31/05/2026
Tenemos un adversario que busca que vivamos en las peores situaciones. A veces vivimos las consecuencias de nuestros actos, como leyes naturales. Si sueltas un micrófono, se cae por gravedad. Si lanzas una piedra a un vidrio, se rompe. El Señor permite que vivamos estas consecuencias para aprender, y puede liberarnos cuando ve que hemos aprendido.