14/07/2026
No cabe duda de que la naturaleza nos regala las mejores postales. Después de unos días con un calor verdaderamente insoportable —que miren que uno aquí nació y está más que impuesto al clima, pero con estos cambios climáticos cada año se siente más pesado—, ver el cielo vestirse de gala con estas nubes es una bendición de Dios.
Sé que muchos de nuestros paisanos y coterráneos que hoy están lejos, extrañando sus comunidades y sus raíces, van a ver estas fotos y se les va a venir a la mente ese olor tan único a tierra mojada. Para todos ustedes que alguna vez caminaron estas parcelas y hoy añoran volver a vivir una tarde así: esto es un pedacito de su tierra que les mandamos con todo el cariño. ¡El rancho no los olvida!
Por acá, la tierra ya pedía a gritos un respiro y el campo empieza a pintarse de ese verde que tanto nos gusta. Y miren quién es mi fiel compañera para recorrer los terrenos y recibir las primeras gotas: nada menos que "La Pitufa". Ella es una Toyota Hilux modelo 1980, y aunque ya tiene sus años, sigue demostrando por qué tiene esa fama mundial de ser inquebrantable.
Justo ahora que empieza el lodo y los caminos se ponen difíciles, es cuando una Hilux como esta brilla. Su tracción, su sencillez y su fuerza son leyenda en el rancho; parece que se ríe de las condiciones difíciles. Con ese azul tan chulo que combina perfecto con el cielo de tormenta que se nos viene encima, "La Pitufas" está lista y puesta para lo que venga.
A disfrutar de esta maravillosa época de lluvias, que es cuando nuestra tierra y nuestras máquinas verdaderamente cobran vida. ¡Un fuerte abrazo hasta donde se encuentren! 🤠🚜🌧️ ¡Ánimo!