tuviera entrañas” en “¿Por qué me quite del vicio?
Hoy hablaré del equipo que sigo desde que tenía cinco años; Voy a comentar una imagen que hablará por si sola. Esa imagen es del gol anotado por el chaval José Juan Macías [Cedido del equipo de chivas al equipo esmeralda] a pase de Rubens Sambueza.
Por supuesto que no pretendo “llorar por lo pasado”, es más si el equipo del bajío pasa a la gran final, sería justicia divina, ya que fue quién desplegó el mejor fútbol de este torneo en el rectángulo verde.
Mi intención es comentar lo que vi y que casi nadie vio; Análisis (de los que saben) van y vienen y absolutamente nadie levantó la mano para comentar la flagrante “mano” de Rubens para dar una recepción orientada al pase que le envió Luis Montes. El hecho ya sucedió y no lo manejo en el contexto de que debió invalidarse el tanto, no. La intención es encontrar a los cómplices de la fiera utópica; A esos que callaron lo que no debieron callar, y lastimosamente encuentro que fue todo el equipo América desde la banca hasta los jugadores que estaban en el campo. Absolutamente nadie se atrevió a reclamar al silbante la mano de Rubens. ¿Los motivos? Pudieron ser varios, pero yo los pongo en la mesa:
¿Soberbia? Quizá creyeron que le darían la vuelta lo más pronto posible.
¿Desconcentración? Seguramente no se dieron cuenta por estar cuidando más las espaldas y el no perder de pronto alguna marca.
¿Posición en el campo que les daba más o menos ángulo visual? Podría ser, lo cierto es que solo Bruno Valdez y Agustín Marchesín lo pudieron ver de frente. Los dos contenciones de América, Mateus Uribe y Guido Rodríguez fueron tapados por el cuerpo del atacante leonés, al igual que el árbitro. El juez de línea estaba del otro lado y obviamente el joven Macías no iba a decir nada.
¿Falta de “cancha”? Lo dudo, hay gente con mucha experiencia en el equipo azulcrema.
¿Predisposición a esperar verse abajo en el marcador porque el León ha hecho el mejor juego de todo el torneo? Si, así lo veo. Cuando no llegas a una instancia final pleno, por los diversos factores que acontecen a lo largo del torneo, te genera desconfianza y te auto programas para “Morir como los buenos” a “crecerte al castigo” porque piensas que tu fútbol no es suficiente para oponer digna resistencia a un equipo al que tú ves superior en recursos y posibilidades.
Bien, el palo está dado y no hay vuelta de hoja. Todo puede suceder en la vuelta, pero creo que hay que cambiar esa actitud de desconfianza y entender que ahora si ya se juega la liguilla. Con lo que hay alcanzó para dejar fuera a un equipo que contra el América está mentalmente mu**to; Esperemos que nos alcance para pelear dignamente por el triunfo ante el mejor equipo del torneo.
Luis Manuel Ávila
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