Pepe Peralta

Pepe Peralta Politico

Felicidades Karely y Noah, éxito en su nuevo camino.
04/08/2025

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Festejando los 50 de la muñeca de la casa.
01/06/2025

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La Arquitectura y el Urbanismo.
25/11/2022

La Arquitectura y el Urbanismo.

El arquitecto Felipe Leal organizó en El Colegio Nacional un ciclo de conferencias donde se analizó el destino de varias ciudades mexicanas. Resumo temas tratados y aporto algo de mi cosecha. La cuestión es demasiado importante para dejarla en manos de los especialistas. Las ciudades son...

25/11/2022

es una mezcla de belleza natural combinada con la arquitectura tradicional mexicana.

Felicidades a todos los papás de México pero muy especialmente al mío, mi papá nos protegió y nos cuidó siempre, nos ens...
19/06/2022

Felicidades a todos los papás de México pero muy especialmente al mío, mi papá nos protegió y nos cuidó siempre, nos enseñó con su ejemplo cómo ser buenas personas y buenos ciudadanos. Ahora me toca cuidarlo a él y lo hago con mucho gusto.

18/06/2022

¡A la hora que se le antoje!

26/05/2022
Navidad 2021.
26/12/2020

Navidad 2021.

“𝙿𝚞𝚗𝚝𝚊 𝙶𝚘𝚛𝚍𝚊” 𝚏𝚞𝚎 𝚞𝚗𝚊 𝚑𝚊𝚌𝚒𝚎𝚗𝚍𝚊 𝚍𝚎 𝚕𝚊 𝚏𝚊𝚖𝚒𝚕𝚒𝚊 𝙶𝚊𝚛𝚛𝚒𝚍𝚘 𝚎𝚗 𝙿𝚕𝚊𝚢𝚊𝚜 𝚍𝚎 𝙲𝚊𝚝𝚊𝚣𝚊𝚓𝚊, 𝚞𝚗 𝚌𝚕𝚊𝚗 𝚍𝚎 𝚕𝚊𝚝𝚒𝚏𝚞𝚗𝚍𝚒𝚜𝚝𝚊𝚜 𝚎𝚜𝚙𝚊𝚗̃𝚘𝚕𝚎𝚜, 𝚌𝚘𝚗 𝚙𝚛𝚘...
20/09/2020

