22/04/2026
Desde Justicia Valiente observamos con profunda indignación el reciente comunicado emitido por la Fiscalía, en el que se adjudican avances en un caso que, en realidad, ha estado marcado por el dolor, la omisión y la lucha constante de las víctimas.
Resulta inaceptable que, un año después del juicio y de la sentencia, las autoridades pretendan “levantar la mano” como si se tratara de un logro institucional, cuando la realidad es que el proceso estuvo sostenido, en gran medida, por la insistencia, resistencia y acompañamiento de las familias y colectivos.
La justicia no es un acto mediático ni un boletín oportuno.
La justicia es una obligación del Estado.
Y cuando llega tarde, cuando se arrastra, cuando obliga a las víctimas a convertirse en investigadoras, gestoras y defensoras de su propio caso… no es motivo de celebración, es evidencia de una falla estructural.
Desde nuestra experiencia acompañando casos, lo decimos con claridad:
no basta con emitir comunicados; se necesita garantizar procesos dignos, oportunos y libres de revictimización.
Porque también es importante nombrar lo evidente:
esto fue un feminicidio. Luis Fernando García es un FEMINICIDA.,
Y aunque el Estado intente matizar, minimizar o administrar la narrativa, la realidad no cambia.
Las víctimas, las familias y la sociedad lo sabemos.
La verdad no depende de un comunicado.
Hoy, más que reconocer a una institución, reconocemos la fuerza de quienes no se rindieron.
De quienes, aún frente a la indiferencia, siguieron exigiendo lo que les corresponde: justicia.
Porque la justicia no se presume.
La justicia se garantiza.