05/08/2026
Grupo de Ejércitos Centro, el avance hacia Smolensko
Guderian y Hoth siguieron entonces hacia el este, el primero cruzando el Dniéper en Bychov el 5 de julio mientras el segundo atravesaba el Dviná en Ulla tres días más tarde. Entre la ristra de cercos mencionados en el camino de Minsk y la obtención de estas cabezas de puente en el Dviná y el Dniéper, el Ejército Alemán tenía razones sobradas para entusiasmarse con las perspectivas de futuro de Barbarroja, pero los soviéticos no eran meras víctimas pasivas. Stalin reorganizó sus defensas, combinando los restos del Frente del Oeste con unidades nuevas procedentes del Frente de Reserva comandado por el mariscal S. K. Timoshenko y dejando listo el escenario para la batalla por Smolensko, un centro administrativo y de comunicaciones fundamental. Mientras Stalin reorganizaba sus fuerzas, los alemanes hicieron otro tanto. Preocupados por un problema recurrente, la independencia y la precipitación con que actuaban sus comandantes de fuerzas acorazadas, en la noche del 2 al 3 de julio crearon el Cuarto Ejército Panzer –que no debe confundirse con el cuartel general formado posteriormente en el seno del Heeresgruppe Süd– a cargo del Generalfeldmarshall Günther-Hans von Kluge. Sin embargo, este pronto sería marginado y la formación nunca llegó a desarrollar todo su potencial, siendo disuelta tres semanas después. Entretanto, las divisiones de infantería que habían formado el Cuarto Ejército de Kluge pasaron a depender del Segundo Ejército.
Para llevar a cabo la maniobra de cerco diseñada por Bock, los Panzergruppen evitaron el terreno elevado por el que pasaba la carretera Varsovia-Minsk-Smolensko-Moscú –el viejo camino de postas napoleónico y que dividía los ríos Dviná y Dniéper, esforzándose por avanzar por las relativamente poco desarrolladas infraestructuras viarias al norte y al sur. El 10 de julio, mientras el 20.º y 21.ᵉʳ ejércitos (más los restos del 4.º y el 13.º) habían conseguido entorpecer el avance de Guderian hacia el Dniéper, donde aún quedaban intactos algunos sectores de la línea Stalin, Hoth tenía más éxito con su ###IX Cuerpo Motorizado, cuya cabeza de puente sobre el Dviná alcanzaba ya más de 100 km de profundidad y que también había conseguido avanzar hacia el este de Vítebsk por la franja de tierra entre ambos ríos.
Según la doctrina, no escrita e informal, de la Blitzkrieg, Bock quería que Kluge reforzara a Hoth, el jefe más constante y cuyo camino hacia Moscú era más directo, pero el Tercer Panzergruppe tenía que resolver dos grandes problemas: se enfrentaba a elementos de tres ejércitos soviéticos, el 27.º, el 22.º y el 19.º, y el OKH le obligaba a enviar el LVII Cuerpo Motorizado para prestar asistencia al Heeresgruppe Nord. Mientras Kluge retrasaba la toma de decisiones al respecto, Timoshenko acumulaba sesenta y seis divisiones en vez de las once localizadas por la inteligencia alemana. La paciencia de Kluge se vio recompensada al día siguiente, cuando los hombres de Guderian consiguieron penetrar la barrera del Dniéper en tres lugares: el XLVI Cuerpo Motorizado en Shklov, el XLVII Cuerpo Motorizado en Kopys y el XXIV Cuerpo Motorizado en Bychov. Presionados por la Stavka, los hombres de Timoshenko aguantaron hasta el día 13, pero lo mejor que podía hacer el soviético era desencadenar ataques marginalmente efectivos con pequeños grupos de dos o tres divisiones sin apoyo acorazado y, entonces, Guderian soltó la correa de sus Panzer con órdenes de avanzar hasta Yelnia y Smolensko.
Solo Maguilev, situado entre el XLVII y el XXIV cuerpos motorizados, seguía resistiendo. Ampliamente rebasados por los blindados alemanes, los defensores, dos cuerpos de ejército que incluían seis divisiones y tres regimientos dirigidos por el mayor general M. T. Románov, se enfrentaron a sucesivas oleadas de infantería alemana. Suministrada, en ocasiones, por el aire, la “valiente Maguilev”, el “Madrid ruso”, luchó durante dos semanas más, hasta que el 27 de julio 35 000 soldados del Ejército Rojo se convirtieron en prisioneros, liberando al grueso de seis divisiones alemanas para que siguieran hacia el este.
Entretanto, otras unidades alemanas habían estado ocupadas formando la bolsa de Smolensko. Guderian, con el triple de Panzer que Hoth, se convirtió en la elección lógica de Bock para la ejecución del esfuerzo principal, y además el Tercer Panzergruppe, más débil, se enfrentaba a tres tareas contradictorias –avanzar hacia Moscú, cerrar la mitad norte del cerco de Smolensko y mantener el contacto con el Heeresgruppe Nord, que se iba desviando más y más hacia Leningrado–. La llegada de la infantería a pie supuso un escaso alivio pues los Panzer de Hoth, punta de lanza del flanco izquierdo alemán, aún tenían tres misiones divergentes que cumplir. Los hombres de Guderian lo tuvieron algo más fácil, aunque también se vieron sometidos a fuerzas centrífugas que dispersaron su esfuerzo. Cada uno de sus tres cuerpos motorizados recibió una misión concreta: el XLVII tenía que cubrir Orsha y moverse hacia Smolensko para cerrar la trampa; el XLVI, progresar hasta Yelnia, y el XXIV, proteger el flanco derecho. Este último pronto se iba a ver envuelto en una costosa batalla sobre el cauce del río Sozh a ambos lados de Klimovichi. Mientras, en su retaguardia, situados en líneas generales a lo largo del cauce del Bereziná, los hombres del VII, XIII, XLIII y LIII cuerpos del Segundo Ejército luchaban por alcanzar a los Panzer mientras se enfrentaban a grupos de soldados rebasados del Ejército Rojo y a bandas de partisanos.
Fuente: Desperta Ferro Ediciones. (2023). Barbarroja (II): El Grupo de Ejércitos Centro
En la imagen: El general Heinz Wilhelm Guderian , comandante del 2.º Grupo Panzer del Ejército Alemán (Panzergruppe 2), observa el avance de las tropas en la URSS. En la imagen se aprecian tanques Pz.Kpfw. III y Pz.Kpfw. II. Autor: Hanns Hubmann