“𝙿𝚞𝚗𝚝𝚊 𝙶𝚘𝚛𝚍𝚊” 𝚏𝚞𝚎 𝚞𝚗𝚊 𝚑𝚊𝚌𝚒𝚎𝚗𝚍𝚊 𝚍𝚎 𝚕𝚊 𝚏𝚊𝚖𝚒𝚕𝚒𝚊 𝙶𝚊𝚛𝚛𝚒𝚍𝚘 𝚎𝚗 𝙿𝚕𝚊𝚢𝚊𝚜 𝚍𝚎 𝙲𝚊𝚝𝚊𝚣𝚊𝚓𝚊, 𝚞𝚗 𝚌𝚕𝚊𝚗 𝚍𝚎 𝚕𝚊𝚝𝚒𝚏𝚞𝚗𝚍𝚒𝚜𝚝𝚊𝚜 𝚎𝚜𝚙𝚊𝚗̃𝚘𝚕𝚎𝚜, 𝚌𝚘𝚗 𝚙𝚛𝚘𝚙𝚒𝚎𝚍𝚊𝚍𝚎𝚜 𝚎𝚗 𝚝𝚒𝚎𝚛𝚛𝚊𝚜 𝚍𝚎 𝚃𝚊𝚋𝚊𝚜𝚌𝚘, 𝙲𝚑𝚒𝚊𝚙𝚊𝚜 𝚢 𝙲𝚊𝚖𝚙𝚎𝚌𝚑𝚎. 𝙰𝚑𝚒́, 𝚗𝚊𝚌𝚒𝚘́ –𝚊𝚌𝚌𝚒𝚍𝚎𝚗𝚝𝚊𝚕𝚖𝚎𝚗𝚝𝚎- 𝚎𝚕 𝟸0 𝚍𝚎 𝚜𝚎𝚙𝚝𝚒𝚎𝚖𝚋𝚛𝚎 𝚍𝚎 𝟷𝟾𝟿0, 𝚃𝚘𝚖𝚊́𝚜 𝙶𝚊𝚛𝚛𝚒𝚍𝚘 𝙲𝚊𝚗𝚊𝚋𝚊𝚕.
𝙳𝚎 𝚊𝚑𝚒́, 𝚜𝚞 𝚒𝚗𝚏𝚊𝚗𝚌𝚒𝚊 𝚝𝚛𝚊𝚜𝚌𝚞𝚛𝚛𝚒𝚘́ 𝚎𝚗 𝚕𝚊𝚜 𝙷𝚊𝚌𝚒𝚎𝚗𝚍𝚊𝚜 𝙱𝚞𝚎𝚗𝚊𝚟𝚒𝚜𝚝𝚊 𝚢 𝚎𝚗 𝙴𝚕 𝚃𝚒𝚗𝚝𝚘, 𝚍𝚎 𝚜𝚞 𝚙𝚊𝚍𝚛𝚎 𝙿𝚒𝚘 𝙶𝚊𝚛𝚛𝚒𝚍𝚘 𝙻𝚊𝚌𝚛𝚘𝚒𝚡, 𝚎𝚗 𝙹𝚘𝚗𝚞𝚝𝚊. 𝙿𝚘𝚛 𝚑𝚊𝚋𝚎𝚛 𝚗𝚊𝚌𝚒𝚍𝚘 𝚎𝚗 𝚞𝚗𝚊 𝚌𝚊𝚜𝚘𝚗𝚊, 𝚍𝚎𝚕 𝚕𝚊𝚍𝚘 𝚌𝚑𝚒𝚊𝚙𝚊𝚗𝚎𝚌𝚘, 𝚊 𝚞𝚗𝚘𝚜 𝚌𝚞𝚊𝚗𝚝𝚘𝚜 𝚖𝚎𝚝𝚛𝚘𝚜 𝚍𝚎 𝚕𝚊 𝚛𝚊𝚢𝚊 𝚌𝚘𝚗 𝚃𝚊𝚋𝚊𝚜𝚌𝚘, 𝚕𝚎 𝚊𝚙𝚘𝚍𝚊𝚛𝚘𝚗 𝚎𝚕 “𝚛𝚊𝚢𝚊𝚍𝚘”, 𝚊𝚞𝚗𝚚𝚞𝚎 𝚎́𝚕 𝚜𝚒𝚎𝚖𝚙𝚛𝚎 𝚜𝚎 𝚊𝚍𝚜𝚌𝚛𝚒𝚋𝚒𝚘́ 𝚌𝚘𝚖𝚘 𝚝𝚊𝚋𝚊𝚜𝚚𝚞𝚎𝚗̃𝚘. 𝚈, 𝚍𝚎 𝚑𝚎𝚌𝚑𝚘, 𝚃𝚊𝚋𝚊𝚜𝚌𝚘 𝚏𝚞𝚎 𝚜𝚞 𝚎𝚜𝚙𝚊𝚌𝚒𝚘 𝚟𝚒𝚝𝚊𝚕.
