18/06/2026
Léase bajo su propia responsabilidad.
Los aparecidos.
Uno de los sentimientos que casi no se dimensiona porque casi no se vive es la
incertidumbre podríamos decir que la incertidumbre no está valuada como debería,
podríamos valuar el amor, el miedo como dos de los sentimientos mejor posicionados en
cuanto a modus vivendus, pero una vez que conoces la incertidumbre y esta está presente
en tu día a día suele llegar con un poco de otros sentimientos, como ansiedad, miedo o tristeza.
La incertidumbre acapara gran parte de tus pensamientos creando escenarios que nunca
llegan, unos más surreales que otros, te mantiene alerta a veces hasta en modo súper
hombre, otras en modo supervivencia.
La gente no desaparece así de sencillo, pero a donde va el espíritu de aquellos que fueron
“desaparecidos” los “cocinados” por llamarle así a esa técnica que suelen hacer los carteles
o grupos delincuenciales a desaparecer en ácido, diésel o vaya ustedes a saber que
sustancias o técnicas de personas ya sean amigos o enemigos. ¿Al cielo? ¿Quedan
varados en la nada? ¿Igual “desaparecen”? …
Si es que somos materia, como sería la ley más importante de la física: la materia no se
crea ni se destruye solo se transforma. Ahora están en el aire, la lluvia, se fueron al cielo
como gas de invernadero ¿Cayeron en forma de lluvia? Y el espíritu ¿A donde va?
21 gramos, según un estudio ese es el peso que se pierde en una persona al morir, es lo
que está relacionado al peso del espíritu humano si bien esto es real ¿a donde va? ¿Pasa
inmediatamente a otro plano? ¿Existe otro plano? ¿Se le dan unos días de gracia para que
se despida de sus seres queridos? ¿Hay días de gracia divinos? ¿Vagan por la tierra
errantes buscando su cuerpo o restos? ¿Tienen conciencia?
Son simples preguntas que hago con mucho respeto al amable lector.
Lo importante para poderse ir a dormir es agarrarse de algo sea cual sea, comúnmente
como deseo, que donde quiera que este tenga paz.
México es un país con más fosas clandestinas en el mundo, la ONU quiere intervenir para
ayudar con esta crisis, falta ver la cuenta en redes sociales de la Comisión Nacional de
Búsqueda para ver que los “desaparecidos” todos los días son “nuevos” bajo esta tesitura si
bien ya existen mecanismos para contarlos y registrarlos que podríamos decir ya es un
avance, dicho fenómeno sigue suscitándose.
No es para menos que EUA quiera intervenir en México, los hechos y el contexto histórico
contemporáneo en cuanto al mecanismo y resultados del “Estado fallido” son más que
evidentes por más que se quiera cambiar la narrativa.
Hasta el dia de hoy se habla de no menos 130,000 aproximadamente, de mexicanos en
calidad de “Desaparecidos” si hacemos una comparativa seria más o menos como si
desapareciera todos los ocupantes del estadio Azteca y aún así sobrarían casi 50 mil más
bien si de la noche a la mañana desaparecieran todos los habitantes de una ciudad de San
Luis Potosí como Ciudad Valles. No es poca cosa hablando de un país que no está en
guerra.
También no es para menos que existan en casi todos los estados del país y bien en muchas
ciudades conflictivas hasta mas de dos grupos de madres buscadoras, en los cuales
muchas de las veces revictimizandose socialmente cayendo en una falta mediante la ley
general de víctimas, al menos social.
¿Qué pasa en México?
Pues bien, como bien sabemos México es un país rico por donde lo veamos, tan solo
veamos lo que se a robado en lo que hoy se conoce como Huachicol 600 mil millones, solo
en lo robado ahí le paramos con ese dato, México tuvo para su mala suerte al menos
hablando en este punto de la historia ser vecino de la primer potencia del mundo, cosa que
tuvo a mal hacer que perdieran la cabeza más de un líder delincuencial o bien político por ambición por
dinero o poder, llevándose a la fecha miles de víctimas con tal de buscar o preservar este
fin.
Hoy en día pareciera que se han subido a ese tren aprovechando ese estigma que tienen los
carteles, algunos ciudadanos envalentonados asesinando o bien hasta grupos delictivos fuera de los carteles mediante extorsiones secuestros o bien asuntos personales, haciendo dichas prácticas (desapariciones o bien asesinatos).
Lo que me parece verdaderamente preocupante es el sentimiento de un sector de la
sociedad cuando alguien “aparece” después de estar “desaparecido” a veces pareciera que
lo correcto es permanecer “desaparecido” porque si “aparece” dicha persona pareciera de
pronto no ser bien visto.
Dios nos libre de pensar todos igual; no tendría sentido.
Pero desear el mal o esperar el sufrimiento ajeno para tener cierta satisfacción es algo
que difícilmente de momento no comprendo.
¿Cuál es el camino a seguir?
Solo Dios sabe..
Y si lo sabe, ¿nos lo querrá decir?
Como diría Benedetti “espero no le moleste mi duda”.
Partamos de que somos buenos por naturaleza, ¿es la sociedad la que nos corrompe?. Si
bien sabemos que existe la bondad y el amor al prójimo, podríamos decir que existe el..
bien.
Con lo que pasa hablando de violencia tenemos la certeza de que existe la maldad, podríamos decir que el mal se contrarresta con el bien siendo esto una fórmula simple.
HAGAMOS EL BIEN SIN MIRAR A QUIEN.