28/07/2026
Ser voluntario no significa no estar preparado.
Con frecuencia existe la idea de que, por ser un servicio voluntario, quienes atendemos una ambulancia no contamos con la capacitación necesaria. La realidad es muy diferente.
En ORAM somos un equipo de personal prehospitalario debidamente capacitado y certificado, comprometido con brindar una atención profesional en cada emergencia.
Cada uno de nuestros integrantes tiene un trabajo o profesión. Entre nosotros hay maestros, comerciantes, empresarios, técnicos y profesionistas de distintas áreas. Nadie recibe un sueldo por prestar este servicio y ninguno vive de las colectas.
Además, no recibimos apoyo económico de ninguna autoridad ni dependencia gubernamental para la operación de nuestras ambulancias. Por ello, realizamos colectas y actividades para recaudar fondos que nos permitan seguir brindando este servicio a la comunidad.
Queremos ser muy claros: cada peso que se recauda es de uso exclusivo para nuestras unidades y su operación. Se destina al combustible, mantenimiento, refacciones, medicamentos, material de curación, equipo de atención prehospitalaria y todo lo necesario para que nuestras ambulancias continúen respondiendo cuando alguien necesita ayuda. Ningún recurso se reparte entre los voluntarios ni representa un beneficio económico para nosotros.
También queremos que la ciudadanía pueda identificarnos fácilmente. Nuestro personal porta playera color naranja con los distintivos oficiales de ORAM, y nuestras ambulancias son de color naranja con blanco. Esas son las únicas unidades con las que prestamos este servicio voluntario, por lo que es importante distinguirlas y no confundirlas con otras corporaciones o instituciones.
Nuestro servicio es completamente voluntario. Donamos nuestro tiempo, nuestros conocimientos y nuestra experiencia porque creemos en ayudar a quien más lo necesita, sin esperar nada a cambio.
A quienes han confiado en nosotros y han apoyado nuestras colectas, les damos las gracias. Su respaldo nos permite seguir llegando cuando alguien enfrenta uno de los momentos más difíciles de su vida.
Ser voluntarios no nos hace menos profesionales; nos hace personas que decidimos poner nuestra preparación y vocación al servicio de la comunidad.