𝙲𝚘𝚗𝚘𝚌𝚒𝚍𝚘 𝚝𝚊𝚖𝚋𝚒𝚎́𝚗 𝚌𝚘𝚖𝚘 𝚎𝚕 𝚂𝚊𝚐𝚒𝚝𝚊𝚛𝚒𝚘 𝚁𝚘𝚓𝚘, 𝚎𝚕 𝙷𝚘𝚖𝚋𝚛𝚎 𝚍𝚎𝚕 𝚂𝚞𝚛𝚎𝚜𝚝𝚎 𝚘 𝚍𝚎 𝙰𝚌𝚌𝚒𝚘́𝚗, 𝙶𝚊𝚛𝚛𝚒𝚍𝚘 𝙲𝚊𝚗𝚊𝚋𝚊𝚕 𝚊𝚍𝚎𝚖𝚊́𝚜 𝚍𝚎 𝚜𝚎𝚛, hasta ahora, 𝚎𝚕 𝚙𝚘𝚕𝚒́𝚝𝚒𝚌𝚘 𝚍𝚎 𝚖𝚊𝚢𝚘𝚛 𝚙𝚛𝚘𝚢𝚎𝚌𝚌𝚒𝚘́𝚗 𝚜𝚘𝚌𝚒𝚊𝚕 𝚎𝚗 𝚎𝚕 𝚝𝚎𝚛𝚛𝚞𝚗̃𝚘, 𝚝𝚒𝚎𝚗𝚎 𝚎𝚕 𝚖𝚎́𝚛𝚒𝚝𝚘 𝚍𝚎 𝚑𝚊𝚋𝚎𝚛 𝚕𝚘𝚐𝚛𝚊𝚍𝚘, 𝚙𝚎𝚜𝚎 𝚊 𝚜𝚎𝚛 𝚑𝚒𝚓𝚘 𝚍𝚎 𝚐𝚊𝚌𝚑𝚞𝚙𝚒𝚗𝚎𝚜, 𝚕𝚊 𝚍𝚎𝚜𝚒𝚗𝚝𝚎𝚐𝚛𝚊𝚌𝚒𝚘́𝚗 𝚍𝚎 𝚕𝚊 𝚕𝚕𝚊𝚖𝚊𝚍𝚊 “𝚌𝚘𝚕𝚘𝚗𝚒𝚊 𝚎𝚜𝚙𝚊𝚗̃𝚘𝚕𝚊” 𝚚𝚞𝚎 𝚖𝚘𝚗𝚘𝚙𝚘𝚕𝚒𝚣𝚘́ -𝚙𝚎𝚜𝚎 𝚊 𝚕𝚊 𝙸𝚗𝚍𝚎𝚙𝚎𝚗𝚍𝚎𝚗𝚌𝚒𝚊 𝚢 𝚕𝚊 𝚁𝚎𝚏𝚘𝚛𝚖𝚊- 𝚎𝚕 𝚙𝚘𝚍𝚎𝚛 𝚙𝚘𝚕𝚒́𝚝𝚒𝚌𝚘 𝚢 𝚎𝚌𝚘𝚗𝚘́𝚖𝚒𝚌𝚘 𝚎𝚗 𝚕𝚊 𝚎𝚗𝚝𝚒𝚍𝚊𝚍.
𝙵𝚞𝚎 𝚎𝚕 𝚙𝚎𝚛𝚒𝚘𝚍𝚘 𝚐𝚊𝚛𝚛𝚒𝚍𝚒𝚜𝚝𝚊 𝚎𝚕 𝚚𝚞𝚎 𝚕𝚕𝚎𝚟𝚘 𝚊 𝚕𝚊 𝚖𝚊𝚢𝚘𝚛𝚒́𝚊 𝚍𝚎 𝚊𝚚𝚞𝚎𝚕𝚕𝚊𝚜 𝚏𝚊𝚖𝚒𝚕𝚒𝚊𝚜 𝚊 𝚎𝚖𝚒𝚐𝚛𝚊𝚛. 𝙻𝚊𝚜 𝚚𝚞𝚎 𝚜𝚎 𝚚𝚞𝚎𝚍𝚊𝚛𝚘𝚗, 𝚜𝚒𝚐𝚞𝚒𝚎𝚛𝚘𝚗, 𝚜𝚒𝚐𝚞𝚎𝚗 𝚘𝚙𝚎𝚛𝚊𝚗𝚍𝚘, 𝚙𝚎𝚛𝚘 𝚎𝚗 𝚘𝚝𝚛𝚊𝚜 𝚌𝚘𝚗𝚍𝚒𝚌𝚒𝚘𝚗𝚎𝚜 𝚖𝚞𝚢 𝚍𝚒𝚏𝚎𝚛𝚎𝚗𝚝𝚎𝚜 𝚊 𝚕𝚊𝚜 𝚍𝚎 𝚜𝚞𝚜 𝚙𝚛𝚎𝚍𝚎𝚌𝚎𝚜𝚘𝚛𝚎𝚜. 