25/03/2026
Dentro de mi trabajo he vivido muchas historias, pero hay una que siempre toca mi corazón. En el año 2020
Fue una boda civil en la sierra de la , en León. Para poder llegar, tuve que cruzar un río… con los zapatos puestos, sintiendo la corriente y cuidando cada paso. En ese momento entendí que no era solo un trámite, era parte de algo mucho más grande.
Al llegar, rodeados de naturaleza, con el sonido del agua y el aire fresco de la sierra, celebramos el amor de dos personas que eligieron ese lugar para comenzar su historia. Todo fue tan auténtico, tan lleno de emoción, que se quedó grabado en mi alma.
Ese día no solo oficié una ceremonia… viví una experiencia que me recordó por qué amo tanto lo que hago.