07/07/2026
Compañeras y compañeros:
Hoy levantamos la voz para recordar una verdad que nunca debe olvidarse: la educación no es un privilegio, es un derecho. Un derecho que debe ser laico, gratuito y de calidad, sin importar el origen, la condición económica o el lugar donde hayamos nacido.
Miles de jóvenes, hijos de campesinos, obreros, comerciantes y trabajadores, vemos en la universidad nuestra única oportunidad para cambiar nuestro destino. No pedimos regalos ni privilegios; exigimos oportunidades. Exigimos que ningún joven sea excluido por falta de espacios, de recursos o por no alcanzar una ficha.
Por eso demandamos un mayor subsidio para la educación pública, porque invertir en educación no es un gasto, es invertir en el futuro de México. Cada peso destinado a las universidades representa más médicos para nuestros hospitales, más abogados que defiendan la justicia, más contadores, más médicos dentistas, más enfermeras y más profesionistas comprometidos con el desarrollo de nuestra sociedad.
No permitamos que este sistema le arrebate los sueños a nuestros hijos, a nuestros hermanos y a las nuevas generaciones. Ningún joven debería renunciar a sus aspiraciones por falta de oportunidades.
Hoy hacemos un llamado a la sociedad y a las autoridades para que la educación pública sea fortalecida y para que ningún estudiante sea excluido. Porque cuando un joven entra a la universidad, no solo cambia su vida; cambia el futuro de su familia y de toda su comunidad.
La educación es un derecho. Defendámosla juntos. Porque un pueblo con educación es un pueblo con libertad, dignidad y esperanza.
Thomas Manzano