𝙴𝚗 𝚛𝚎𝚜𝚞𝚖𝚎𝚗, 𝙶𝚊𝚛𝚛𝚒𝚍𝚘 𝚜𝚘𝚌𝚊𝚟𝚘́, 𝚙𝚊𝚛𝚊𝚍𝚘́𝚓𝚒𝚌𝚊𝚖𝚎𝚗𝚝𝚎, 𝚊𝚚𝚞𝚎𝚕𝚕𝚊 𝚎𝚜𝚝𝚛𝚞𝚌𝚝𝚞𝚛𝚊 𝚛𝚊𝚌𝚒𝚊𝚕 𝚍𝚎 𝚐𝚊𝚌𝚑𝚞𝚙𝚒𝚗𝚎𝚜, 𝚚𝚞𝚎 𝚌𝚘𝚗𝚜𝚒𝚍𝚎𝚛𝚘́ 𝚊 𝚃𝚊𝚋𝚊𝚜𝚌𝚘 𝚜𝚞 𝚏𝚎𝚞𝚍𝚘.
𝚂𝚊𝚋𝚒𝚍𝚘 𝚜𝚘𝚗 𝚕𝚘𝚜 𝚕𝚘𝚐𝚛𝚘𝚜 𝚢 𝚊𝚌𝚒𝚎𝚛𝚝𝚘𝚜 𝚍𝚎𝚕 𝚙𝚎𝚛𝚜𝚘𝚗𝚊𝚓𝚎. 𝚃𝚊𝚖𝚋𝚒𝚎́𝚗 𝚜𝚞𝚜 𝚎𝚛𝚛𝚘𝚛𝚎𝚜 𝚝𝚛𝚊𝚜𝚌𝚒𝚎𝚗𝚍𝚎𝚗. 𝙴𝚕 𝚜𝚊𝚕𝚍𝚘 𝚎𝚜 𝚑𝚒𝚜𝚝𝚘́𝚛𝚒𝚌𝚘 𝚢 𝚕𝚘 𝚑𝚎𝚖𝚘𝚜 𝚊𝚋𝚘𝚛𝚍𝚊𝚍𝚘 𝚎𝚗 𝚘𝚝𝚛𝚊𝚜 𝚘𝚌𝚊𝚜𝚒𝚘𝚗𝚎𝚜. 𝙰𝚑𝚘𝚛𝚊, 𝚎𝚗 𝚎𝚕 𝚊𝚗𝚒𝚟𝚎𝚛𝚜𝚊𝚛𝚒𝚘 𝚍𝚎 𝚜𝚞 𝚗𝚊𝚝𝚊𝚕𝚒𝚌𝚒𝚘, 𝚝𝚛𝚊𝚝𝚊𝚛𝚎𝚖𝚘𝚜 𝚕𝚘 𝚛𝚎𝚏𝚎𝚛𝚎𝚗𝚝𝚎 𝚊 𝚚𝚞𝚎 𝙶𝚊𝚛𝚛𝚒𝚍𝚘 𝚗𝚘 𝚊𝚕𝚌𝚊𝚗𝚣𝚘́ ¿𝚘 𝚗𝚘 𝚚𝚞𝚒𝚜𝚘? 𝚏𝚘𝚛𝚖𝚊𝚛 𝚌𝚞𝚊𝚍𝚛𝚘𝚜 𝚚𝚞𝚎 𝚙𝚞𝚍𝚒𝚎𝚛𝚊𝚗 𝚜𝚞𝚌𝚎𝚍𝚎𝚛𝚕𝚎 𝚕𝚕𝚎𝚐𝚊𝚍𝚘 𝚎𝚕 𝚌𝚊𝚜𝚘 𝚢 𝚚𝚞𝚎́ 𝚏𝚞𝚎 𝚍𝚎 𝚎́𝚕 𝚎𝚗 𝚎𝚕 𝚎𝚡𝚒𝚕𝚒𝚘.
𝙳𝚎 𝚜𝚞𝚜 𝚌𝚎𝚛𝚌𝚊𝚗𝚘𝚜 𝚌𝚘𝚕𝚊𝚋𝚘𝚛𝚊𝚍𝚘𝚛𝚎𝚜 𝚗𝚒𝚗𝚐𝚞𝚗𝚘 𝚕𝚎 𝚑𝚒𝚣𝚘 𝚜𝚘𝚖𝚋𝚛𝚊. 𝙽𝚘 𝚑𝚞𝚋𝚘, 𝚊 𝚜𝚞 𝚌𝚊𝚒́𝚍𝚊 𝚎𝚗 𝟷𝟿𝟹𝟻, 𝚚𝚞𝚒𝚎𝚗 𝚙𝚞𝚍𝚒𝚎𝚛𝚊 𝚎𝚗𝚌𝚊𝚋𝚎𝚣𝚊𝚛 𝚞𝚗 𝚙𝚊𝚛𝚝𝚒𝚍𝚘 𝚐𝚊𝚛𝚛𝚒𝚍𝚒𝚜𝚝𝚊 𝚎𝚗 𝚕𝚊 𝚎𝚗𝚝𝚒𝚍𝚊𝚍, 𝚙𝚎𝚜𝚎 𝚊 𝚚𝚞𝚎 𝚑𝚊𝚋𝚒́𝚊 𝚎𝚜𝚝𝚛𝚞𝚌𝚝𝚞𝚛𝚊𝚜 𝚢 𝚙𝚊𝚛𝚝𝚒𝚍𝚊𝚛𝚒𝚘𝚜 𝚎𝚗 𝚊𝚋𝚞𝚗𝚍𝚊𝚗𝚌𝚒𝚊. 