16/06/2023
¿Te pasó?🤔
Criaturas que ya hablan, controlan esfínteres, han crecido.
Pero de pronto hablan a lo bebé, gugú, dadá.
Quieren volver a usar pañales.
Quieren tomar teta, mamadera.
Gatean (cuando ya se trepaban a los árboles con la dignidad de un mono araña).
Pasa muy seguido en las consultas.
Muy frecuentemente esto es disparado por la llegada de un nuevo bebé a la familia.
Mirando estas atenciones que recibe el bebé, les viene una nostalgia por un tiempo que ya pasó…pero quisieran recuperar.
NUNCA: decirle “ya sos grande”, o cosas parecidas. Jamás. Ya lo sabe, y eso es lo que justamente le duele. Porque sabe que ya no es bebé, ya no “merece” esos gestos, pero los anhela, y obviamente, necesita.
👉🏻En cambio: abrazarle, sostenerle en brazos, como si fuera un bebé. “vení, si querés ser bebé, yo te tengo a upa como a los bebés”
(Te cuento que en el taller de sanación de la herida primal hacemos un ejercicio parecido, y todas las personas que lo hacen , de 40, 50, 60, 70 años reconocen que es hermoso estar a upa de nuevo. ¿Por qué no entonces hacérselo a tu peque de 5, 7, 10?).
Normalmente, una vez que se les llena el tanque de experiencias bebísticas, dejan de necesitar sentirse bebé.
Vuelven a sentirse en su espacio tiempo.
Con el agregado de una hermosa sensación interna de sentirse importante para mamá/papá. Porque escucharon y actuaron, sin importar “si corresponde”, “si soy o no bebé”.
Validaron y eso hace sentirse valaioso/a.
Estricto y Fuente :Melina Bronfman