𝙲𝚊𝚢𝚘́ 𝙶𝚊𝚛𝚛𝚒𝚍𝚘 𝚢 𝚌𝚘𝚗 𝚎́𝚕 𝚝𝚘𝚍𝚊 𝚞𝚗𝚊 𝚎́𝚙𝚘𝚌𝚊 𝚎𝚗 𝚃𝚊𝚋𝚊𝚜𝚌𝚘. 𝙲𝚊𝚙𝚊𝚌𝚒𝚝𝚊𝚍𝚘 𝚙𝚊𝚛𝚊 𝚐𝚘𝚋𝚎𝚛𝚗𝚊𝚛 𝚗𝚘 𝚕𝚘 𝚏𝚞𝚎 𝚙𝚊𝚛𝚊 𝚏𝚘𝚛𝚓𝚊𝚛 𝚜𝚞𝚌𝚎𝚜𝚘𝚛𝚎𝚜: 𝙰𝚐𝚊𝚙𝚒𝚝𝚘 𝙳𝚘𝚖𝚒́𝚗𝚐𝚞𝚎𝚣, 𝙲𝚊𝚛𝚕𝚘𝚜 𝙼𝚊𝚍𝚛𝚊𝚣𝚘 𝚢 𝙰𝚗𝚝𝚘𝚗𝚒𝚘 𝙾𝚌𝚊𝚖𝚙𝚘 𝚁𝚊𝚖𝚒́𝚛𝚎𝚣, 𝚋𝚎𝚌𝚊𝚛𝚒𝚘𝚜 𝚍𝚎 𝚜𝚞 𝚛𝚎́𝚐𝚒𝚖𝚎𝚗, 𝚜𝚒𝚐𝚞𝚒𝚎𝚛𝚘𝚗 𝚎𝚗 𝚕𝚊 𝚙𝚘𝚕𝚒́𝚝𝚒𝚌𝚊 𝚢 𝚋𝚛𝚒𝚕𝚕𝚊𝚛𝚘𝚗 𝚍𝚎́𝚌𝚊𝚍𝚊𝚜 𝚖𝚊́𝚜 𝚝𝚊𝚛𝚍𝚎. 𝙳𝚘𝚖𝚒́𝚗𝚐𝚞𝚎𝚣 𝙲𝚊𝚗𝚊𝚋𝚊𝚕 𝚖𝚊𝚗𝚝𝚞𝚟𝚘 𝚜𝚞 𝚕𝚒́𝚗𝚎𝚊 –𝚢 𝚚𝚞𝚒𝚣𝚊́𝚜 𝚎𝚜𝚘 𝚕𝚎 𝚌𝚘𝚜𝚝𝚘́ 𝚕𝚊 𝚟𝚒𝚍𝚊 𝚊 𝚙𝚞𝚗𝚝𝚘 𝚍𝚎 𝚊𝚕𝚌𝚊𝚗𝚣𝚊𝚛 𝚕𝚊 𝚐𝚞𝚋𝚎𝚛𝚗𝚊𝚝𝚞𝚛𝚊, 𝚕𝚘 𝚚𝚞𝚎 𝚊𝚕𝚐𝚞𝚗𝚘𝚜 𝚒𝚗𝚝𝚎𝚛𝚙𝚛𝚎𝚝𝚊𝚛𝚘𝚗 𝚌𝚘𝚖𝚘 𝚎𝚕 𝚛𝚎𝚝𝚘𝚛𝚗𝚘 𝚍𝚎𝚕 𝚐𝚊𝚛𝚛𝚒𝚍𝚒𝚜𝚖𝚘- 𝚢 𝚎𝚗 𝚋𝚞𝚎𝚗𝚊 𝚖𝚎𝚍𝚒𝚍𝚊 𝚜𝚞 𝚕𝚎𝚊𝚕𝚝𝚊𝚍 𝚒𝚍𝚎𝚘𝚕𝚘́𝚐𝚒𝚌𝚊. 𝙼𝚊𝚍𝚛𝚊𝚣𝚘 𝙱𝚎𝚌𝚎𝚛𝚛𝚊 𝚏𝚞𝚎 𝚍𝚎 𝚕𝚘𝚜 𝚙𝚛𝚒𝚖𝚎𝚛𝚘𝚜 𝚎𝚗 𝚚𝚞𝚒𝚝𝚊𝚛𝚜𝚎 𝚕𝚊 𝚌𝚊𝚖𝚒𝚜𝚎𝚝𝚊 𝚛𝚘𝚓𝚒𝚗𝚎𝚐𝚛𝚊 𝚢 𝚎𝚗 𝚊𝚗𝚞𝚗𝚌𝚒𝚊𝚛 𝚊𝚚𝚞𝚎𝚕 𝚊́𝚗𝚒𝚖𝚘 𝚍𝚎 “𝚍𝚎𝚜𝚝𝚎𝚛𝚛𝚊𝚛 𝚊 𝙶𝚊𝚛𝚛𝚒𝚍𝚘 𝚍𝚎𝚕 𝙿𝚊𝚕𝚊𝚌𝚒𝚘 𝚍𝚎 𝙶𝚘𝚋𝚒𝚎𝚛𝚗𝚘 𝚍𝚎 𝚅𝚒𝚕𝚕𝚊𝚑𝚎𝚛𝚖𝚘𝚜𝚊”. 𝙾𝚌𝚊𝚖𝚙𝚘 𝚏𝚞𝚎 𝚍𝚎 𝚖𝚊́𝚜 𝚋𝚊𝚓𝚘 𝚙𝚎𝚛𝚏𝚒𝚕.
𝙶𝚊𝚛𝚛𝚒𝚍𝚘 𝚙𝚘𝚛 𝚝𝚊𝚗𝚝𝚘, 𝚎𝚗 𝚎𝚜𝚊 𝚙𝚎𝚛𝚜𝚙𝚎𝚌𝚝𝚒𝚟𝚊, 𝚘𝚝𝚛𝚘 𝚎𝚓𝚎𝚖𝚙𝚕𝚘 𝚍𝚎 𝚕𝚘 𝚚𝚞𝚎 𝚙𝚊𝚜𝚊 𝚌𝚞𝚊𝚗𝚍𝚘 𝚗𝚘 𝚑𝚊𝚢 𝚜𝚞𝚌𝚎𝚜𝚘𝚛𝚎𝚜 𝚚𝚞𝚎 𝚍𝚎𝚗 𝚌𝚘𝚗𝚝𝚒𝚗𝚞𝚒𝚍𝚊𝚍 𝚊 𝚕𝚘 𝚌𝚘𝚗𝚜𝚝𝚛𝚞𝚒𝚍𝚘. 𝚂𝚎 𝚐𝚞𝚒𝚕𝚕𝚘𝚝𝚒𝚗𝚊 𝚊𝚕 𝚙𝚎𝚛𝚜𝚘𝚗𝚊𝚓𝚎 𝚢 𝚜𝚎 𝚍𝚎𝚜𝚌𝚊𝚋𝚎𝚣𝚊 𝚕𝚊 𝚙𝚘𝚜𝚒𝚋𝚒𝚕𝚒𝚍𝚊𝚍 𝚍𝚎𝚕 𝚙𝚛𝚘𝚢𝚎𝚌𝚝𝚘 𝚘𝚛𝚒𝚐𝚒𝚗𝚊𝚕.
𝙴𝚗 𝙲𝚘𝚜𝚝𝚊 𝚁𝚒𝚌𝚊, 𝙶𝚊𝚛𝚛𝚒𝚍𝚘 𝚍𝚎𝚖𝚘𝚜𝚝𝚛𝚘́ 𝚝𝚎𝚖𝚙𝚕𝚊𝚗𝚣𝚊 𝚢 𝚊𝚙𝚕𝚘𝚖𝚘. 𝙻𝚕𝚎𝚐𝚘́ 𝚎𝚗 𝚖𝚎𝚍𝚒𝚘 𝚍𝚎𝚕 𝚛𝚎𝚌𝚑𝚊𝚣𝚘 𝚍𝚎 𝚙𝚛𝚘𝚝𝚎𝚜𝚝𝚊𝚜 𝚎𝚜𝚝𝚞𝚍𝚒𝚊𝚗𝚝𝚒𝚕𝚎𝚜 𝚢 𝚎𝚗 𝚞𝚗𝚘𝚜 𝚌𝚞𝚊𝚗𝚝𝚘𝚜 𝚊𝚗̃𝚘𝚜 𝚌𝚊𝚖𝚋𝚒𝚘́ 𝚕𝚊 𝚙𝚎𝚛𝚌𝚎𝚙𝚌𝚒𝚘́𝚗 𝚊 𝚕𝚊 𝚍𝚎 𝚞𝚗 𝚎𝚖𝚙𝚛𝚎𝚜𝚊𝚛𝚒𝚘 𝚎𝚡𝚒𝚝𝚘𝚜𝚘 𝚎 𝚒𝚗𝚗𝚘𝚟𝚊𝚍𝚘𝚛, 𝚚𝚞𝚎 𝚒𝚗𝚜𝚝𝚊𝚕𝚘́ 𝚕𝚊 𝚙𝚛𝚒𝚖𝚎𝚛𝚊 𝚏𝚊́𝚋𝚛𝚒𝚌𝚊 𝚍𝚎 𝚊𝚌𝚎𝚒𝚝𝚎 𝚙𝚊𝚛𝚊 𝚎𝚕 𝚌𝚘𝚗𝚜𝚞𝚖𝚘 𝚒𝚗𝚝𝚎𝚛𝚗𝚘 𝚢 𝚕𝚊 𝚎𝚡𝚙𝚘𝚛𝚝𝚊𝚌𝚒𝚘́𝚗. 𝙰𝚞́𝚗 𝚑𝚘𝚢 𝚜𝚎 𝚕𝚎 𝚛𝚎𝚌𝚞𝚎𝚛𝚍𝚊 𝚙𝚘𝚜𝚒𝚝𝚒𝚟𝚊𝚖𝚎𝚗𝚝𝚎. 𝚈 𝚜𝚞 𝚍𝚎𝚜𝚌𝚎𝚗𝚍𝚎𝚗𝚌𝚒𝚊 𝚏𝚊𝚖𝚒𝚕𝚒𝚊𝚛 𝙶𝚊𝚛𝚛𝚒𝚍𝚘 𝙻𝚕𝚘𝚟𝚎𝚛𝚊 𝚊𝚕𝚕𝚊́ 𝚜𝚒𝚐𝚞𝚎.
𝙶𝚊𝚛𝚛𝚒𝚍𝚘 𝚛𝚎𝚝𝚘𝚛𝚗𝚘́ 𝚊 𝙼𝚎́𝚡𝚒𝚌𝚘 𝚎𝚕 𝟹 𝚍𝚎 𝚖𝚊𝚛𝚣𝚘 𝚍𝚎 𝟷𝟿𝟺𝟷 𝚌𝚞𝚊𝚗𝚍𝚘 𝙻𝚊́𝚣𝚊𝚛𝚘 𝙲𝚊́𝚛𝚍𝚎𝚗𝚊𝚜 𝚢𝚊 𝚗𝚘 𝚎𝚛𝚊 𝙿𝚛𝚎𝚜𝚒𝚍𝚎𝚗𝚝𝚎. 𝙸𝚗𝚝𝚎𝚗𝚝𝚘 𝚘𝚙𝚎𝚛𝚊𝚛 𝚙𝚘𝚕𝚒́𝚝𝚒𝚌𝚊𝚖𝚎𝚗𝚝𝚎, 𝚙𝚎𝚛𝚘 𝚎𝚗 𝚎𝚕 𝚌𝚎𝚗𝚝𝚛𝚘 𝚍𝚎𝚕 𝚙𝚊𝚒́𝚜 𝚎𝚜𝚝𝚊𝚋𝚊 𝚏𝚞𝚎𝚛𝚊 𝚍𝚎 𝚕𝚞𝚐𝚊𝚛. 𝙰𝚕 𝚎𝚗𝚝𝚘𝚛𝚗𝚘 𝚝𝚛𝚘𝚙𝚒𝚌𝚊𝚕, 𝚚𝚞𝚎 𝚕𝚎 𝚎𝚛𝚊 𝚙𝚛𝚘𝚙𝚒𝚘 𝚗𝚘 𝚛𝚎𝚝𝚘𝚛𝚗𝚘́ 𝚓𝚊𝚖𝚊́𝚜. 𝙷𝚊𝚋𝚒𝚎𝚗𝚍𝚘 𝚊𝚙𝚛𝚎𝚗𝚍𝚒𝚍𝚘 𝚕𝚊 𝚕𝚎𝚌𝚌𝚒𝚘́𝚗 –𝚟𝚒𝚐𝚎𝚗𝚝𝚎 𝚎𝚗𝚝𝚘𝚗𝚌𝚎𝚜- 𝚍𝚎 𝚗𝚘 𝚌𝚘𝚗𝚏𝚛𝚘𝚗𝚝𝚊𝚛 𝚕𝚊 𝚍𝚎𝚌𝚒𝚜𝚒𝚘́𝚗 𝚙𝚛𝚎𝚜𝚒𝚍𝚎𝚗𝚌𝚒𝚊𝚕 𝚚𝚞𝚒𝚜𝚘 𝚑𝚊𝚌𝚎𝚛𝚕𝚘 𝚊 𝚕𝚊 𝚍𝚒𝚜𝚝𝚊𝚗𝚌𝚒𝚊. 𝙸𝚗𝚏𝚕𝚞𝚒𝚛 𝚎𝚗 𝚏𝚊𝚟𝚘𝚛 𝚍𝚎 𝚊𝚕𝚐𝚞𝚗𝚘 𝚍𝚎 𝚜𝚞𝚜 𝚜𝚒𝚖𝚙𝚊𝚝𝚒𝚣𝚊𝚗𝚝𝚎𝚜 𝚎𝚗 𝚕𝚊 𝚍𝚎𝚜𝚒𝚐𝚗𝚊𝚌𝚒𝚘́𝚗 𝚍𝚎𝚕 𝚎𝚓𝚎𝚌𝚞𝚝𝚒𝚟𝚘 𝚕𝚘𝚌𝚊𝚕 𝚢 𝚏𝚛𝚊𝚌𝚊𝚜𝚘́. 𝙻𝚊𝚜 𝚍𝚒𝚗𝚊́𝚖𝚒𝚌𝚊𝚜 𝚎𝚛𝚊𝚗 𝚘𝚝𝚛𝚊𝚜. 𝚂𝚎 𝚕𝚎 𝚛𝚎𝚌𝚒𝚋𝚒𝚘́ 𝚎𝚗 𝚎𝚕 𝚊𝚕𝚝𝚒𝚙𝚕𝚊𝚗𝚘 𝚙𝚎𝚛𝚘 𝚜𝚎 𝚕𝚎 𝚜𝚞𝚐𝚒𝚛𝚒𝚘́ 𝚖𝚊𝚗𝚝𝚎𝚗𝚎𝚛𝚜𝚎 𝚊𝚕𝚕𝚊́. 𝚈 𝚊𝚜𝚒́ 𝚕𝚘 𝚑𝚒𝚣𝚘.

El Dr. Desiderio Germán Rosado Carbajal nació en Bacalar Quintana Roo (antes Yucatán), el 23 de mayo de 1828, sus padres...
02/08/2020

El Dr. Desiderio Germán Rosado Carbajal nació en Bacalar Quintana Roo (antes Yucatán), el 23 de mayo de 1828, sus padres fueron Bernabé Rosado Bolio y Francisca Carbajal Delgado. Se graduó como médico cirujano en Mérida Yucatán, en donde, en 1855 fue catedrático del seminario San Ildefonso. Vino a Tabasco en 1860. Murió a la edad de 90 años, aquí el 28 de junio de 1918. La mayor parte de su vida la hizo en Comalcalco Tabasco. Desiderio G. Rosado, como se firmaba, fue miembro del cuerpo médico del Ejército Republicano que comandaba el coronel Gregorio Méndez Magaña, colaboró con Manuel Sánchez Mármol y Arcadio Zentella en la redacción del Periódico EL DISIDENTE, órgano de combate con el que los tabasqueños que luchaban contra los imperialistas aleccionaban al pueblo para que se unieran a la lucha contra los invasores. Por supuesto este periódico se hacía en los montes, en los cascos de las haciendas, en fin donde hubiera un momento de reposo, para preparar los tipos y poder hacer el tiraje. Este médico fue considerado un sabio. Su mayor pasión fue la botánica, de la que fue también un gran propagador en el uso de algunas hierbas como la “Doña Elvira” (Echium yulgares, L.) que era el mejor antídoto contra el veneno de las alimañas que se daban en los pantanos, ríos y lagunas. También recomendaba la hierba “espigalia” (Spligelia” anthelmina, L.”) Un activismo vermufugo que después se recomendaba de unos a otros cuando se hizo popular entre la población. Pero en donde alcanzó grandes reconocimientos fue cuando hizo investigaciones científicas sobre las propiedades del “macayo” (Andira Racemosa, Lam.) Con la savia de este enorme árbol, confeccionó las famosas “Píldoras del Dr. Rosado”. A nivel nacional le fueron reconocidos sus méritos como investigador e incluso los bienes que poseía, según afirmaba el mismo se debían a obsequios que el gobierno federal le había hecho. Estos datos fueron tomados del libro: HISTORIA DE LA MEDICINA EN TABASCO. DE GERARDO RIVERA. También realizo estudios sobre las materias cáusticas que contiene el coleóptero que en Tabasco invade los frijolares y que es conocido entre la gente del campo como “el botijon”. Por todos estos trabajos que fueron exhibidos en diversas exposiciones, el doctor Desiderio G. Rosado obtuvo varios reconocimientos entre diplomas y medallas de oro.” Hasta aquí el autor Rivera. Los Rosado, llegaron a la Península de Yucatán, huyendo o expulsados de Europa, concretamente de España, por ser Judíos Sefarditas. Mi abuelo, que ya nacío acá, se avecindo por años en Bacalar Quintana Roo, de donde se trasladó a Tabasco, en unión de sus hermanas Enedina, Carmita y Rosita. Recuerdo que me platicaban mis familiares, que mi abuelo y sus hermanas, fueron trasladados desde Bacalar a Tabasco, cargados cada quien en una silla, a lomo de algunos nativos, que en esa época se dedicaban a ese tipo de transporte, demasiado original, y desde luego, me imagino que necesario en esa época, traslado que se hacía por jornadas diarias y paradas ya establecidas, durante varios días. En aquella época los pocos doctores que habían en Tabasco, como no existían carreteras pavimentadas, solo caminos y veredas, acostumbraban desplazarse a caballo para dar consultas, y siempre llevaban consigo, sobre la manzana de la silla su maletín. Como es lógico, no tuve la fortuna de conocerlo, solo en fotografías, pero si he querido escribir, algunas de sus anécdotas. En este trabajo, solo incluyo un cuento al que lo titulé “La receta equivocada” y que llegó a mí, como todos los cuentos de mi abuelo, por pláticas de familia. En una ocasión, el Doctor Rosado, como le llamaban comúnmente, fue a atender a un enfermo a una ranchería cercana; después que lo reviso y platico con él y sus familiares, sobre los achaques del paciente, procedió a escribirle la receta, y al darse cuenta de que no traía recetario, s**o de la bolsa interior de su s**o, un papel, y allí escribió todo lo que deberían ponerle al enfermo. Cuando terminó, les indicó, - pónganle todo esto, y mañana me van a ver para que me informen como sigue.- Dicho y hecho, se despidió y siguió por otro rumbo en su tarea diaria. Al día siguiente, como a la una de la tarde, llegaron a verlo apresuradamente, los familiares del enfermo muy asustados. Al recibirlos él con la acostumbrada pregunta - ¿Cómo sigue el enfermito?-, con mucha preocupación, le dijeron: - Doctor, sigue igual o peor, suda mucho, y como que se quiere asfixiar a ratos. Está sumamente sofocado, creo que por tanta ropa que se le puso. - Pero como va a ser. Permítanme la receta, ustedes están equivocados. Y este empezó a leerla en voz alta. Tres camisas, tres camisetas, una chamarra, tres calzoncillos, dos pantalones, cinco pañuelos, dos toallas medianas, tres pares de calcetínes. Al terminar la lectura, les dijo muy sorprendido, - Pero que bárbaro son, yo les di la receta en un papel que ya antes había usado mi mujer para apuntar la ropa que le había entregado a la lavandera, creyendo que ustedes sabrían utilizarla correctamente, pero por lo que veo, no lo hicieron. Alguno de los familiares le respondió, - Doctor, nosotros le pusimos todo lo que usted dijo, es decir, la lista de ropa que tenia la receta. - Regresen inmediatamente a su casa, quítenle toda la ropa, déjenlo solo con la interior y con mucha precaución, con unos abanicos, refrésquenlo lo más que puedan, y denle de beber mucha agua con azúcar, mientras otros corren a comprar las medicinas que realmente trae la receta. El enfermo, al paso de las horas, encontró pronto alivio, y así nació un cuento más del Dr. Desiderio Germán Rosado, cuyo nombre es recordado en el Hospital General de Comalcalco, que hoy lleva su nombre

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Playa Del Carmen
77500

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